lunes, 25 de febrero de 2019

A ESPERAR QUE SE VAYA.

La visita de Sanchez a la tumba de don Manuel Azaña, pone en technicolor la estupidez humana. 

¿Quién sería el estúpido que eligió los colores de la corona y las cintas que en paralelo la cruzan de parte a parte de su circunferencia?

¿Era un homenaje o chiste sin gracia?. Por un lado porque la dedicación política durante la segunda Republica, del señor Azaña, la creación del Frente Popular, no se merece de ningún modo que las colores de la Bandera de España, dignifiquen la tumba de quien (juntémonos y que ellos vayan al frente) gobernó contra esa hermosa Enseña.


Por otro lado, teniendo en cuenta la mala leche de la que estaba bien surtido el Presidente de la Republica (la presidió estando en territorio español y, cuando el miedo le mordió el trasero, lo hizo desde territorio francés) sus huesos se habrán removido. No creo que a los huesos les brote un sarpullido por estar debajo de una bandera que no era republicana. 

Curiosamente esos son los colores del papel higiénico con el que me limpio el ano. Los demás miembros de mi familia, se valen de papel normal de doble hoja.

Escuchando, de paso al trabajo, a un tertuliano radiofónico, entendí que Sánchez había ido (me imagino que ya sabría que estaba muerto y enterrado) a ver a Azaña, a pedirle perdón y, veo que es verdad, entrando en la página del diario el País me entero, con hasta fotografía, de que es verdad. 


(Más a mano Sánchez, tiene la tumba de don José Calvo Sotelo, para con bastante más razón, pedirle perdón pues entre los asesinos iban miembros de las "milicias socialistas", además de Santiago Garcés, Cuenca y el comandante de la Guardia Civil, Condés).

Que alguien me lo aclare. ¿Sánchez se cree investido de la representación de todos los españoles para semejante acto? ¿Se puede ser tan fatuo y tan enamorado de sí mismo como para presumir (con la apolladura de quienes le sujetan en la presidencia del gobierno, al tiempo que le empujan por detrás) creérselo?.

¿A santo de qué, Sánchez (el moderno Willy Fog) nos mete a España y a mí en semejante acto?. 

De lo que parece haberse olvidado Sánchez, es de llevarle de paso, los más cariñosos recuerdos de los familiares de los anarquistas masacrados  en Casas Viejas. 

Crimen horrendo del que están tratando unos cuantos sinvergüenzas de "exhumarle" de su responsabilidad en primer grado: Azaña dijo que "en Casas Viejas no ha ocurrido sino lo que tenía que ocurrir".

Los rojos, al no poder presumir de personas decentes e importantes en su devastadora historia, intentan, como hacen algunos cineastas norteamericanos con Billy El Niño, 

envolver de falso valor, a quien como suceso más sonoro fue, precisamente el asesinato de unos jornaleros que lo único que pedían era "poder comer todos los días" según argumentó Ramón J. Sender.

Sería bueno - o quizás no- que Sánchez dejara el pasaporte un tiempo en reposo, e intentara hacer bien algo fácil que tenga por hacer un presidente del gobierno. ¡Algo habrá que pueda y sepa hacer bien, aparte de viajar!. De eso estamos muy seguros los españoles que se le da casi tan bien como a la ex ministra Magdalena Álvarez 

(si; no pongáis esa cara de asombro, aunque parezca mentira, que a mí también me lo parece, fue ministra) a la que en la junta de Andalucía se la conocía con el seudónimo de Miss Aviaco. 

Los españoles con edad de disfrutar de la Política en estos larguísimos más de cuarenta años de Democaca, políticamente hablando, solo hemos podido disfrutar (poco; enseguida venía otro) el día que se marcharon (lo único positivo de lo que fueron capaces), cada uno de los presidentes del gobierno. Ahora; a esperar que se vaya (seguramente volando ¡cómo no!) Sánchez. 

Y... Vendrá otro...y... Otro... Si Dios en su infinita bondad no lo impide.

Eloy R. Mirayo.



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