domingo, 21 de agosto de 2016

¿ABSOLUTAMENTE FICTICIO?.

Hace muchos años, allá por los tiempos del franquismo, tiempos en los que la política incidía muy poco en mi vida diaria, alguien se empeñó en demostrarme, sin éxito, que  todo cuanto se estaba disfrutando era absolutamente ficticio. Rebatirle me resultó fácil, sin que para ello tuviera que echar mano de ninguna herramienta ideológica, entre otras cosas porque me eran desconocidas; me limité a explicarle lo que iba a hacer en cuanto me fuera de aquel lugar. "Cuando salga de aquí, montaré en mi

Seat 600, que no es ficticio, porque una vez puesto en marcha nos llevará con relativa comodidad a mi mujer, a mis hijos, a mi suegra y a mí, que lo iré conduciendo, hasta mi casa, dicho con toda propiedad, en el barrio de San Blas, que tampoco es ficticia, y me sentaré en el sofá que tenemos en el salón, que tampoco es ficticio, ya que noto su mullida y cálida superficie bajo mi culito,

(bueno, como comprenderéis este no es el mío pero ¿a que está bien?) y encenderé mi real televisión, en la que solamente son ficticios los espacios de entretenimiento. Y no solamente disfruto yo de estas cosas que demostrado queda que no son ficticias, sino que, después de no pocos sufrimientos, somos muchos los españoles (por entonces yo me encontraba muy lejos de pensar en exiliarme) que disfrutamos de eso mismo.", y hasta de una segunda vivienda en la periferia de casi todas las grandes capitales, e incluso algunos en la playa".

-"No, de eso solo disfrutan los ricos y los empresarios fascistas que nos explotan a los trabajadores" -me atacó, usando armamento de la izquierda.
-"Tú tienes coche ¿No?" 
-"Si" - contestó-.
-"Y sales a menudo; algún que otro fin de semana irás por ahí con tu coche".
-"Si, si; claro que salgo; me lo gano con mi trabajo".
-"Pues claro; pero sin duda habrás visto por cualquiera de las carreteras por donde has viajado la cantidad de pequeños y sencillos chalets que hay edificados a pocos kilómetros de los cascos urbanos de capitales de provincias, y de alguno de los grandes pueblos, como por ejemplo Alcalá de Henares. Son muchos, al menos los que ha visto yo y, o hay muchísimos ricos en España, o es que los trabajadores españoles empiezan a disfrutar de algo que les estaba vedado: la propiedad de algo tangible; el derecho a ser propietario de su vivienda, y hasta de una segunda vivienda -no todos, por supuesto; yo, sin ir más lejos- porque, al fin, lo pueden pagar con el salario que reciben por su aportación laboral".

La esposa de ese alguien intervino para darme la razón: "es verdad Pepe; la cantidad de chalets que vemos al pasar por los pueblos antes de llegar Ávila, y los que hay antes de llegar a Barco de Ávila".

Las respuestas reprobatorias del los maridos a sus mujeres, cuando ellos se quedan sin argumentos, son la muestra inequívoca del nivel de su educación: "¡tú te callas! Que nadie ha pedido tu opinión".

Hace muchos años que dejé de ver a este Pepe; algunos años después me entré de que estaba liado con una mujer, y había dejado a la propia. Yo he celebrado este año con mi mujer y mis dos hijos, las bodas de oro (sin comentarios)

Hoy, con 122.508 millones de créditos morosos de difícil cobro; con la sombra del desahucio sobre la cabeza de muchos ciudadanos de este país; con la retirada de vehículos (coches, camiones, camionetas, motos y hasta bicicletas y sillas de inválidos) 

por falta de pago; además de la dolorosa cifra de cuatro millones de parados, me encantaría que Pepe me diera el resultado que él hubiera sacado de la comparación de la realidad que entonces vivió, con el momento actual que se está viviendo; del mercado laboral que el vivió, con el mercadillo canalla actual; el número de grandes empresas que se abrieron entonces, con el absoluto vacío actual.

