martes, 15 de marzo de 2016

MOVERSE EN PRECARIO.

Los países pobres en recursos naturales deberían esforzarse en fomentar su capacidad industrial para transformar las materias primas en objetos de fácil colocación en el mercado exterior, por su utilidad y su calidad.

Esa es la manera más lógica, en los países en precario, de equilibrar la economía, y una de las maneras más importantes para la creación de empleo y rebajar la deuda del Estado.

España, como todos sabemos, es uno de esos países que, dentro del la Unión Europea, se mueve en precario, por mucho que se nos diga que vamos a la cabeza en el conjunto de países que conforman la unión, en creación de empleo y en crecimiento económico.

La España que se merecen los españoles no puede ser esta España, en la que la pobreza es lo único que se mueve en alza. El paso de los días, los meses y los años, van haciendo cada vez más altos los números que indican la cantidad de personas que, en edad de trabajar, no encuentran donde poder hacerlo.

Se dice que el cortar los árboles de un bosque y vender la madera conseguida, puede hacer que durante un corto tiempo podamos vivir mejor; pero, cuando ya se haya acabado el dinero, seremos más pobres que antes de talar el bosque. 

Eso es lo que los políticos de esta Democaca no han sabido comprender. Ellos han talado el bosque; han vendido la madera, se han gastado el dinero -el que no se han llevado- y ahora resulta que nos han nombrado a todos los españoles, deudores de más de 2.480. 000. 000.000 de euros. (He puesto todos esos ceros, para que todos nos demos cuenta de la enorme longitud de nuestra deuda).

Los democaquitos políticos han estado demostrado, y siguen demostrando, su incapacidad para gestionar el poco dinero que no se llevan, y ese es uno de los motivos del tamaño de la deuda en el que nos han metido, y de la que ellos ya se han dado la maña de salir ilesos o, como mucho, con heridas leves.

Las grandes diferencias  entre distintas actitudes, las hacen comprensibles los resultados que se recogen de cada una de ellas: el 31 de diciembre de 1958 aquel gobierno comprobó que las reservas exteriores solo suponían 45,4 millones de dólares, cifra inferior a la deuda exterior a corto plazo. 

Aquel Gobierno, entre otras medidas, redujo cuánto le fue posible el gasto y, en el periodo 1960-1973, se creció al ritmo de más del 7%. El resultado fue que, a pesar de la crisis del petróleo de 1973, en 1975 el PIB era 7 ,3%, el que al día de hoy está al 99, por el mismo por ciento, amén de los españoles en situación de pobreza que, lamentable y vergonzosamente suman el 29,2% de los españoles.

2,48 de deuda, y el 22,7% de paro. Y encima defienden la existencia de las Di puta ciones ¿Será para enchufar a sus madres? ¡No todas tío; no todas!

Por Eloy R. Mirayo.

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