miércoles, 28 de junio de 2017

LA REPETICIÓN DE UNA MISMA FOTOGRAFÍA.

Son incontables los días de cada año que nos resultan válidos; días que el baloncesto los dicen

de la basura, que pasan como la repetición de una misma fotografía sin dejar el menor rastro de su paso; días a quemar, si no fuera porque que a uno no le queda mas remedio que vivirlos. De mala leche

porque son días que se nos arranca de la libreta vital de la que se nos provee junto con el alma, instantes antes de llegar al mundo. Hasta los  taurinos parecen ya aburridos con su grotesca, y hasta grosera protesta; igual las feministas que ya no hacen con las manos ni siquiera el tan cursi signo vaginal; 

los anticlericales, tan demócratas ellos, conforman toda su actuación en agredir cobardemente capillas no vigiladas, como lo hicieron reciente en la Complutense. 

Aparte del "Orgullo Mundial", que así lo denominan unos cuantos gilipollas, la mayoría de los días son como botijos macizos, que para nada que no sea jo... robar sirven.

Ya ni siquiera la política nacional con sus residuales casos de rapiña y corrupción nos sobresalta ni entretiene; los corruptos que como el champiñón salieron en el pasado de las cuevas de los partidos políticos nacionales, descubiertos, aparentemente todos, y encarcelados solo unos pocos. 

Aviso a navegantes para aquellos que tengan madera de corruptos, parece haberle obligado a pensar que por el momento es muy conveniente dejar que las aguas se remansen a la espera de que

¡Ya vendrán tiempos mejores!.

Si, eso espera la mayoría de las personas decentes de este país, y me incluyo. No para que los golfos desahogados reemprendan sus "normales" ocupaciones delictivas, sino para que todos los demás veamos correctamente recompensados nuestros esfuerzos.

Los añorados buenos tiempos solamente poden llegar usando la inteligencia. La inteligencia de la sociedad para elegir a las personas más competentes, y no a otra caterva de inútiles como la que está sufriendo el país, gente hambrienta de euros. Salvando siempre a las excepciones, que son las que confirman la regla. (me cuesta; me cuesta encontrarlas pero seguro que las hay)

Gente que acabe de una puta vez con el malvado discurso de que el paro y la escasez de medios económicos de muchos millones de ciudadanos de este país, son los "daños colaterales que se producen, inevitablemente, debido la expansión de la economía". 

Excusa falsa y traicionera; embuste que esconde la realidad de que la economía lejos de expansionarse -que algo nos tocaría-, se contrae en sí misma en los bolsillos de unos pocos, traicionando, sin el menor decoro,

el principio de SOLIDARIDAD; al tiempo que caen en el delito de acaparación dolosa de bienes, que este asquerosos sistema ha borrado del código de Justicia, como también ha maquillado el delito de estafa, como hemos visto recientemente con el caso del banco Popular. 

¿Desde cuándo se sabía de la caída en picado del Popular? ¿Quiénes son los damnificados? Los incautos accionistas, 

que el único beneficio que van a sacar de su inversión es, que durante un tiempo no tendrán que comprar papel higiénico, para limpiarse el ojete moreno, ya tienen el papel de sus acciones. 

¿Y las cúpulas del banco? A que si; a que se van a tener que poner a pedir limosna en la puerta del Metro. 

Eloy R. Mirayo.

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