lunes, 28 de septiembre de 2026

¿NO HABRÁ OTRA FORMA DE PROGRESAR?

¡Como ha cambiado Madrid; ¡tristeza en sus calles, otrora sanamente ruidosas y alegres! Cantarinas voces, como encantadas de vivir, salían a las calles por infinidad de ventanas suplantando a Lola Flores, Juanita Reina, Pepe Blanco y Angelillo. También salían pletóricos por los altavoces de la radio Carlos Gardel, con su bellísima Comparsita; Machín, con sus Angelitos negros; o Sepúlveda, con Mirando al mar, montadas a horcajadas en el ambiente junto con el aroma de las judías blancas con chorizo, tocino, morcilla y oreja de cerdo, emparejada con el rey de los olores alimenticios: Su Majestad el Cocido. El cocidito madrileño.
¡Eso es! “Cocidito madrileño del ayer y del mañana”. 
Pero ¡alto ahí! Es que también el olor de calamares fritos, de callos a la madrileña, de tortilla de patatas y del vermut, la cerveza y el buen  vino (de Valdepeñas) sin nombre salían de aquellas tabernas (sustituidas por algo parecido, pero sin su sabor y sin su “alimentoso” aroma), avisando que no podía haber una satisfactoria comida si no hubo previa de riquísimos aperitivos. 
Nunca fue que de Madrid “esa” (música y comidas típicas) fuera su única fotografía ¡Qué va, coño! En aquellas fechas, no solo Madrid, sino toda España podría haber llenado un gordísimo álbum con maravillosas fotos, a pesar de estar restañándose las heridas causadas por la gue... dejémoslo ahí. Ningún madrileño aceptaría el único quehacer de escuchar música y comer el  cocidito madrileño, si llegó un momento en el que con más  de dos millones de españoles trabajando en el extranjero (aquello fue pura esclavitud a la europea) aquí, y en el resto de España se necesitaba mano de obra para ayudar al crecimiento de nuestra industria. Lo que ocurría en muchísimos casos era que se nos veía andando tranquilos por las calles (nos encantaba a los pequeños salir y a los mayores simplemente para pasear) sin otro interés que jugar los críos y los mayores caminar por sus aceras y ver los escaparates (algunos artísticamente trabajados) y también era ¿un espectáculo barato? Sería para un amplio número de madrileños (¿por qué solaparlo?)  que tuviera un gran y profundo respeto a su dinero.  
El hecho cierto es que, a quien le cayera la responsabilidad de hacer producir a toda aquella infraestructura madrileña, instalada en los cuatro puntos cardinales de esta bellísima Capital del Reino, ¡no lo hizo mal! Los grandes barrios de viviendas protegidas (muy cercanas a los jornales que se recibían, hasta para los que participaban en su construcción), los nuevos hospitales, las obras del Metro y las obras de los pantanos (su energía: vida para la recién nacida industria, no solo para Madrid) era lo que la izquierda española enseñaba en el extranjero como la ruina de España. Y también utilizaban las fotos de los “encierros en Pamplona” como una prueba de cómo la autoridad española trataba a los disidentes políticos encarcelados: martirizándoles a “cornás” (aunque en la foto no se vislumbra a ningún socialista). 

