lunes, 3 de julio de 2017

BOFETADAS A LAS MISMAS CARAS.

Las bofetadas de todo tipo siempre van a parar a las mismas caras:

las caras sufridoras de piel curtida por la esforzada labor diaria, no siempre remunerada con justicia, de las personas decentes, respetuosas y disciplinadas que asisten con puntualidad a sus duras obligaciones impositivas sin rechistar, o haciéndolo por lo bajini, tratando de no provocar represalias. 


Para simplificar, la en proceso de desaparición clase media de este democaquito país.

Somos (porque yo formo en ese equipo), bajo la casi inservible carpa de este desafortunado
circo, los "portores", por imperativo gubernamental que, colgados en un viejo y carcomido trapecio a punto de romperse, nos vemos obligados a impulsar con la fuerza mermada de nuestra flácida musculatura a los políticos para que hagan sus "graciosos vaivenes" en seguros y confortables trapecios dotados con calefacción y aire acondicionado y además, hay que estar receptivos para cuando ellos nos necesiten que, por su intrínseca incapacidad para crear recursos, es constantemente.



(Este es el palacete que usó Pachi López, durante el tiempo que fue presidente del Congreso de los Diputados ¡quién se lo hubiera dicho!, a él que por cierto la actual presidenta, doña Ana Pastor, ha renunciado. Todavía hay clases, hasta en el Congreso, por raro que pudiera parecer).


Y no es tanto a nosotros, por lo que estamos presenciando, que ¿para qué?, como a nuestros bolsillos, a pesar de que ya con su abuso nos los han dejado raquíticos.

La llegada al poder de la Democaca y sus democaquitos con sus "montoros" en cabecera, está resultando similar a la llegada del pérfido 

Juan Sin Tierra al Trono de Inglaterra, durante la ausencia de su hermano el rey Ricardo Corazón de León; lo malo para este momento y en este país es que no tenemos

a Robin. Y, aunque tenemos un Rivera (Alberto) y sus huestes ¿se nota la diferencia?.

Si; no hace falta esforzarse demasiado para notar las diferencia. Esta tarde -para quien me lee, la tarde de ayer- he escuchado por la radio a uno de sus ciudadanos, me figuro, de los más importantes, decir que aunque sea un poquiiitooo, el PP, debe bajar los impuestos, porque el buen hombre cree necesario devolver aunque sea poco a poco, a los pobrecillos paganos de este país, el esfuerzo realizado en estos últimos siete años. 

Que jodío, como si no hubiéramos hecho también en los treinta y tres precedentes.

Eloy R. Mirayo.

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