miércoles, 29 de marzo de 2017

ESTUDIO PELIGROSO.

Reconozco mi incapacidad absoluta para asomarme a la ciencia en ninguna de sus expresión conocidas, a pesar de su amplio abanico de posibilidades.

El caso es que soy consciente de ello desde que abandoné la cuna de mi casa materna; pero es tan fuerte su llamada, y tan atractiva su presencia que, a pesar de los pesares, hay momentos en los que, como un drogata, intento zambullirme en ella.

Hace un par de meses me encontraba sentado distraído en el pretil de un puente y me fijé que desde entre unas piedras salió una rata de considerable tamaño y vi cómo, acercándose al agua del riachuelo, bebió varias veces; y con toda la velocidad que le permitían sus menguadas patas, volvió a esconderse entre las piedras de donde había salido.

Aquel asunto removió mi intelecto -cosa que me resultó extraña, pues desconocía que hubiera de eso en mi cabeza- y ayudándome de Google comencé una investigación para llegar a descubrir los orígenes y el futuro de tan repugnante y dañino roedor.

Como todos sabéis, y yo me acabo de enterar, el asqueroso bicho esta conocido con el nombre científico de Rattus y que es un roedor de la familia de los Muridaes - no sé si haber llegado a saber eso será bueno para mí investigación-. 

Resulta que la rata, que pare ser de origen asiático, es el único ser vivo que, además del hombre (y la mujer, coño; y la mujer) se ha extendido a "lo ancho y a lo largo" de la Tierra, a excepción de los Polos. Tanto el Norte como el Sur. 

Y es que como los humanos, no les es demasiado incómodo trasladarse de país a país usando los mismos medios de transporte. El barco, el ferrocarril, el avión, y hasta si se tercia el automóvil.

Como el ser humano no es precisamente el hielo y el frío intenso la superficie y el clima donde más y mejor se desarrollen ambos.

El género alberga, según Wikipedia, entre 56 y 65 especies y, aunque pueda ser difícil de creer, la rata es el animal que más se iguala con el ser humano en inteligencia evolutiva, y existen casos en los que se llegan a dar unos parecidos físicos extraordinarios.

(Hay parecidos en que solamente les diferencia la capacidad de expresarse oralmente)

Y es gracias a esas capacidades evolutivas, las que posibilitan a ambos su presencia en la vida universitaria práctica. 

Algún humano, imitando el desplazamiento de la rata común, se acerca arrastrándose ante el catedrático de turno (rojo para más señas) con tal de alcanzar un profesorado NN. 

Las Rattus, con mayor dignidad, se desplazan a los laboratorios universitario en ayuda a los alumnos, o a laboratorios farmacéuticos privados, desde donde entregarán su concurso en beneficio de toda la Humanidad.

De aquí no he podido pasar en mi estudio; además se estaba haciendo peligroso; me acercaba demasiado a los leones de la Carrera de san Jerónimo.

Eloy R. Mirayo.

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