lunes, 13 de febrero de 2017

MATERIA INSERVIBLE.

El ser humano tiene la posibilidad de enamorar de una de estas tres formas de expresión: por su estética física o por lo que es capaz de hacer y decir. Y, de esas tres maneras, también es capaz de llegar a enamorarse.

Eso es así, de manera natural, pero, como ocurre la inteligencia -la humanidad es una especie inteligente-, no en todos los humanos se dan los mismos estándares.

¿Qué es lo que ocurre cuando esos estándares están medios o bajos? Pues que las personas que los sufren, tratan de superar de manera sintética carencias, con productos industriales o

quirúrgicos, que arreglen la parte que atañe a la belleza que la Naturaleza les ha sido rácana, o recurren a

quienes están capacitados para enseñar a hacer y a decir lo que atañe a la expresión; que es lo que yo vengo haciendo desde que descubrí mi gran ignorancia. En cuanto a lo de la estética,

con la que me llevo muy bien, lo único que me ha interesado es lo que se refiere al aseo personal, por propio interés y por respeto a las demás personas con quien tengo proximidad y trato; eso lo practico con la frecuencia conveniente. Eso es lo natural.

Y no deja de ser natural que existan colegios; institutos; universidades y talleres que revitalizan las capacidades intelectuales y las habilidades artesanales.

Por desgracia junto a lo auténtico también se encuentra la falsificación. Las tetas, los culos, los pómulos de plástico silicona, tanto ellas como ellos; operaciones rectificadoras de sexo, etc,. 

Y la delgada capa de barniz cultural que falsifica la escasa inteligencia con que algunas personas intentan tapar su estupidez.

Hoy, en la emisora que da SERvicio de difusión al la Izquierda Española, desde el

"rosita fuerte" PSOE, al jodio rojo Podemos, pasando por toda la suciedad de sus "escurriduras", y por la 

"mamporrera" IU, se quejaban algunos "sociatas" de la poca atención que desde ese SERvicio radiofónico, se da a los actos-mítines que Pedro Sánchez ha venido celebrado.

Esas quejas son las que dejan perfectamente claro que, entre las gentes de medios o bajos estándares de inteligencia, las imposturas intelectuales son capaces de arraigar con la firmeza que un alcornoque lo hace en tierras extremeñas, sin que la cruda realidad, les haga apearse del burro. En este caso, llevar el burro al hombro.

Las gentes que son capaces de añorar para el desempeño de una empresa a quien ha sido el máximo culpable de su fracaso absoluto,

son como los posos que se pueden encontrar en una botella de mal vino: "materia inservible", sin posibilidad de reciclaje.

Pero no esta mal si con ello acaban de una vez por todas con el PSOE.

Eloy R. Mirayo.

Publicar un comentario