miércoles, 7 de junio de 2017

MOCIÓN DE CENSURA UNIVERSAL.

A la "asnedota política" Podemos, le brotan las mociones de censura como brotan los níscalos en un pinar después de la lluvia.

Moción de Censura contra Rajoy, en lo nacional; Moción de Censura contra Cifuentes, en lo regional; Moción de Censura contra la pipera que vende pipas, caramelos y cigarrillos sueltos a la puerta de la estación del Metro de la plaza de Lavapies y, ojito los presidentes de las comunidades de vecinos de Madrid; y después, ya veremos.

Censura; censura; censura cara dura; censura y más censura. Es la voz en off tridimensional que constantemente martillea el cerebelo cada noche, jodiendo y soliviantando el sueño del "asnedotico" di putado Iglesias. Y claro, como comunista irredento, sinónimo de dictador que es, pues ¡ahí va el chico! Y, como al grandísimo mago Juan Tamariz, 

le salen cartas por todas partes; a Pablo Iglesias (bis) lo que no deja de brotarle ni siquiera cuando cada anochecer y cada amanecer, está cantando puño en alto La Internacional, son Mociones de Censura.

Y ¡qué coño! hace bien, ya que como "Garbancito", es la única fórmula para hacerse visibles. Los perros chiquitos, apelan a ladrar fuerte para no pasar desapercibidos; aunque sus ladridos valgan menos que  una gran mierda de vacuno adulto.

Mi consejo, totalmente desapasionando y desinteresado, al líder carismático del comunismo patrio, es que no debe presentar las mociones por fascículos como si fuera una serie televisiva, porque todas las series terminan por hacerse tediosas además de liosas; tanto que hay muchas personas que pierden el hilo de la trama, y terminan por apagar la tele o, directamente se enganchan en la tele del Real Madrid, para ver "Noventa Minuti", que se pasa de fábula.

Lo que yo haría, espero que le sirva de algo, es presentar una Moción de Censura universal por sorpresa; censurar todo lo que se mueva de una vez, y dejar al personal turulato; como sentados en la taza del water, absolutamente estreñidos. 

Esto último en sentido figurado, no sea que, por cuestión de lucidez intelectual, vaya a ir de casa en casa auscultando anos.

La cosa va por estos cómicos derroteros (las mociones de los rojos) porque el sistema es tan gilipollesco que permite todo esto que estamos viendo, incluido el que un grupo de "pandilleros insumisos de las aulas", niñatos a medio cocer, deshonren con sus apestosos culos unos escaños del Congreso, de los españoles, que sin duda fueron creados 

para mejores fines, que para los que ahora se les utiliza.

Eloy R. Mirayo.

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