jueves, 21 de abril de 2016

"ARTE INTERPRETATIVO."

Los políticos demócratas están empeñados desde hace tiempo en hacernos creer que la política es un arte superior -¡El Arte de la Política!- y, si; la política es un arte interpretativo que, tapándose uno la nariz, y haciendo un enorme esfuerzo de acercamiento, podría encontrarse algunos puntos en la línea de la cinematográfica y de la actividad teatral, por las actuaciones interpretativas en los distintos espacios en los que los políticos se mueven: Congreso; Senado y los demás etc, son capaces de realizar. Aunque después de haber visto a este caballero (entre nosotros os diré que se parecía mucho a mi, pero en feo)

Y a este y perfecto monumento femenino

Y los comparamos con esta pareja de "artistas de la política"


a estos dos no es que se les haya cogido en un mal momento fotogénico; es que son así (Yo creo que por eso son de izquierdas).

Hay que tener muy buena voluntad para pensar que, estos y aquellos, puedan tener un mínimo de parecido, ni siquiera profesionalmente hablando; actrices y actores exponen su físico y su voz; y los político el  rostro, en muchos casos, duro como el granito.

Estas dos expresiones artísticas, se consideran nobles, ya que ambas se entroncan con la cultura y, además, buscan como justificación a su existencia, agradar, entretener, emocionar y, como añadidura, hasta cumple con la bienaventuranza de enseñar a quien no sabe. 

No es así la política cuyo fin es llevársenos los dineros y, con ello, dejarnos cabreados como mandriles descolmillados.

Es cierto que hay bastante gente que piensa que el cine, el teatro y la política, son tres formas de interpretar la ficción; es posible, pero se debería entender que dos de esas formas de "ficcticiar" las defienden personas comprometidas con la responsabilidad de ser profesionales, y la tercera de las partes, la política, funciona sin responsabilidad y sin compromiso porque, para esa dedicación, no se precisan esas virtudes; tanto es así que, de la política, se "sacan muchas cosas", sin la engorrosa necesidad de ser profesional de nada, ni saber de nada.

Yo, sinceramente creo que comparar el arte de actrices y actores cineastas y teatrales con el presunto arte que algunos les suponen a los políticos, al menos los que estamos conociendo en España, es como comparar el maravilloso "arte" del cirujano, con el macabro "arte" de

un macara navajero, que se dedique a pinchar barrigas.

Por Eloy R. Mirayo.

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