¿Existían o no por ahí fuera cosas más avanzadas? ¡Y qué! Los madrileños teníamos y con ello disfrutábamos, además de escuchar flamenco, tangos, canciones ligeras y comer, comer y volver a comer, nuestros “derechos más respetados”, que los derechos (¡joder! Si no han dejado uno) trabajo, dinero en el bolsillo y más sanas diversiones sin tanto deporte y sin estar todo el día con el móvil pegado a la oreja: teatros, cines, salas de Fiestas. Y en el buen tiempo, muchísimas eran las familias que usábamos la placidez dominical en la Casa de Campo, la Dehesa de la Villa o los pinares del Rey, el de Chamartín. La mezcla social era amplia, lo  que no impedía que las señoras formando corro charlaran y que sus maridos “le dieran al Mus”.   
Pero… ya no existe la carnicería de nuestra calle, como otras muchas, e igual que desaparecieron las pescaderías y las tiendas de ultramarinos ¿Qué decir de las fontanerías, carpinterías, ebanisterías…?  hasta las “boutiques se han cepillado. Si es que prácticamente han acabado con todos los gremios manuales y de esfuerzo físico, y con los de artesanos, y si se me provoca un “tantico asin”, diría que también los intelectuales sintieron su mano en la cara. A los gremios les robaron el espacio y a cientos de miles de madrileños les robaron su puesto de trabajo; le robaron el jornal y truncando su futuro, ennegreciendo el de sus hijos. Escuchando a los partidos (menos VOX), parece que la cosa… ¡eso de que ahora robo yo, mañana robas tu…! por ese motivo ni los paseantes pueden pasear, a no ser que acepten compartir a la baja el uso de la acera con sillas, mesas, clientes y camareros de los múltiples bares que salpican cualquier circuito. Y también por la peligrosa actitud de ciclistas, motoristas y los gilipo…  los patinetes. 
¿Como se hace la compra? En las “grandes superficies” Y cuando se necesitan unas bragas ¿o unos calzoncillos? Para eso… ¡ya  tenemos a ¡Super   ! 

Pues… que tristeza ¿no? 
Como ha cambiado Madrid. Vas por el centro (la Puerta del Sol, la calle Carretas o por la calle de la Montera) y se te acerca gente que con un susurro de pregunta: ¿Quieres algo? ¿Todo bien? O ¿Qué necesitas? Que es como decir: ¿Hoye titi, la “farlopa” que ofrezco es de máxima calidad o es que te va la “yerba”? ¿No habrá otra forma de progresar?  
Eloy R. Mirayo.



martes, 22 de septiembre de 2026

¿RESPONSABILIDADES? ¡ANDA YA!

Ocho años pidiendo su dimisión, ¿y no se cansan? La derecha española (¡la legítima!), el PP, exceptuando algunos versos sueltos, los mejores más “jugosos” y más agudos femeninos, ¿eh?, y su brazo mediático, no hay que discutirlo, sino aceptarlo; es que no tienen vergüenza. 

Sujetar el bisturí en la mano no extirpa el apéndice. Por cobardía ¿van a dejar que muera el paciente? Es que eso es lo que está pasando en España, en su democrático caminar independiente de las siglas que gobiernen. 

Al final, nos llevan de aquí para allá, mareando la perdiz con sus peleas, mientras somos las personas normales las que sufrimos las consecuencias. Y es que la política, tanto de derechas como de izquierdas, se ha convertido en un fuego cruzado que solo busca destruir al rival, olvidando por completo lo que de verdad importa. Lo primordial, creo, es gozar de la seguridad de que, con el propio esfuerzo (por supuesto, no necesitamos regalos), uno podrá desarrollarse hasta alcanzar una vida, si no de lujo, al menos suficiente, sin dejar de pensar en la posibilidad de crear una familia con hijos.

“España es diferente”, ¡Pues claro que sí!, el resto de países con los que se compone la Unión Europea, independientemente de las siglas políticas que gobiernen, antes de llegar (José Luis Ábalos, 24 años de cárcel) a ser sentenciados, dimiten. Él no. ¡Es que España es diferente! En estos momentos: las riadas asesinas por abandono gubernamental, acaban con la vida de más de doscientas personas ¿Responsabilidad? (¡anda ya!). El descuido en las vías del ferrocarril en Adamuz (Andalucía) se lleva la vida de cuarenta y seis personas ¿Responsabilidades? (¡anda ya!). Los fuegos sobre todas las tierras de España, que han dejado sin vivienda a decenas de miles de españoles y arruinados a muchos industriales y dejado sin trabajo a otros miles de personas por no tener bien cubierto por escasez humana y escasez de toda clase de herramienta (aviones incluidos) Responsabilidades? (¡anda ya…). 2,7 millones de niños pobres hay en España ¿Responsabilidad? (¡anda ya!). 

Los parados en España, con trampa, son 2,5 millones ¿Responsabilidad?… 

Y desde el escaño del Congreso la señora Álvarez de Toledo, doña Cayetana (uno de esos versos sueltos), le dice a Pedro Sánchez que es igual que Franco.

