viernes, 16 de septiembre de 2016

LO QUE SE DA NO SE QUITA.

Una de las excusas de la señora Rita Barberá, es aquello que popularmente se le dicen a su santa: "santa Rita, Rita, lo que se da no se quita". La otra excusa que pone es su escaso poder económico que, supuestamente dejando su acta de senadora, al perder ese sueldo, se quedaría en el umbral de la pobreza, con tendencia a traspasarlo.

De esa manera se comprende que la "señá Rita" no se separe de su acta ni con un chorreo de agua "caloret".

Da pena -al menos a mí me produce un pegote de dolor y escalofríos-, saber que ella, durante los veinticuatro años que ha tenido en su recia mano el bastón de mando del ayuntamiento valenciano, con un sueldecillo de asco (1o3.253 euros al año) no haya podido ahorrar ni un "chavo" para asegurar la vejez -es el drama de tantos políticos de este país, lo mismo le ocurre al socialista Chaves-.

Pobre mujer (pobre, vieja y sola) así, entregando el acta del Senado estaría como esos silenciosos trabajadores, los mileuristas, que para llegar a recibir esa misma cantidad de euros, necesitarían estar trabajando durante ocho años y seis meses; lo que va resultando una meta inalcanzable. Ah, y sin dietas.

No entro en discusión -como exiliado no me harían caso, igual que si fuera autóctono-, en sí les es rentable o no, pertenecer la "súper especie humana", en su faceta de espécimen político; eso, se me escapa; mi pack cerebral no da para tanto. Lo que sí me extraña y duele en profundidad de mi 

bolsa escrotal es...

Pedro Solbes "Recibirá ahora un sueldo y dos pensiones: en total, 13.494 euros cada mes". "Ha anunciado que seguirá como diputado por Madrid. El ex titular de Economía cobrará como parlamentario, como ex ministro y también como ex parlamentario europeo".

Porque es de bolsillos abollados; de estómagos insatisfechos; de cuerpos mal vestidos (fuera del alcance la calidad) de donde salen los euros que esa... Gente -no se me ocurre, como a vosotros decir gentuza- que cobran esas enormes cantidades y, prácticamente en todos los casos, no porque haya desarrollado una beneficiosa labor.

Además de haber dejado unos enormes agujeros en las cuentas de ayuntamientos, autonomías y diputaciones, tienen la desvergüenza de "agarrar" tres o más pensiones, cuando a un pobre vejete que ha contribuido al tesoro por pluriempleo, le quitan una de las dos jubilaciones; o un parado que apenas llega a seiscientos euros al mes, si se les "pilla" en un mínimo renuncio, ambos se verán perjudicados económicamente.

En la calle don Ramón de la Cruz, hace unos pocos años, había una pequeña cacharrería que vendía cacharros de barro; el dueño se jubiló, pero no se le ocurrió otra cosa que seguir con el establecimiento abierto, continuando la venta. El hecho es que por denuncia o por inspección, la cosa es que una vez enterada la autoridad competente, le obligaron a cerrar la tienda, y además le retiraba todos los meses de su jubilación (escasamente 500 euros) una parte de los euros, como pago al dinero que se consideró que había recibido indebidamente.

El señor Solbes, a pesar de haber mal desempeñado el cargo de ministro de Economía en el nefasto gobierno de Zapatero, el tío se desayuna todos los meses con 13.494 euros, juntando tres pensiones.

¡Y yo de extrema derecha!

Eloy R. Mirayo.

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