lunes, 30 de enero de 2017

DOS MITADES IMPRESCINDIBLES.


Cuando escucho a alguien decir eso de "España necesita a un PSOE fuerte", me siento impelido ha creer que tanto la Policías como la Justicia deben creer que necesita una Delincuencia fuerte y aguerrida  como justificante de su presencia en nuestra Sociedad.

Como debería ser sabido por todos -espero que así sea- Dios dotó de inteligencia al ser humano -tanto a la mujer como al hombre; sí, también al hombre que, aunque a veces no lo parezca ,también somos parte de la humanidad-; y a los animales, por mucho que se empeñen algunos animalistas, solo les dotó de instinto (lo extraño es que en no pocas ocasiones parece que Dios se hubiera confundido:



con su dotación).

"El año termina con 57 mujeres asesinadas por violencia de género" (recogido de El Mundo).

Fracaso absoluto; nadie niega que la educación puede -debe- ser el arma más importante para desarraigar la "violencia de género" que es capaz de llegar a la terrible consecuencia de terminar con la vida de una mujer

(cómputo anual de 57 víctimas). Pero, precisamente la educación en igualdad que se está impartiendo en colegios, institutos y universidades, lo que está produciendo es

una "normalidad" de violencia de género precoz, en ocasiones, uniéndose con los mismo  trágicos finales con la que desgraciadamente estamos conviviendo. 

El ideal no debe ser que ellas y ellos piensen y funcionen de la misma manera -neutra o híbrida- sino que sean educados en el respeto para las singularidades que les hace diferentes pero a la vez convergentes; y enseñarles a comprender y aceptar que ambos, con sus diferencias naturales, solamente físicas y estéticas -en esto, son beneficiadas ellas-, son las dos mitades imprescindibles de una misma trascendente cosa: La Humanidad.

Los gobiernos y los educadores debían recordar que tanto el árbol como la flor

son de la misma naturaleza y que son necesarios los dos para el nacimiento de la naranja, ya que por separado nunca podrían hacerlo; pero está claro que para que tengamos en la mano una naranja no es necesario ni que la madera del tronco se transforme en un conjunto de pétalos, ni que los pétalos de la flor se transformen en láminas de madera.

El sistema político con el que se administra este país, en el que en contra de mis deseo sigo exiliado, es que ha confundido el movimiento de las manillas del reloj y, con su marcha hacia atrás, por su pseudo-progreso nos está llevando a las cavernas. Con su equivocado afán, apoyándose en gilipollescas propuestas izquierdistas, esta consiguiendo que la inteligencia del ser humano este dejando su hueco en la cavidad cerebral al

simple instinto animal.  

Eloy R. Mirayo.


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