¡Mon Dieu! Mi muy respetada Doña Cayetana. ¿de verdad lo cree; se ha documentado para poder decir… ¿igual que Franco? ¿De verdad, de verdad que ¡Igual que Franco!? Solamente Dios es perfecto.

Eloy R Mirayo.


PALABRAS DESGASTADAS.

Se está llegando a un punto en el que todo aquello, que en el  tema del insulto y la definición de aquel que es el insultado, parece estar, después de tantísimos años, como desgastados en su gravedad. Es como si la sociedad necesitara encontrar insultos más potentes; más graves. 

Aquellos insultos tan graves: hijo de la gran puta; maricón; cabrón, quizás porque el puterío (femenino y masculino había que ponerle un nombre, habida cuenta la dificultad de encontrar un trabajo cuyo jornal cubra, sin excesos y sin lujos, los gastos normales: alimentación, vivienda, luz, gas…) ha dejado de ser un tabú marginal para convertirse, por pura necesidad de supervivencia, en una alternativa o una realidad compartida por demasiados. Al perder el estigma de lo excepcional, esas palabras pierden también su capacidad de herir; se desgastan. Por eso, en una sociedad donde lo que antes escandalizaba hoy es cotidianidad, los viejos agravios ya no bastan, obligándonos a buscar términos más descarnados para nombrar la verdadera bajeza. 

Piénsese, por ejemplo, en un individuo al que otro le ha robado una fuerte cantidad de euros, una moderada fortuna fruto de una dedicación física e intelectual casi absoluta, prácticamente las veinticuatro horas de los días que componen treinta y tantos años de vida. Para propio desahogo, pareciéndole muy poco el uso de aquellos insultos tradicionales, y señalándole fijamente con el dedo índice de su mano derecha, le diría enfurecido: ¡Eres un perfecto Pedro Sánchez en su peor versión! Pero si el desbancado, una vez lanzado el novedoso insulto, no se siente satisfecho, aún podría darle mayor fuerza uniendo al combo un demoledor: «¡y agarrado a su Begoña!». Y para situaciones más o menos iguales, o daños de menor categoría: gilipollas, tonto de los cojones, barril de mierda, jode burras, etc., bien podrían ser utilizables: eres un Marlaska, un Óscar Puente, un Bolaños, una de las Monteros, Irene y la Chiqui Montero, la Sara Santaolalla, el Gran Wyomin etc., y aún podría sacarse otra categoría, la tercera que es menos agresiva, a mí me parecen muy liviana, que sería la de los memos, los estúpidos, los bobos, los lelos sopla boinas, simples etc., en la que gente como: Feijoo, el exministro, Iceta, el total de las caras enchufadas que dan chispazos, que pueden verse en la 1 de televisión con Silvia Inchaurrondo en cabeza.  

Esta mañana he salido de casa y la primera persona que he visto, estaba poniendo a mear a su perro sobre el suelo del portal le he dicho: es usted un Óscar Puente. 

-Y usted un gilipollas.

-¿Porque pone a mear al perro en el portal? So Pedro Sánchez. 

¡Y se puso como una fiera!  

Eloy R. Mirayo.


lunes, 21 de septiembre de 2026

NO ES EL VALOR ECONÓMICO.

Ocurrió, según me contó el propietario de la cafetería donde suelo desayunar (café con leche y cinco verdaderas hermosuras de churros). A su hermano, dos años mayor que él, hacía cuatro o cinco meses que le habían robado el coche.

Desde entonces, el hombre anda muy enojado con lo que viene ocurriendo en este país. Él, no vayas a creer, no interviene en la  política; es apolítico total.

"Eso no va conmigo", se excusa cuando alguien ataca con ese tema, hablando mal o bien del gobierno o de la oposición. 

Yo, mientras mojaba uno de los churros en el café antes de introducírmelo en la boca, quise saber si lo había denunciado a la policía o al seguro. 

-No -dijo mi compañero de barra-. No lo ha denunciado… mejor dicho, sí lo ha denunciado. Y el resultado, tanto en la comisaría como en la empresa de seguros cuando mi hermano dio los datos del coche en junio de 2003, fue el mismo. Tanto la policía como el seguro le dijeron: "Si ya estará desguazado". 

