viernes, 6 de mayo de 2016

ASÍ ES LA DEMOCRACIA.

El lenguaje -dejando para otros momentos el comentario sobre la dureza de cemento armado de sus caras y el contumaz ejercicio de desfachatez que es su normalidad-, es la herramienta de la que los políticos/as, a pesar de usarla con mermada ciencia, hacen de él, mayor uso.

Mi abuela Leonor decía que quienes más hablan, más yerran (mienten en castizo).

El refrán de mi abuela, es una aseveración popular muy anterior a su nacimiento y seguirá vigente, por los siglos de los siglos, mientras haya sobre la faz de la tierra, o sobre otro planeta conquistado, un político/a vivo/a.

No es que la cosa me quite el sueño 

por lo que decida hacer el variado conglomerado rojerío nacional en sus "cuadras", y con sus "reses"; eso me las peinan los poquitos pelos que tienen; pero es que hay formas de actuación que demuestran con la mayor claridad, la eterna mentira en la que esas... gentes viven envueltos. Y, eso sí que me jode, porque nos toman por necios.

En concreto, la mentira reciente del PSOE, es decir: que para que pueda intervenir la militancia a la hora de tomar decisiones importantes, celebran primarias, como si de verdad las primarias fuesen unas ninfas de pureza virginal, y no unas promiscuas rameras portuarias, manoseadas de manera obscena por la cúpula del momento.

El PSOE-PSC, para encabezar la lista por Barcelona, con anunciadas primarias, trasplanta desde Madrid, a una tal Maritxell Betet y, ciscándose en las anunciadas primarias se pone de acuerdo con el opositor Carlos Martí, y se coloca en cabecera. 

A la señora Batet, al señor Martí, al señor Iceta y al PSOE-PSC lo que piensen y quieran sus bases electorales; esa torpe, y en muchos casos desarraigada tropilla a la que los profesionales políticos socialistas usan como bestias de carga, les importa menos que nada; para ellos el "currito sociatonto" es eso, absolutamente nada.

Pero lo de IU (PCE, de incógnito) es de auténtica verbena. El resultado de la consulta a los militantes, sobre la posible unión con Podemos (el otro PCE, de incógnito) es la prueba absoluta de la manipulación mentirosa que esconde el sistema  del voto.

Así es la Democracia (cada día van apareciendo más sinónimos, a Democaca, se unió Cabroncacia y, últimamente, Mamoncracia) entendida por los rojos: "¿Apruebas una coalición electoral con Podemos y otras fuerzas de cara a las elecciones del 26 de junio?", es el texto de la pregunta que IU ha hecho llegar a sus bases, 20.000 militantes y 50.000 simpatizantes, cuyos resultados se conocerán el jueves.

Como ya ha quedado escrito anteriormente la organización comunista, entre afiliados y simpatizantes (ni aunque me sobrara simpatía) citó a unas 70.000 criaturas de intelecto averiado y gilipollez congénita, como es fácilmente verificable; de entre semejante parva, solo votaron -me parece demasiado generoso para ser verdad- el 28,5%. Y ahí, se retrata el sistema (Democracia; Democaca; Cabroncacia; Mamoncracia, e Izquierda Unida, o Rojazos Revueltos): "la participación fue aproximadamente del 28,5%. Inicialmente, IU afirmó que el porcentaje de participantes que habían votado sí ascendía al 84,5% y el resultado del no era del 13,1%."

Si votaron el veintiocho y medio por ciento y el no, ha sido el trece "coma" uno (casi la mitad), ¿como es posible que el si triunfara con un rotundo ochenta y cuatro "coma" cinco por ciento? Me lo explique el señor Garzón, si es que goza de la posibilidad intelectual necesaria que... ¡mira que me extraña!

Por Eloy R. Mirayo.

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