lunes, 23 de mayo de 2016

CUESTIÓN DE SENSIBILIDAD.

Podemos se refuerza con el "chorizo" asalta supermercados Cañamero. 

Es lo propio. La banda morada va poco a poco cerrándose en su composición ¿qué falta a Podemos?  ¡Ah, sí! Una persona decente. Pero tendría que ser, además de decente, idiota de baba, que es lo que sería necesario, para que una persona decente pudiera enrolarse entre semejante... ¿? personal.



El señor Alí Babá, para poder realizar su tarea de manera exitosa (aliviarles del peso de  las riquezas a quienes las tuvieran), necesitó la recluta de cuarenta expertos -en el arte del saqueo- ayudantes, uno de ellos como lugarteniente. Al estilo de Podemos

¡Ojo! Salvando las distancias; claro.

También el bandolero Luis de Vargas, para poder "bandolear" con éxito y buen producto, se rodeó de seis "buenas piezas" que respondían por Palomo; Satanás; Malafacha; Cándido; El Cerrajero; y Tragabuches. Y a los siete juntos, por sus correrías, se les conocía por aquello.

No cabe duda de que en un país demócrata donde los haya (que no se os note la risa), como es este, cada uno, según su nivel moral, tiene derecho a juntarse con tantos afines como buenamente le parezca. Por cierto, todos mis camaradas y amigos son personas decentes y respetuosas. El peor, yo; y soy una bendita criaturita.

Como la cosa es inapelable -las elecciones se perpetrarán en junio-, es de desear que los españoles, aunque solamente sea por esta vez, demuestren que son seres inteligentes, capaces de sopesar opciones en el momento de decidir lo que ha de meter por la raja de la urna de metacrilato, no sea que en vez de introducir un voto, lo que vayan a introducir sea la pata, con la que una de esas "figuras que encabeza el cartel" se convierta en el morlaco que nos la clave -el asta-, valga la redundancia, hasta el más gordo de nuestros mismísimos gordos intestinos -a este de la foto parece que le llegó el cuerno por el camino más "recto"-

a pesar de que nosotros no seamos de esa "guerra"; o que "nuestro reino no es de este cochino estilo": la presidenta de la autonomía madrileña, demostrando que aún hay quienes tienen vergüenza -política-, entre tantas gentes sin vergüenza que anidan enfangadas en mierda en las distintas instituciones del Estado, prohibiendo la exhibición de trapos estelados en el Campo del Atlético Madrid, antes; durante; y después del partido de la Final de la Copa de España.

¡Falsa ilusión! Si, lo admito; soy un iluso, que no fue capaz de tasar adecuadamente el "valor" de esta Cabroncracia.

La justicia, y de entre ella algunos jueces, no son precisamente lo que los españoles pensamos que mejor funciona en este país. Entre otras cosas, de lo que la mayoría nos quejamos, es de la lentitud con que se produce. A los años y años van cayendo sobre causas, que se van acercando en su longitud temporal a la famosa guerra de los "Cien Años".

Queja exagerada; lo hemos comprobado, precisamente por La Final de Copa; por el trapo estelado; y por el juez del Juzgado nº 11 del Tribunal de lo Contencioso Administrativo; tomando una decisión en menos tiempo del que se necesita para decir ¡Ya!. Velocidad "agradecible" al señor juez, al echar abajo de un plumazo la autoridad de la señora Cifuentes, sin que tuviera importancia la inconstitucionalidad del trapo. Es cuestión de diligencia, suerte y capacidad de aceptación. No parece que goce de esa misma suerte y aceptación la Bandera de España con el Águila de san Juan que, a pesar de no ser inconstitucional, no recibe el mismo trato. 

Cuestión de sensibilidad. Yo siempre he creído que para evitar un mal, lo que da mejor resultado es acabar con lo que lo produce. Lo que digo; cuestión de sensibilidades.

Mis respetos a el Tribunal de lo Contencioso Administrativo; y al juez del Juzgado nº 11 del mismo tribunal. 

Eloy R. Mirayo.

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