Así que, ante el nulo apoyo obtenido, ha hecho como cuando  desaparece injustificadamente una persona. Suelen ser ancianos de ambos sexos (quizás estoy exagerando). Mandó imprimir una tirada de cartelitos con la foto en colores del coche, con la matrícula bien visible, ofreciendo cien mil euros a quien se lo recupere. Y hasta contrató a unos muchachos para repartirlos por las calles, que no sale barato, ¿eh? 

-Hombre… tu hermano…

-¿Mi hermano? No es fácil encontrarle vencido sin batallar, caído de mala  manera ante cualquier infortunio si existen posibilidades de triunfar, por escasas que sean. Así es mi hermano. Repito, no está gagá, te lo digo por delante. Él se encuentra en perfectas condiciones físicas, psíquicas y mentales a sus 62 años. No es un anciano achacoso. 

-Entonces, ¿de qué marca es ese coche? ¿Tal vez un Mercedes?

-¡Nooo, ¡qué va! Un Citroën C5 metalizado en color gris. Sí, gris, un gris elegante.

-Pero por muy elegante que se mantenga, con veintitrés años y más… su valor real en el mercado en estos momentos ya es hierro a tanto el kilo y…

-No es el valor económico la causa dolorosa que sufre mi hermano, sino su enorme valor sentimental. No lo utilizaba para desplazarse -para eso tiene el Mercedes-, él lo utilizaba como los feligreses utilizan las iglesias. Ellos para "hablar con Dios". Mi hermano le utilizaba para hablar con su mujer y sus hijos, víctimas inocentes de una bomba terrorista, accionada por Al-Qaeda, ETA o por… ¡vaya a saber quién! Sentado en el viejo coche totalmente apagado en el aparcamiento, recordaba (hace falta ser viudo de una buena mujer para saber lo dolorosa que es la perdida) los felices momentos disfrutados los dos… y también los cuatro juntos. Y a su mujer le decía, como si la tuviera al lado cogida de su brazo, lo fría que está la cama y… lo mucho que aún la quiere y le afea, sabiendo de la imposibilidad, que no sea “capaz de decirle algo” que le alivie el esfuerzo que le va costando, en su soledad, tirar a diario de la vida. Y

allí, sin el ruido del motor, vencida la tristeza, cuando logra vencerla, tarareaba las canciones que cantaban en ese mismo C-5 metalizado en el elegante color  gris, siempre con su mujer y sus hijos,  circulando por las carreteras de la sierra de Madrid en época veraniega… 

Eloy R. Mirayo.


miércoles, 16 de septiembre de 2026

¿CUÁL ES LA DIFERENCIA?

- “No es que se adultere (asegura el presentador de televisión, señor Alsina, en la 3 de televisión hace unos días en el espacio de  Susana Griso) el resultado electoral, lo que pasa es que añaden nacionales españoles al censo electoral, pero no es una adulteración. 

En todo caso, el debate será si los descendientes, nietos de españoles a los que se privó de su nacionalidad, tienen derecho o no a recuperarla”.
No, señor Alsina, a los españoles que huyeron de España durante los últimos meses de nuestra guerra y los primeros muy duros (esos los sufrí de lleno) de la posguerra, el “régimen” no les privó de su nacionalidad española ni de manera automática ni generalizada por exiliarse. Franco no les privó, fueron ellos quienes renunciaron de tan grande HONOR. Con ese deshonor solamente fueron castigados los lideres políticos.  
Cuando digo nadie, quiero decirle a usted, por si tiene distinta opinión, que el gobierno del Generalísimo Franco no utilizó decretos ni leyes a conveniencia, para privar a los huidizos (algunos pasaron fronteras, además de cagados los calzoncillos, llevando en sus mochilas el -¡o los!- asesinatos de un sacerdote, de una monja, de un feligrés o del dueño de un pequeño taller de carpintería, el fontanero del barrio, o el del joyero de esa pequeñísima joyería artesana, en su propia casa, haciendo su trabajo sobre una mesa cualquiera, por no poder pagarse la apropiada, o el señor Paco, tendero de ultramarinos de la  tienda de la esquina). 
Y siendo descendencia de “tan noble cuna” nos gustaría mucho saber a los españoles nacidos aquí, y  aquí maltratados por este chungo gobierno ¿qué os empuja para querer votar en nuestra política? ¿Qué pretendéis mejorar?
-«Che, ¿qué hacés, boludo? La concha de tú prima. La compraventa, boludo». «También quiero ir a conocer la tierra de mi abuelo y tirarme a las playas de Madrid».  
- “El Parlamento español dijo que sí, por eso está en vigor la ley, pero no se adultera el censo. Simplemente se incorporan más españoles con los mismos derechos que todos los nacionales españoles, residamos o no en nuestro país”. 
El asidero ardiente en el que insistentemente parece agarrarse el señor Alsina, si no le he entendido mal, es que durante el franquismo (es insistente), los españoles exiliados fueron desposeídos oficialmente de su nacionalidad. Eso es mentira (yo también insisto), eso es una malintencionada mentira con la que se intenta tapar el próximo  “tocomocho” electoral.

