martes, 19 de abril de 2016

ASQUEROSO PROBLEMA.

Parece ser que la mierda es, si no lo única, lo que más preocupa a la señora esa que está en el Ayuntamiento de Madrid. 

Por fin desde nuestro ayuntamiento han llegado a entender que las cagarrutas de los perros es un asqueroso problema que tiene decorada casi todas las aceras de las calles y también los caminos de arena de alguno de nuestros parques, por ejemplo el Parque Eva Duarte de Perón, que está situado en la céntrica plaza de Manuel Becerra. 

En ese parque, sin necesidad de entrar en él, simplemente por el hedor que exhala, apreciable a muchos cientos de metros de distancia, indica con toda claridad que más que floridas plantas -rosales, geranios, azaleas o rhododendros-, 

lo que uno va a encontrar paseando bajo esos árboles, con muchas posibilidades de "cortarse" mil veces, son mierdas perrunas de distintos tamaños; y diferentes texturas, colores  y olores.

La inflación canina ya empieza a ser preocupante. No solo por los orines y excrementos que esparcen por doquier, sino por la fiereza de algunas razas, y la peligrosidad de las correas extensibles con que son conducidos por sus amos, que muchos tienen bastante más peligro que sus "mascotas", que ahora dicen los cursis.


Es lo que tienen los políticos, después de que la "paisanada" ha padecido el problema durante décadas, al fin se dan por enterados y prometen poner la solución; ahora toca esperar. 

Como dijo un alcalde socialista de triste figura, otro gilipollas que no hizo nada por Madrid, aparte de cambiar la parada del autobús que perturbaba sus sueños, las "promesas se hacen para no cumplirse". En este caso, espero que si se cumpla, ya que la promesa viene avalada con multas de "alto estading" o con pala y escoba.

La limpieza de la capital de España, como la limpieza de cualquier otra ciudad española, es una obligación ineludible de los ayuntamientos, tan natural, que lo que no se comprende es que por cumplir con esa obligación, tenga que decirlo a bombo y platillo ante las cámaras de televisión. El día que este ayuntamiento de verdad, tome una buena decisión sobre algo auténticamente importante, algo que no sucederá, seguro que dará la noticia apoyándose en la musicalidad de una Batukada.

Y, ya puestos, también debería vigilar adecuadamente el peligroso movimiento de bicicletas y motocicletas por las aceras, y la proliferación de terrazas que tanto interrumpen a los peatones.

Por Eloy R. Mirayo.

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