Eloy R. Mirayo.

viernes, 19 de agosto de 2016

MASCOTAS Y AMOS.

No es posible; durante once meses haciendo jornadas de diez horas de trabajo, puesta la esperanza de que llegando el mes de agosto, podré reponer el físico, descansando a pierna suelta durante toda su longitud en el pequeño chalecito de nuestra familiar propiedad. 

Vana esperanza, porque...

-Ahí hay una tienda de venta de mascotas.
-¿Que desea -pregunta educadamente el dependiente.
-¿Vende usted mascotas?
-Si, sí señor; tenemos variedad de reptiles, aves y, también de gatos y perros.
-¿Tiene usted perros?.
-Si señor ¿de qué raza lo quiere?.
-Raza... no se ¿de qué raza son los que tiene?.
-Tenemos cachorros de san bernardo; de foxterrier; yorkshire terrier; caniche...

-Vale, vale ¿ladran?
-¡Naturalmente! Son perros.
-Pero mucho, mucho.
- Pues, como corresponde a su condición.
-¿Cual de entre esas razas de perros es la que más ladra?.
-Señor; todos los perros ladran de manera natural pero, si a usted le molestan los ladridos de su mascota, lo que ha de hacer es educarle; nosotros le podemos proporcionar un educador que hará que su mascota no suelte ni un guau durante toda su vida.
-No, verá; lo que yo quiero precisamente es un perro que me asegure, prácticamente, las veinticuatro horas al día de ladridos estridentes.    

-Perdone, pero no lo entiendo; lo normal es que cuando alguien compra una mascota es, para disfrutar de su compañía, no para sufrir.
-No, verá; es que yo vivo en un chalet totalmente insonorizado, por lo que por mucho que ladre el perro yo, ni flores; duermo como un lirón toda la noche, y parte de la mañana.
-Y ¿qué piensa hacer con el perro?
-Tenerlo suelto por la parcela todo el día y toda la noche, ladrando a pleno pulmón, jodiendo la marrana a los vecinos. Es que yo vivo todo el año en la urbanización y, casi todos los vecinos que tengo en derredor, son los gilís que van a sus chales a descansar del trabajo los fines de semana, y en agosto a broncearse y a reponer la energía gastada durante los anteriores once meses. El anterior perro que tenía, se murió hace una semana, era un perrucho hijo de cincuenta mil padres -como alguno de nuestros/as políticos/as- pero tenía el jodio un ladrido incansable, fino como un estilete, que mantenía es vigilia a la vencidas próxima, y a más de media urbanización. Me encantaba verles en el súper a la hora de la compra, con unas ojeras que les arrastraban por los suelos. 

Y eso es lo que quiero; reponer sin merma la pérdida sufrida. Óigame; me jode ver a mis vecinos lo rápido que ha mejorado su cara, sonriente, y su físico erguido. Esto se está alargando y la verdad es que no me divierte su compañía. Vamos a ver ¿qué perro me recomienda, que cubra las expectativas.?
-Pues... Yo le aconsejaría que... Si, eso; no se gaste un puto euro porque la solución a su problema es tan sencilla como que, usted, su mujer, su puta madre y el cabrón de su padre se pongan a cuatro patas, cada uno en una esquina de su parcela, y no dejen de ladrar hasta que revienten.

Esto, quizás una miaja exagerado, es lo que las personas decentes y respetuosas de los derechos ajenos que queremos descansar en nuestra segunda vivienda, disfrutando al cuidando de unas cuantas macetas, tenemos que sufrir diariamente. 

Los perros fijos de los vecinos, y los perros de los familiares o amigos que les vienen a visitar que, por estar en lugar extraño, ladran; ladran; y vuelven a ladrar (en estos momentos, las doce y media de la noche, el perro del vecino más próximo no deja de ladrar), invadiendo nuestro espacio auditivo.

