lunes, 3 de julio de 2017

HA AMANECIDO EL SOL, Y SIGO ESTANDO ORGULLOSO.

Ya es lunes 3 de julio; ha amanecido el Sol, y sigo estando orgulloso... de mi familia, la que unido a mi mujer, Julia, hemos creado, de la que provengo, y de pertenecer a la misma especie, la humana, de quienes descubrieron el Fuego; la Electricidad; los medicamentos (doctor don Alexander Fleming, conocido por el descubrimiento de la lisozima y la penicilina;

Internet; la Rueda. De quienes idearon la Enseñanza. De científicos como S. Ramón y Cajal, Luis Pasteur, Albert Eistein. Artistas como Miguel Ángel,

Leonardo da Vinci, Diego Velázquez, Francisco Goya, Pablo Picasso, Beethoben, Franz Liszt, Pablo Sarasate, Camarón de la Isla, Paco de Lucía, Rimsky Korsakov, Gayarre, Pavarotti, Plácido Domingo.

Escritores y dramaturgos como Francisco de Quevedo, 

Miguel de Cervantes, Wiliam Shakespeare, Edgar Alan Poe, Teresa de Jesús, Vargas Llosa. Deportistas, Michael Jordan, Usain Bolt, Michael Phelps, Rafael Nadal, Michael Schumacher,

Alfredo Di Stéfano, Tiger Woods, Nadia Comaneci.

Y por encima de todas las grandísimas celebridades que la Humanidad ha sido capaz de darnos, admiro a esas madres y padres que desde que el Mundo es mundo, luchan denodadamente durante todos los días de sus vidas -suelen entregarla demasiado pronto- por alimentar, educar y preparar a sus hijos, iniciándoles, desde su modesta posición, albañil, encargada de la limpieza, 

pastor de ovejas, ama de casa, etc,. en una vida mejor que la de escasez que ellos han vivido (así lo he vivido con mis padres).

Nunca me he sentido orgulloso de ser heterosexual, 

porque para ello yo no había puesto nada de mi parte, como tampoco, y por la misma razón, he sentido esa sensación por ser de raza blanca, pelo castaño, ojos verdes y un metro setenta y cinco centímetros de estatura. Es que me parece una auténtica gilipollez sentirse orgulloso de ser, lo que sencillamente venía en el pack de tu nacimiento y en el natural desarrollo de tu genoma.

Y nunca me harán sentirme orgulloso por gentes así, que teatraliza la sodomización del oso 

que es símbolo de Madrid, capital de este país, con tanta alegría de sus políticos más representativos.

Con "eso" me propongo a no volver a escribir, hasta la próxima gran mariconada, con que nos fastidiaran nuestros regidores.

Eloy R. Mirayo.

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