miércoles, 16 de marzo de 2016

POR DÓNDE VAN LOS TIROS.

Ya sabemos por dónde van los tiros -espero que esto solamente quede en metáfora-.

La  disposición de los comunistas de Podemos a reanudar las conversaciones con los "rositas" del PSOE, para la investidura del "señorito Pepis" como presidente del democaquito gobierno de este país, demuestra que mi vaticinio de descomposición en la huestes del "coleta", y más con la reciente "purga"

del tercero en el escalafón, Sergio Pascual, secretario de organización -¡el pobre sin piel, ya que la fue dejando, según el, en su lucha por el partido!- no era un deseo, que también, sino un hecho absolutamente comprobable.

Que el nieto e hijo de condenado a muerte y terrorista es listo, lo demuestra su puesta a disposición del "señorito Pepis",

ante la posibilidad de que la repetición de la "charlotada general", le deje con el calzoncillo zurraspado a los cuatro vientos.

Lo veréis, mi muy respetados camaradas y amigos; las exigencias del poco estético líder podemista sufrirán un más que notorio recorte (me contaba un amigo que las putas de la calle Echegaray, de Madrid, según iban pasado las horas, iban bajando el precio de sus servicios, hasta dejarlos a precio de saldo). 

El repóquer con escalera de color al rey del comienzo, es posible que se quede en una simple pareja de doses con lo que seguramente se apañe. Es lo que tiene el poder; aunque solamente sea, con todo mi respeto, pero sin ninguna admiración, como vigilante de la "zona azul y verde", quien lo  detente; no cabe duda de que también ellos se siente felices.

Lo digo por experiencia propia. Os cuento: yo hice el servicio militar en el Arma de Artillería, en el Regimiento número 71, de Artillería Antiaérea; llegué a cabo, como operador de Radar de Vigilancia. Un día, con mis galones en el puño de mi guerrera, esperando la llegada del metro, en la estación de Velázquez, coincidí con un soldado raso de Infantería que cuadrándose ante mi, me saludo marcialmente, llevándose la mano derecha al borde de la teresiana. En ese momento me sentí Capitán General, con mando en plaza; yo le devolví el saludo con cierta condescendencia. Así es el PODER.

Las dimisiones y ceses en el "Soviet trasnochado" Podemos, nos dice que en el comunismo no cambia nada, si acaso, y por el momento, que la cosa es incruenta; sin sangre, sin "checas" y sin Siberia. Pero la mano del líder sigue siendo la mano que mece la cuna; nadie puede dar un paso fuera de la huella que ha dejado impresa el "Gran Hermano". Nadie cambia una letra o un signo gramatical del discurso oficializado por el "Gran Hermano".

Por Eloy R. Mirayo.

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