Hace unas cuantas fechas  un individuo amante de los perros, se lamentaba de la cantidad de perros que habían muerto en extrañas circunstancias. Hablaba de muertos colgados por el cuello; envenenados; o por abandono.

Matar de forma violenta o de hambre y sed, encerrados, me parece una atrocidad que ni siquiera, por insomnio provocado por sus ladridos, le deseo a ningún perro;

pero si comprendería, y hasta aplaudiría rabiosamente, dando saltos de alegría, que alguien lo hiciera con el amo.

Eloy R. Mirayo.

martes, 16 de agosto de 2016

NO LO PUEDEN EVITAR.

No lo pueden evitar; son herederos del dirigismo apabullante y totalitario soviético y, en cuanto se les presenta ocasión, no dudan un pijo en aplicarle con la mayor contundencia que su maldad les proporciona. 

La agitadora catalana de masas que, por culpa del asqueroso sistema político en juego ostenta el cargo de alcaldesa en el ayuntamiento de una de las más importantes capitales de provincias de este país, al más auténtico estilo soviético, exhorta a los ciudadanos para que espíen e indaguen en su vecindad, 


y denuncien a quienes sin ningún tipo de permiso oficial, alquilen inmuebles, de los que se han dado a llamar "turísticos". Y, no contenta con ello, para ampliar la busca, ha contratado a unos cuantos "coleguillas" (afines, como es fácil imaginar) con sueldo a cargo del municipio, para que también ellos, como perros de presa, olisqueen hasta cobrar la "presa".

No es que yo este o no de acuerdo con que exista esa práctica que imagino, en algunos casos delictivos y mafiosos contraproducentes para el sector turístico, y otros casos habrá que representen una ayuda a la supervivencia de algunas personas de bien. Para solucionar ese entuerto, como cualquier otro, está la ley y sus administradores con la potestad de actuar con conocimiento y en conciencia, que para eso entraron en la carrera judicial.

Con lo que jamás estaré de acuerdo es con que cualquier mindundi salido de una "casa okupa", 

cree, porque le salga de la punta de su herramienta sexual, un temible "CSCP" (cuerpo soterrado de comisarios políticos) como los que, por ejemplo, han sido puestos en aquella importante capital catalana -y en otra del mismísimo centro-, que decía al principio de esta hojilla por qué, una vez puestos en movimiento el primero de los grupos de acción fiscalizadora, denuncia y sanción, la sucesión de cuerpos similares será un chorreo en cascada que caerá como una plaga de langosta sobre toda la superficie terrenal de este triste país -en el que peno mi exilio-, y por cada uno de sus indefensos rincones. 

Así, veremos cómo los matrimonios -y parejas de hecho y deshecho- se denunciarían ante la autoridad entre si; los hijos lo harán de sus padres; también unos contra otros entre hermanos e igual harán los padres a sus hijos; y en las empresas se denunciaran directivos entre sí y a sus trabajadores, y los trabajadores lo harán entre sí y contra los directivos; en los centros de enseñanza los "pleitos"

caerán unos contra otros entre alumnos y profesores; en los hospitales entre el personal sanitario, los subalternos e incluso con la participaciones de los pacientes, y como diría mi abuela Leonor, hasta se dará el caso entre el Papa, la Curia Vaticana con todos sus dicasterios, los cardenales y obispos, los inquilinos de los confesionarios y los pecadores que se les acerca buscando la absolución a sus pecados. Así las denuncias serán en todas direcciones que posibilita la KGB "spaghetti sovietoski" nacional.

100.000 pisos puesto en alquiler ilegal. Eso es una práctica que perjudica a los establecimientos legalmente establecidos, y ellos son quienes, teniendo en cuenta las altas tasas a todas las instituciones del Estado -bocas insaciables- que han de pagar por desarrollar su trabajo, deben ser quienes busquen el amparo de la ley.

¡100.000 pisos turísticos! Los ojos de ambas munícipes, se han agrandado como platos soperos, pensando en la cantidad de euros que podrían ordeñar a tan milagroso y magro maná. Diez mil pisos cotizantes ¡Ascolta Carma; mójasenme hasta les calces!.  

