lunes, 1 de junio de 2026

LAS ALHAJAS DE ZAPATERO.

El tema del valor de las alhajas de Zapatero por mi parte acabará, después de las pocas letras que utilizaré para terminar con el interés, estando ya en manos de la Justicia, que me provocaron, me provocan, y no me seguirán provocando en lo sucesivo.

Y no es el valor en euros, en rupias o si prefieren en los nuevos billetes de 250 dólares, policromados y con el busto del presidente Trump.

Yo he visitado varias veces nuestro maravilloso Museo de Prado, en Madrid, en el italiano museo “il Ufizzi,” en la inigualable Florencia. En ambos lugares ante (no voy a utilizas adjetivos) tanta belleza; gozando de mi acercamiento al Arte en su máxima expresión “escuchando” con los a ojos a Velázquez,

a Francisco de Goya, a El Greco, a Zurbarán, a Murillo… a Leonardo da Vinci, 

a Michelangelo Buonarroti, a Tintoretto, a Caravaggio, a Tiziano… tasar todo esto y ¡todo lo que se expone en los existentes museos de todo el mundo…!

No; mientras de cerca veía los distintos “caminares de los pinceles”, después de haberlo visto a la distancia correcta, no escuché a nadie interesado en el precio de la tela y del marco de madera; lo que costarían los pinceles, ni por lo más costoso: ¡las pinturas! Solamente a los rojos les podrían escandalizar algo tan nimio.

Hubo un tiempo en el que los joyeros, como otros grandes artistas, tenían en señal de su importancia, permitido portar espada al cinto.

Y ¡por fin! he llego a donde quería llegar: Arte en la joyería.

Un buen tasador no termina, habiendo pesando el metal por un lado, las gemas por el otro y “sumándolas”, hecha la entrega del resultado de su científica labor no sería un buen tasador. Por eso es por lo que yo apoyaría como tasador ideal de las alhajas del Zapatero al mejor joyero, español o extranjero, que esté en activo, dándoles artesanalmente vida a esos “metales preciosos”, limando, taladrando, embutiendo, soldando, lijando y puliendo, y no los tasadores oficiales que milagroso es que el nombrado tenga idea de la materia que ha de tasar.

El otro, el que yo apunto, es el que “nació artista” y así, como pequeñas, a veces no tan pequeñas, obras de arte crea pulseras, collares, diademas, sortijas… 

y ese arte, al menos en la mayoría de las piezas importantes incautadas a Zapatero, debe cuantificarse el arte (la hechura) junto a la cifra que den las gemas y el metal empleado.

Empecé prometiendo unas pocas palabras pero… ¿me he pasado…?

Eloy R.Mirayo