miércoles, 8 de junio de 2016

EN PROCESO DE EXCLUSIÓN.

Las personas decentes de todo el mundo estamos en proceso de exclusión, y eso es así porque, siendo tantísimos millones, no somos capaces de movernos en compacta formación, a pesar de que con ello se propicia que los desvergonzados; los deshonestos; los indecentes y el resto de la delincuencia, pisoteen sin réplica nuestros derechos recogidos en las distintas constituciones.

Lo hacen cantidad de profesiones artesanales o no, creando sus asociaciones y colegios gremiales que, con sus equipos jurídicos, defienden sus concretos intereses, y no todos los miembros de esas asociaciones son decentes, ni lo son alguno de sus actos, ni todas sus vindicaciones.

Hay, como todos sabemos, formadas y funcionando por todo el mundo, logias masónicas, con sus turbios intereses ocultos; están las distintas organizaciones sindicales con unos raros intereses aún por identificar; todos vemos cómo funcionan las distintas "internacionales" políticas, y hasta la "internacional Rosita" que agrupa a la homosexualidad mundial que se nos hace muy visible con el  hortera desfile anual. 

Por cierto; esto que os voy a contar, es algo que demuestra cómo funcionan esos entes internacionales. Hace bastantes años, en Madrid, en una joyería del Paseo de la Castellana, un domingo, con el guarda que tenía la obligación de cuidar el establecimiento tomando el sol en la calle, unos ladrones desvalijaron la caja fuerte y vitrinas de la joyería; el dueño, homosexual, movió sus contactos afines a sus tendencias sexuales en las distintas policías europeas y, al poquísimo tiempo, en Francia, fueron detenidos los ladrones y recuperado al completo el botín. 

Las distintas religiones -incluyendo la apostólica romana que es la verdadera- funcionan, algunas, como esa que se ha importado de ESA, a altísimo nivel,  independientemente de que algunos de sus "pastores" hayan resultado ser "lobos" entre el rebaño. Brotan como setas después de la lluvia montones de defensores de toda clase de animales; vigías mimadores del medio ambiente; de los mares, los ríos y del viento. Hay médicos sin fronteras dignos de admiración, como lo son los bomberos unidos sin fronteras; mafias internacionales; payasos sin fronteras -no estoy aludiendo a las cúpulas de los partidos políticos españoles, aunque...-; 

asociaciones de propietarios de SEAT seiscientos; de Putas (con perdón) sin fronteras; divorciados y divorciadas; de pensionistas -chochos o no-.

Es cierto; hoy se asocian, juntan y se amontonan todos los que quieren defender cosas puntuales (importantes o gilipolleces) que por lo que se puede ver, solo les interesan a ellos o, como mucho, en algunos de los casos, también a las personas, animales o cosas que defiende, curan o protegen. 

Lo de la Unión Mundial de las Personas Decentes, es mucho más necesario de lo que pudiera ser cualquiera de las cosas que se están defendiendo; ha de lograrse protección porque, como es notorio, somos el espejo en el que al mirarse muchos de los defensores de todo; políticos, juristas, religiosos, doctores, bomberos, payasos, etc, salen desfigurados como cuando alguien se mira en los espejos cóncavos o convexos,

 y eso, como es natural, les jode en profundidad. No les gusta verse así:

Eloy R. Mirayo.

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