Nadie puede con razón pensar, y hasta llegar a creer, que el celo de semejantes criaturas, tan feas y con tan escasa conciencia de las obligaciones de sus cargos, es únicamente por preservar los legítimos intereses de los empresarios hosteleros de sus feudos, y preservar de la amenaza que ese comercio clandestino supone para la continuidad de sus negocios. No; porque esas gentes no han salido de su "okupación" con la idea de arar, regar y recoger el fruto, sino para "apañar" todo el fruto que otros si lo hicieron. 

Eloy R. Mirayo.

viernes, 5 de agosto de 2016

ZOMBIS DEMOCÁQUITOS.

Mis muy queridos camaradas y amigos ¡¡¡Al fin estoy veraneando en Calipo-Fado, en la más que refrescante costa de Navalcarnero!!! 

A todos cuantos de vosotros, que tenéis a bien pinchar en mi blog, que como yo estéis veraneando, os deseo lo mejor para estos días de relax, tan merecidos, después de once larguísimo meses; y que el regreso, cuando corresponda, a vuestras casas, se haga sin más problema que la que produce la "morriña". Y, a quienes ya volvisteis, paciencia; once meses pasan raudos y veloces como el viento. ¡Y un güevo!.

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La idiotez no es algo propio de alguna de nuestras ideologías política sino, que está ecuánimemente repartida entre todos, aunque algunos individuos estén especialmente recargados.

"Ni el propio Franco habría sido capaz de crear tanta inestabilidad" (Javier García Albiol) y asegura que Cataluña vive la situación de "crisis institucional más grave desde el franquismo".

Normal, ya que durante los casi cuarenta años que duró el Gobierno que administraba al mandato del Estado, del que don Francisco Franco Bahamonde fue Jefe, no se habría tolerado el constante ataque a la unidad nacional, ni el desvergonzado desacato a la legalidad vigente que, unos cuantos hijosputas, ante la secular inacción institucional de quienes han sido y ahora son los responsables del gobierno de esta nación, después de su fallecimiento -en la cama por enfermedad-, se dan el placer de "sacar la chorra", 

y mearse en cada uno de los artículos que les place, de esa constitución hecha por unos cuantos aprovechados chapuzas, y hasta en las sentencias de los más altos tribunales, el Constitucional y el Supremo.

Solamente cuando el fuerte decae, es cuando los enanos se envalentonan, poniendo en marcha su desenfrenada y falsaria audacia. Solamente cuando el León (la comparación con este país me ha salido exagerada) está muerto, son capaces los carroñeros de atacarle.

Al señor García Albiol, quizás su alta estatura, pudiera hacer que la sangre le llegue ralentizada al cerebro, y esa peculiaridad le impida entender el sentido -¿fuera de su intención?- de la frase ("Ni el propio Franco habría sido capaz de crear tanta inestabilidad"). Puede que le pase, a don Javier García Albiol, 

como a mi amigo Faustino Pérez y, machaconamente, Pérez otra vez, fontanero él, que cuando, por motivo de su profesión, está entre la mierda, tratando de arreglar algo en un pozo negro, siempre le viene el recuerdo de los días felices que pasó en un "resort" en las Bahamas.

La estabilidad fue durante esos casi cuarenta años que se dice del franquismo, una más de esas muchas grandes cosas que los españoles tuvimos la dicha de disfrutar. Todo cuanto ahora es mínimamente temporal, como pudiéramos decir, el puesto de trabajo, entonces era absolutamente estable. Los precios de los artículos de primera necesidad, comparándolos con los precios de esos artículos en la actualidad, es comparar en estabilidad la roca de granito y la pluma.

No se trata de engañar a nadie; yo soy hijo de aquellos tiempos de los que, aunque pudiera, jamás, mientras Dios quiera que este aquí, intentaría borrar y menos, con lo que vengo sufriendo en este exilio. 

