No se debería estar, como vemos que se está, esperando a que esta panda de delincuentes se avergüence de su rosario de tropelías cometidas y, motu proprio, decidan que su proceder multi delictivo merece el consecuente castigo y decidan, como primera medida dimitir y, ya dimitidos, en procesión laica todos ellos, pasito a pasito hasta llegar hasta la mismísima puerta de la cárcel de Alcalá-Meco...
y al grito de ¡por fin aquí! y con la naturalidad y sencillez que salen las cosas que se hacen dentro de la buena Lógica, ir metiéndose en las celdas, una vez dentro cerrar la puerta con la llave y sin perder un minuto, hacerlas fundir en un crisol a mil grados y hechas líquido incandescente vaciarlas por el tragadero de la taza del wáter closet, para que jamás puedan “mal usarse” (no sea que algún cabrón que necesite siete escaños, se le ocurriese inventarse una amnistía. Como hizo el que estáis pensando).
Y es que eso es un sueño de la buena gente que jamás podía, conociendo el “percal”, llegar a suceder.
Es cierto que, si entre ese montón de carne chunga que conforma esa gentuza, hubiera uno solo que pudiera llegar a dimitir irrevocablemente reconociendo sus delitos…
No; eso no es verdad; eso es el sueño con el que soñamos todos y todas las personas decentes que aún vivimos en España (también lo sueñan quienes se han marchado buscando algo mejor que este caldo podrido que es este gobierno) o, pudiera ser que estuviéramos asistiendo a la realización de un milagro… laico… laico ¿eeeh?
Volviendo a la triste y maldita realidad, y siempre para seguir en pie muy agarrado a la familia, desconcierta que en el año 2026, en uno de los países que (misteriosamente 2,6 billones de deuda externa) forma parte del primer mundo, se vea, en la situación tan extraña como que los indecentes en continua actuación, valiéndose de haber entre ellos mismos (prostitucioneros, separatistas, terroristas, puteros, drogatas y gentes de mal vivir, en general) “mercachifleado” para la compra y la venta del Poder, en pieza o en porciones, tienen, con la mayor desvergüenza, el delito colgado del cuello, presto a cometerlo.
Así es la Democracia, capaz de cagar toda esa basura, y cuando el olor de esa mierda se hace inaguantable, y hasta se vuelve contra ella, ni siquiera es capaz por si de defenderse. ¡Jodido sistema!
¡Arriba España!
Eloy R. Mirayo.
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