Las terribles formas que el “franquismo” utilizaba para arrebatar la nacionalidad a lo exiliados fueron: 
“Adquirir por deseo propio, otra nacionalidad.  
Entrar al servicio de las armas o ejercer un cargo público en el extranjero sin permiso estatal.  
Por sentencia judicial”. 
Así ha venido siendo más o menos hasta…  
Ahora, a muchos lustros de la “sanguinaria” dictadura del férreo autócrata, septiembre del año de gracia 2026, los españoles, en esta amable socialdemocracia alcanzada para España, para los españoles y… ¡pa tos que quie veniiii! por el comprensible solamente pueden llegar a ser castigados privándoles de la nacionalidad española, por estos motivos: “Un español que vive en el extranjero puede perder su nacionalidad principalmente si adquiere otra de forma voluntaria y pasan tres años sin declarar que desea conservarla. Servicio militar o político prohibido, o si entran al servicio de las armas o ejercen un cargo político en un país extranjero en contra de la prohibición del gobierno español.”  
¿Podría señalarme usted, señor Alsina, la diferencia? 
Eloy R. Mirayo.



lunes, 14 de septiembre de 2026

A DIFERENCIA DE USTED...

“A diferencia de  usted, yo seré un perro, pero no tengo amo”. 

Señor Sánchez, somos tantas, tantas y más tantas las personas que  caminamos erguidos ayudados de unas extremidades, piernas en castellano, que nos nacen, un par de pelillos más o menos cerca de los genitales, tanto los masculinos como los femeninos, siendo unas más largas y otras más cortas, para desplazarnos sobre la faz de la Tierra (que no, que no, que no me atrevo a contarlas… ¡Para ná! ) que no se nos ocurriría jamás en la vida tener dudas sobre si somos o no seres humanos hechos a imagen y semejanza de Dios, a excepción de gentucilla tal como Pachi López, Óscar Puente (este mejor haría introduciéndose el dedo en  el ano, en vez de estar todo el puto día tuiteando gilipolleces pero ¿Qué es lo que hacen los  gilipollas…?) ambos especímenes por analizar y sacar conclusiones que… quien sabe lo que uno pudiera encontrarse en esos cerebros; Gabriel Rufián “el soso bufón de la Corte Sanchista” y unos pocos rojos más que son lo que va quedando del jodido saldo comunista. 

Así que tenemos, refrendado por usted, ¡Pedro Sánchez! en una reciente intervención en las Cortes Españolas, que es un perro de… irreconocible raza ¡Joo! 

Por supuesto que escucharemos la airada ladradiante protesta canina al sentirse gravemente agraviada e insultada por tal intrusismo -mia tu que presumir de ser un chucho…  ¡anda coño!   ¿es por esto el rascado? Pero ¿Cómo dice que no tiene amo? Entonces Mohamed VI ¿Qué? ¡Ah leche! Hay que cepillarse a la prensa “bulera”. ¡Y la ultra derecha! 

