lunes, 3 de abril de 2017

NO ES PRECISAMENTE ASÍ.

Los acontecimientos que se han dado en Venezuela estos días no pueden sorprender a nadie, si es que se ha seguido, aunque sea mínimamente, la recientísima historia de ese país hispanoamericano; la historia del bolívarismo que se inventó el militar rojo y golpista Chávez, 

para camuflar su desalmado Comunismo, el mismo que continúa el cafre extravagante e inculto Maduro.

El Mundo está "perdío"; así camina, manga por hombro, empeñado en unos rumbos inciertos, por no decir jodidos.

Cuando alguien inventó el Gobierno,

seguro que ni en el peor de los augurios llegaría a creer que su maravilloso invento acabaría por acarrearle al Mundo, a quien posiblemente quiso beneficiar, los despropósitos que se están sucediendo por el mal uso que algunos han hecho de su dichoso invento; claro que él, en su buen deseo, sin duda, no debió tener idea de que con el tiempo se viera acompañado de ese otro al que llaman Democracia, que lo ha terminado por enmierdar.

Pero, ni se nos ocurra decir nada en contra del "Gobierno Democrático" porque enseguida saldrá el gilipollas de turno para asegurarnos que somos unos fascistas como la copa de un pino, y que ese, aunque nos pese, es el mejor sistema de cuantos han existido hasta el momento, e imposible de encontrar algo que pudiera mejorarlo.

No se basan en nada demostrable, ni confrontan datos, porque se creen en posesión de lo absoluto. Así es la gilipollez; simplemente lo aseguran con la fe del imbécil. Y, sin otro argumento, se aferran al desarrollo científico y al industrial como logros propios de los gobiernos democráticos, cuando la verdad es que tanto la ciencia como la industria se desarrollan de manera natural como hijas de la inteligencia de seres humanos privilegiados. Y la inteligencia se da independiente bajo cualquier tipo de régimen político pues, no ha existido ningún sistema político que haya creado una ventanilla de entrega envasada o a granel de inteligencia, porque para ellos la quisieran. Y mucho menos, esta Democracia partitocrática que crea a su "personal", dentro de sus propias cuadras. Y, así salen ellas y ellos.

El asunto venezolano, que tan lejano parece, pronto comprobaremos lo cercano que nos lo van a  presentar.

Y ocurrirá como siempre, la gente, la sociedad, el pueblo, se dividirá en dos partes; unos, a quienes se les engañara, diciéndoles que ese modelo venezolano es el que los comunistas de Podemos quieren traernos; y otros, los que se dejan engañar, como "cornudos consentidores", diciéndoles que ese modelo venezolano es legal, progresista y por y para el pueblo, que es lo que debería haber aquí, para que se acabe con los ricachones, y para que los obreros puedan vivir como se merecen. 

Sí, pero no es precisamente así.

Eloy R. Mirayo.

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