Nunca, ni siquiera en mi profesión durante los setenta y seis años que llevo ejerciendo, me he visto en una situación tan extraña, a la vez que negativa y casi casi insalvable. Digo casi casi, porque como cristiano tengo Fe, Esperanza y espero la Caridad como ayudita que me venga de “ahí arriba”.
Cuento que; en estos momentos tan tremendamente desquiciados a nivel nacional, ó sea, lo próximo; y también internacional, pero eso me resbala una miaja, yo me encuentro atascado cerebralmente, por buscar un símil, como el tragadero de un fregadero, al que le echan toda clase de basura y desperdicios de los platos utilizados en… por ejemplo, una de esas comilonas de los sindicatos, UGT y CCOO, o de los comunistas de Podemos y Sumar, estos festejando sus resultados en las elecciones de Castilla y León.
El asunto es que tanta mierda: políticos corruptos que roban a velocidad, como si no hubiera un mañana; un presidente del gobierno que además de tener a su cónyuge y a su propio hermano agarraditos en sus carnes blandas por la Justicia, por sus presuntos choriceos, a él, se le mezcla con jugarretas dinerarias como la “operación Plus Ultra” y un larguísimo etc.
Bueno; pues, que ha llegado el momento que estoy cerebralmente atascado y como el tragadero del fregadero, me pongo ante el ordenador, y es de tanto de lo que yo debería escribir, pero tanta suciedad… desde tantos sitios… Hasta el Papa, que se siente intranquilo por la existencia de VOX, un partido al que no le molesta la Iglesia, que no admite como derecho el aborto, y que, entre otro montón de bondades, pide igualdad de la justicia mujer - hombre en idéntico delito. Quizás el santo padre en ese momento, estaba más atento en si sería triunfo o fracaso el estreno de la última película de Santiago Segura “Torrente presidente”, ahora que ha salido lo de Castilla y León.
Es que siempre se debe tratar con el vicio de tanta gente de querer continuar siendo robados “políticamente”, por los de siempre, no sea que vengan quienes les quieren combatir… con honradez.
Eloy R. Mirayo.
