lunes, 18 de julio de 2016

CUANTA BUENA SANGRE DERRAMADA.

Desde Argentina con amor.

Y, claro; abro mi correo como todos los días y, como cada año, lo primero que me encuentro es el correo patriótico de mi camarada, aunque físicamente desconocido, muy apreciado, Edmundo, nacido en La República Argentina, pero tan patriota argentino como patriota español.

Muchas gracias, apreciado Edmundo; muchas por tu ¡¡¡ARRIBA ESPAÑA!!! tan desacostumbrado a escucharlo. Gracias, gracias ¡¡¡Gracias!!! Yo, brazo en alto con la mano abierta te saludo y agradeciendo tu abrazo, te mando uno mío, con la misma fuerza. Con la intacta esperanza de que España y Argentina, limpiándose de la mierda que las embadurna, vuelvan a estar

¡ARRIBA!

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Si, hoy hace ochenta años una parte importante del ejército español, ante el enloquecido momento político que se estaba viviendo, con expropiaciones y asesinatos; quema de iglesias; huelgas y expolio, decidió por la fuerza que da la razón, y la de las armas, luchar por la regeneración de España que, como ahora, estaba en un estado próximo a la putrefacción.

Fue esa parte del Ejército Español, encabezado por el general Mola, y más tarde por Franco, pero no fue un algarada de "los militares", sino el deseo de libertad, de verdadera libertad, de más del cincuenta por ciento de la ciudadanía española, que se sentía constantemente amenazada por la agresividad

matona y chulesca de socialistas, comunistas, anarquistas, y otras cuantas facciones nacidas de la izquierda, reforzadas con el "aliento de la Gran Patria Soviética", como demostraron

Falange Española,

El Requeté, gentes de Acción Católica y una infinidad de voluntarios que se unieron a quien tenía la herramienta necesaria, los militares que luchaban por Dios y por La Patria.

Cuanta buena sangre derramada, para solo cuarenta años escasos de bonanza; cuanta buena sangre derramada, para llegar a esto; cuanta buena sangra derramada, caída en infructuoso barbecho; o, lo que es peor, brotando en dañina cizaña. Si lo de revolverse en las tumbas es cierto, cuantos, muchísimos abuelos y padres no pararán de hacerlo viendo a donde algunos cabrones han ido con sus apellidos -algunos de quienes están enterrados en Paracuellos del Jarama-. Padres que perdieron a sus hijos; infinidad de viudas; huérfanos de quienes perdieron la vida en las trincheras, y de a quienes se la arrebataron de forma traicionera, como a José Calvo Sotelo 

-evito mostrar su cadáver tirado inhumanamente de cualquier manera en la mismísima puerta del cementerio-, en los tristemente famosos "paseos", o contra cualquier valla o en cualquier cuneta.

Es muy triste ver a descendientes de quienes lucharon y dieron hasta la vida por tan altos ideales, Dios, Patria y Justicia, mezclados en las listas de los partidos de izquierdas, con los cachorros de sus asesinos, sin el menor atisbo de lacha en sus rostros.

Ellos, la broza nacida de esos mártires no, pero yo sí les doy las gracias por los buenos años que ellos y los supervivientes nos proporcionaron. ¡ARRIBA ESPAÑA! (Que se jodan los rojos)

Eloy R. Mirayo.

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