A lo peor es que son chuminadas que mi cerebro magnifica, pero sufro mucho escuchando, viendo y leyendo en los medios que unos padres ¡existe la idiotez! quieren (y así será) inscribir a su hijo, sin capacidad de defenderse, en el Registro Civil, con el nombre de Lobo.

Como ya he dicho en otras ocasiones, y que muchos de vosotros habréis comprobado leyendo lo que escribo, soy un individuo de pocos estudios y menguados conocimientos, con necesidad de "muletas" para todo (bueno, menos para eso que malignamente estáis pensando); de ahí que de vez en cuando eche mano de lo que me decía mi abuela Leonor, o de lo que son capaces de decir alguno de mis amigos -hoy, Faustino-. Eso, con la debida humildad, es lo que deberían hacer tantos "albioles" que van como zombis por el mundanal Mundo político democáquito, 

diciendo gilipolleces a troche y moche, sin tener en cuenta que alguna de esas gilipolleces llegan a molestar profundamente a los dos inquilinos

que viven en el fondillo de nuestros calzoncillos "El Abanderado". 

Eloy R. Mirayo.

jueves, 28 de julio de 2016

MÁS DIFÍCIL LO TUVO MOISÉS...

¡Que nada arruine la caza de Pokemon en Madrid, hoy jueves, con el inestimable beneplácito del ex calentísimo Ayuntamiento.

La cosa se trata de cazar al monigote, el de la izquierda, al que los japoneses han bautizado con el nombre de Pokemon; incido, que nadie se equivoque; para la caza del Monster -mira tú por dónde; a ese deporte sí que me apuntaba yo- aún no se ha levantado la veda.

En fin; este es el país que algunos querían; un país pusilánime y obediente tras la empalizada al otro lado del Poder, asemejado al "tinao" donde de noche duermen las ovejas y los ovejotes, vigiladas por pastores y perros.

Aquí, en este jodido país, donde, como ya sabéis, vivo exiliado, no hay problema más acuciante que cazar al Pokemon de los cojones; ¿que tenemos la vergonzosa cifra de más de cuatro millones y medio de parados, un 20%? Así hay más gente para impedir la huida del monigote.

A nadie parece importar que el país se desintegre; no faltan excusas revoloteando por los medios de difusión para que ralentice la acción del Gobierno -estar en funciones- en su intención de tomar las medidas constitucionales, que paren los pies a unos/as cuantos/as hijosputas/tos (que nadie se sienta discriminado), con ganas de tocarnos las "bolas" a todos los demás, intentando pasarse, por donde las personas normales tenemos anclados los genitales, el mandato constitucional.

Artículo 2. La Constitución se fundamenta en la indisoluble unidad de la Nación española, patria común e indivisible de todos los españoles, y reconoce y garantiza el derecho a la autonomía de las nacionalidades y regiones que la integran y la solidaridad entre todas ellas..

ARTÍCULOS DE LA CONSTITUCIÓN QUE AFECTAN A LAS FUERZAS ARMADAS
Artículo 8. Las Fuerzas Armadas, constituidas por el Ejército de Tierra, la Armada y el Ejército del Aire, tienen como misión garantizar la soberanía e independencia de España, defender su integridad territorial y el ordenamiento constitucional.


Quizás sería bueno que alguien, más importante que yo, pero no más respetuoso, le recordara a S.M. don Felipe IV,  lo que en sus primeras páginas deja absolutamente claro la Constitución Española.

Para las personas normales, gente trabajadora, decente y honrada, la mayoría de quienes habitamos en este país, ante el insultante comportamiento de parte de los políticos catalanes, unido a su desprecio a la unidad nacional y a las leyes que nos alcanzan a todos, nos sentimos decepcionados de nuestros máximos representantes.
No nos parece suficiente las apariciones en la entrega de una copa, aunque sea la de Europa; ni la visita a un colegio; y, ni siquiera, recibir a consultas. 