No es posible que tanta maldad pueda ser creada y puesta en “mercado” por una sola mente por muy asquerosa que sea (así es como viene resultando esta macro maldad) para los derechos e intereses legítimos de los españoles que… no se necesita hacer esfuerzo para reconocerlo, esta gentuza no se tapa su asquerosidad ¡que vaaa hombre, que va! La exhiben con el orgullo golfo mafioso de “La Rosa Nostra, desde “il padrone”, los consiglieri, y así, hasta el último mafioso; el poso de la mierda.  

Lo de ser perro -¿quién mejor que él podría afirmarlo?– Claro; que yo sepa, nadie.  

Me cuentan, yo no lo doy por cierto -los bulos corren que parecen volar-, que en los jardines del palacete de La Moncloa, cerca de donde estuvo escondido David durante casi un año, se mandó levantar una valla (cubierto el ladrillo con mármol de Carrara, sobre el que puede leerse la sucia clásica literatura tabernaria ¡pa que ná le farte!  Por ejemplo: Si tus manos son pintura y tus dedos son pinceles pinta el co… de tu madre y deja limpia las paredes ¡so cerdo! 

Considerando de Pedro Sánchez su condición canina, la tan elegante valla se considera muy necesaria para que pueda, el señor presidente, apoyar la patita cuando vaya a hacer pipís, cuando le apetezca, si es que se la encuentra.   

Eloy R.Mirayo.


sábado, 5 de septiembre de 2026

EN EL MISMO CENTRO DE LA TESTUZ.

Acabo de regresar a Madrid, después de pasar unos días muy agradables en Bergondiño (La Coruña) invitado por uno de los dos únicos verdaderos amigos que tengo (Y de derechas. Son dos personas decentes, como seguro que sois vosotros, y como soy yo…jolines) que tengo la grandísima suerte de conservar desde hace un montón de años.  

¡Que preciosa es  Galicia! Tanto, tanto, como lo son las otras dieciséis preciosas regiones (incluyendo Ceuta y Melilla) que con “sus colores distintos” pintan esa maravilla que en todo el mundo se conoce como España. 

No voy a caer en la gilipollez de decir que “a la vuelta me he encontrado”. No hombre no, esta España no tiene segunda vuelta como la tortilla de patatas. Cuando marché este delictivo gobierno estaba en la labor de destrozar a España y, como ni para eso tienen inteligencia (son ladrones tan ordinarios que para robar las peras arrancan con ellas el árbol), como sucios ceporros, malolientes moñigos depuestos por el ano de la Humanidad, ellos siguen, como cuando me fui, en su traidor propósito de acabar su hazaña.   

Un conocido, nos vemos de vez en cuando, que es ganadero de cabras un día… creo que fue cuando Pedro Sánchez le dio las gracias por su colaboración al rey de Marruecos, se quedado mirándome con fijeza cuando le dije que mientras los ceutíes eran invadidos por mas de ochenta mil marroquíes el presidente Sánchez veraneaba a cuestas de nuestros esquilmados bolsillos, en La Mareta (Tenerife), y la casi totalidad de sus ministros, más de uno a tomar por el…Sol el moreno sobre la piel en… ¡vaya usted a saber por dónde! Repito, mi conocido ganadero de caprinos  (y caprinas, no se me vayan a enfadar las progres) se me quedó mirando con fijeza y al rato largo me preguntó. “¿Usted sabe lo que hacen en su ambiente natural los machos cabríos? 

 Más claro, ¿usted sabe lo que hacen con la sapiencia bien aprendida los grandes machos, los clásicos cabrones (que se les dice)?”. Yo… es que las cosas del ganado… (me excusé) “Sencillamente (no se necesita sentar plaza en la universitaria salmantina) son “¡auténticas cabronadas! “Pero yo le hablaba de Pedro Sánchez y usted va y me pregunta de las costum… ¡Ah claro! Que jodío. Y es que estos paisanos de los pueblos las tiran con hondas… y dan en el clavo (a eso se le dice inteligencia y tino). En este caso el tío, acertó en el mismo centro de la testuz, entre los dos retorcidos cuernos. 

¿Habrá en España alguien que nos enseñe a los españoles a dar tan bello salto?

 Pues…alé alé alé, que hace siete años ya era tarde.  

Eloy R. Mirayo.