jueves, 9 de marzo de 2017

MALOS COMPAÑEROS.

Oyen la palabra "comisión" y, de entrada, se les encienden los ojos como máquinas tragaperras, 

se les abren las carnes a nuestros políticos; después, cuando la palabra lleva apellido "comisión de investigación", se les presenta el bajón lastimero y lacrimógeno.

Hay elementos cuya avenencia es imposible, como pueden ser el agua y el aceite. Eso, por lo que estamos viendo, no ocurre en la política; C,s, PSOE y los comunistas de la vieja guardia estalinista, Podemos, al conjuro de la palabra mágica, ¡comisión!, se han amancebado, políticamente, para atacar "comisionadamente" al Partido Popular. Que parece ser el único partido (los demás son, y están vírgenes y mártires, forjados en la pureza del azahar, y buenos entendedores de las mejores costumbres) que han tenido, y que siga teniendo, gente corrupta. Algo que para quienes hemos militado en partidos, no nos extraña; los partidos políticos son hijos de este puto sistema, tan proclive a la desvergüenza y al latrocinio.

Hace muchos años -el ya ser viejo es lo que da para que a uno le hayan pasado muchas cosas hace muchos años- uno de mis hermanos y yo, jugamos una partida de Tute, en uno de los bares que había en un pueblo cercano a Madrid, contra dos ciudadanos de aquel lugar. 

Y naturalmente perdimos estrepitosamente, a base de dos juegos dobles por mano de cartas. Al terminar se nos acercó un señor mayor, también del lugar y nos dijo: "nunca volváis a jugar al Tute contra una pareja del pueblo; perderéis siempre porque os harán trampas; ellos se hacen señas", y cada uno de ellos sabe perfectamente las cartas, y sobre todo los triunfos, que lleva el otro.

Interioricé esa enseñanza, y aún la sigo teniendo presente, lo que me ha servido de mucho más de una vez.

Para su desgracia, yo no mantengo acercamientos con el "señor" de C,s y no podré advertirle convenientemente del gran peligro que corre "jugando" entre esas dos "prendas".

Mal futuro se le presenta a la doncella desnudita, si por cada entrada de la calle se le acerca un violador. Mejor la iría si en vez de salir a la calle, huyendo de las "gaviotas", se hubiera quedado en casa junto al nido de ellas.

Malos compañeros de cama se ha echado el señor Ribera, para acostarse sin calzoncillos. En sentido figurado, y sin ánimo de faltarle al respeto.

Eloy R. Mirayo.

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