Por muy restringidos que se tengan los movimientos -somos conscientes de ello- si hay voluntad, siempre se encontrará una baldosa libre donde poner el pie con firmeza; y más, cuando asiste la razón, y la "empresa" lo merece. 

Más difícil lo tuvo Moisés, y consiguió sacar a los judíos de Egipto, y les guió hacia la Tierra Prometida. 

Yo me conformaría con que me devolviera a España. 

Eloy R. Mirayo.

miércoles, 27 de julio de 2016

¿PARA QUÉ PENSAR, SI TODO NOS VIENE PENSADO?

La cosa es de difícil entendimiento en el Senado, 

por la variedad de lenguas que allí se utilizan para el tratamiento de las cosas que les atañen, todas ellas como hijas del idioma más bello de cuantos se hablan en la Tierra, el español o, vaya usted a saber de algunas, de que paternidad y maternidad nos han llegado, aunque después en el bar del Senado, cuando "le pegan al codo" (a precio reducido, el resto lo paga el pueblo soberano), todos usan el español castizo y feten: "Pepe, sácate una de callos y unos vinos de la Ribera del Duero", que vengo deslomado de tanto trabajo.

"¿Pero, no beben ustedes chacolí, Don Patxi?" 

"Déjate de bromas, Pepe, y saca los callos y los vinos y, por hablar más de la cuenta, otra ración de jamón. Vamos, vamos tío, que estás más parao que los leones de la Cibeles."

Lo cierto es que si para entenderse, sus señorías, 

todos ellos españoles, es "necesario" el sistema de traducción simultánea,  qué será lo que se necesite en algunos ayuntamientos, en los que hay, como ediles rasos y hasta alcaldes, individuos

nacidos, y con idioma propio, raro y difícil de entender, en países de todos los continentes conocidos. Posible hasta de alguna que otra galaxia. Quizás aquella secretaria de verde vestimenta que para nombrar a Francisco López, el reciente ex presidente del Congreso de los Diputados (y diputadas ¡coño! Y diputadas ) le nombró "don Patxi López". 

La señora, si no es extraterrestre, es que es cursi que te cagas.

La cosa, si partimos del democáquito sistema establecido, en el que cualquier gilipollez, en ná, recibe carta de naturaleza, el que una persona nacida en Gambia, con unos pocos años de residencia, alcance el sillón y la vara de mando, no admite la mínima duda de su legitimidad; y quienes digan que el negrito simpático que se apunta a las algaradas contra los bancos, por las expropiaciones, bailando al son de la Batucada de turno; o el chino del "todo a cien", que habla con la ele; ni  el morito "mohammed ; ni Cristian, el rumano que empuja

el carro de Carrefour cargado de hilo de cobre arrancado de cualquier tendido eléctrico; ni las distintas etcéteras pululantes por ciudades, pueblos y villorrios, no puede tener un profundo conocimiento del funcionamiento municipal.

Eso es lo de menos "que usen el "tam tam" para entenderse, si es necesario" 

creo que fue la respuesta de un "progresista" hasta los tuétanos (comunista-podemista), entre nosotros -los exiliados españoles en este país-, gentes capaces de encontrar luminosas soluciones para cualquier chuminada, gracias a sus iluminados, por la gracia del stalinismo-leninismo, sus, ya por si, preclaros cerebros.

Tiene que ser cojonudo asistir a alguno de esos plenos municipales. 

A eso hemos llegado; donde antes le leía "Todo por la Patria", ahora se lee ¡¡¡Todo por la Democaca!!!

"Carmena autoriza a 5.000 personas cazar pokémons en la Puerta del Sol"

Si alguien aún tenía alguna duda sobre la gilipollez generalizada en que asienta la oficialidad de este país, me imagino -no creo que sea descabellada la imaginación- que después de esta noticia sacada del ABC, le hayan quedado disueltas.

Las instituciones gubernamentales de este país, especialmente la municipal madrileña, son cobijo de gentes maliciosas que, hasta lo que parece una gilipollez sin más, tiene una carga de intencionalidad maligna, encaminada hacia el dirigismo soviético; el de masificar la individualidad, al tiempo que se capa la capacidad de pensar. 

