lunes, 11 de mayo de 2015

¿QUÉ SE PUEDE ESPERAR?.

¿Qué se puede esperar? Pues nada, mis queridos amigos y camaradas, de gentes que han transformado el engaño y la estafa, de delito vergonzante a reprimir, en una nueva herramienta tácitamente legalizada para hacer "grandes negocios", dentro de un imaginario coto de restringido uso.

De eso es capaz, a nivel mundial, una especie bípeda, muy parecida, casi igual en lo estético pero no en lo ético, a la que según dicen fue creada a imagen y semejanza de Dios nuestro Señor, nacida de un malsano útero fecundado por un demoníaco falo, y parida con el nombre de Política.

¿Qué se puede esperar? ¿Me vais a contestar? ¿No? ¡Vaya por Dios! Después de ese nada, estoy seguro que, como personas decentes, a vosotros aunque no me lo digáis tampoco se os ocurre otra cosa que esa nada. Igual me ocurre a mí; por más vueltas que doy a la boina sobre la cabeza, no se me ocurre nada que pudiera esperar de esa gente "top", que organiza y da movimiento, eso había que considerarlo con una enorme carga de benevolencia, a la Humanidad en su totalidad; ni de sus franquicias nacionales que hacen lo propio (lo que les sale de los "Guevos", siempre en beneficio propio) en cada país de Europa, África, Asia, América y Oceanía.

La Democracia no ha servido para que la gente que con anterioridad fuéramos gobernada de otras maneras hayamos llegado a alcanzar la libertad, y menos la felicidad; todo lo contrario, y además nos sale muchísimo más caro; sumando todos los impuesto a los que obligatoriamente debemos hacer frente, de lo que ganamos con el sudor de nuestros..., ya podemos darnos con un martillo pilón en la "piñata" (los dientes), si nos queda algo con que poner el puchero y con lo que podamos tapar nuestras partes pudendas. Y el caso es que la mayor cantidad, dejan la calidad y beneficio general, a parte, se va en sueldos, prebendas y regalías de y a políticos.  

Lacerante; la cosa resulta lacerante porque, tomándonos por memos (acertando en millones de casos, por desgracia) 

atacan nuestra inteligencia tratando de hacernos creer que vivimos en plena libertad, cuando no hay una sola casa sin verja en las ventanas y sin puerta blindada, ni empresa sin sistema de seguridad, recias verjas y puertas blindadas, sin olvidar el riesgo de caminar por las calles, lo que no impide que la práctica totalidad, en este caso los españoles, hayamos sido robados, asaltados (algunos lo hemos sufrido varias veces), y hasta asesinados. 

Felicidad; felicidad viendo a los vendedores de toda clase de droga a la puerta de los colegios, sin que la policía reciba la orden de reprimir ese comercio, salvo raras veces, quizás coincidiendo con el momento de alguna de las elecciones. Ya lo estamos notando con las que se "correrán" el día 24.

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