miércoles, 1 de julio de 2026

¡HAY QUE JODERSE!

Se me cae la babilla de gustirrinín viendo como este gobierno –hay quienes le acusa de “higoputeador”, algo que sinceramente no sé qué es- 

les va a restituir la ciudadanía española a los descendientes de los emigrantes españoles que se fueron a vivir a algunos de los países de Hispanoamérica y, digo para mí que también en alguno otro país del Mapamundi.

Entre aquellos emigrantes que marcharon algunos lo hicieron huyendo de la pobreza que reinaba en la España monárquica.

También, eso se les daba muy bien, huyeron los que, con la conciencia poco limpia, una vez perdida la guerra, temiendo represalias ¡Ah! claro que sí, se fueron junto con los que se llevaron todas las alhajas confiscadas, lo que les aseguró 

una vida tranquila -al estilo del casto Ábalos- ¿verdad don Indalecio Prieto? (“Durante la Guerra Civil, el principal episodio de expolio y traslado de bienes confiscados, obras de arte y joyas fue el cargamento del yate Vita, organizado por el entonces jefe de gobierno republicano, Juan Negrín. El control y la posterior venta de este tesoro en México fue gestionado principalmente por el político socialista Indalecio Prieto.”) Y después porque ninguna autoridad lo impedía, se marcharon quienes quisieron y pudieron. Esa España franquista, no era la URSS.

Volviendo al tema ¡Que acción tan hermosa! la de Pedro Sánchez y su banda, dejar de delinquir -¡con lo que disfrutan en ello!-, para llevar a cabo el tan demandado por sus nietos, biznietos, tataranietos, ancestralnietos y biblionietos… 

¿Qué no están recogidos en la Biblia…? ¡Vaya hombre! Yo es que oigo a la baranda del gobierno hablar de la entrega… y me hago pipí, en ocasiones, hasta con amago de popó, eso que voy estreñido. 

Cuánto desinterés, entregando tan altísimo honor: alcanzar ser español, queriéndolo ser, sin haber tenido la suerte de nacer en España. Si, desinterés pues no se espera -es puro altruismo por parte del gobierno-lograr un pago, 

o una compensación, como podría parecer -¡que locura pensar en ello!- el que los casi dos millones de agradecidos nuevos españoles, en las próximas elecciones voten a los jodidos… ¡uy! mecachis, a los partidos pogris… po polgro… poogres ¡Eso, eso! A los partidos progresistas, que es lo que quería decir.

Eloy R. Mirayo.