¿Para qué pensar, si todo nos viene pensado? 

Eloy R. Mirayo.



martes, 26 de julio de 2016

MEDIDA DE CHOQUE.

También los paisanos de este país -algunos pocos- llegan a pensar bien, aunque un poquito tarde. 

Eso le ha pasado a Fernando Martínez-Maillo Toribio (Zamora, 28 de septiembre de 1969), actual vicesecretario general de Organización del Partido Popular, y Presidente Provincial de dicho partido en Zamora.

El caballero zamorano recientemente se asomó a los medios -como hacen los  buenos toreros- para mostrar a "la plebe" el magnífico producto urdido en los laboratorios de ideas políticas del partido. 

Un producto maravilloso que dará seguridad a las PIMES, y también servirá como freno para parar la sangría del paro. 

¡Bien, coño, bien! Bien por don Fernando, y hasta por la dama que le trajo a este perro mudo, para beneficio general.

El señor Martínez-Maillo nos desveló, a los paisanos de este país, y a los pocos españoles que aún continuamos aquí exiliados, el "ungüento curativo" que el ministro Montoro está intentando convertir en decreto, para aliviar esos dos "puntos negros" que continuamente acentúan nuestras dificultades económico-financieras.

El meollo del descubrimiento, una vez conocido, nadie puede dudar con razón de su bondad. El que el Gobierno del país, se haga cargo de las deudas que las comunidades autónomas no pagan a sus acreedores, no es que sea una buena medida, sino que debió ser LA MEDIDA DE CHOQUE, que ahora llega con legislatura y media tarde. Los dos años de las escurriduras temporales del gobierno Zapatero, y los cuatro últimos años de gestión del PP. 

¿Como es posible que nadie comprendiera que, ante una crisis de la que se desconoce el antídoto, las primeras medidas a tomar han de ser de choque, con la intención de parar, o al menos, suavizar los daños?.

Hoy, señores Montoro y Martínez-Maillo, la mayor parte de los daños 

son irreparables a corto y medio plazo y, de lo que quedó tambaleante sobre el precipicio, si es cierto que por primera vez cumplen con lo anunciado, aunque ahora está así de famélico, 

pueda ser que engorden pero, aun así, es tan escaso su capacidad productiva que su aportación nunca podrá ser la solución.

Porque es cierto que la medida que se intenta es muy importante, todos nos congratulamos; pero, la cosa, más nos jode el que no se hubiera aplicado a su debido tiempo, con lo que se habría logrado que la mayoría de las empresas desaparecidas, continuaran produciendo riqueza, con la imprescindible ayuda de sus empleados, hoy en el paro.

Ardua tarea se vislumbra para lograr que las puertas de los mercados que se permitió se cerraran, se vuelvan a abrir; no son puertas que se hayan cerrado para todos, como es obvio, sino que son las puertas que, al cerrarse, solamente han roto nuestras narices, por la poca preparación y mucha estupidez de nuestros políticos. 

Y me quedo con otros adjetivos, menos amables, para no darles opción a que pongan contra mi persona, su capacidad de maldad, que esa sí que tienen desarrollada.

Este país no es un país en el que la riqueza brote del terreno; aquí, si alguna vez hubo oro, 

se lo llevaron, primero los romanos, y más tarde, en los años treinta, los rojos (hoy progresistas) como donativo a la Unión Soviética. 

No tenemos petróleo; no tenemos plata; no tenemos una suficiente Industria. Tenemos sal, pero ya la sal ha perdido su parentesco monetario como cuando era el salario a cobrar; 

ya, hasta Sanidad la tiene conceptuada como algo dañino para la salud. Bien mirado la única riqueza que hay aquí, en este territorio, que no es poca, cuando se la sabe administrar, es la de las manos de sus gentes, como ha quedado escrito en la historia.

Eloy R. Mirayo.