lunes, 18 de mayo de 2015

POR UNA MANCHA...

Esta temporada deportiva los madridistas nos tendremos que conformar -no es poco- con los triunfos de la sección de Baloncesto y con el "Pichichi" de Cristiano Ronaldo. Enhorabuena. 

Yo también soy de la opinión de que no se deben "celebrar" las derrotas rompiendo la baraja y cambiándolo todo. Por una mancha en la corbata uno no se ha de cambiar hasta de calzoncillos, ya sean largos o cortos. La labor a seguir simplemente se debe reducir a llevar la prenda al tinte y una vez restaurada, volverla a usar.

No es un secreto la estupidez de los caciques de los equipos de nuestro fútbol, por lo general en estos tiempos suelen ser gente de empresa, que se figura erróneamente que para tener un equipo ganador de títulos; para alcanzar los puestos para disputar los torneos europeos; para instalarse en la zona tranquila o para no bajar a 2ª división la cuestión es salir al "mercado" poner euro sobre euro y comprar un entrenador, fulano o zutano y como si fueran reses unos cuantos jugadores.

La cosa no es tan fácil; la mayoría de los patrones de los clubs (me jode lo de clubes) se creen que lo de ir a ese "mercado", es como cuando acompañan a sus parejas -hoy no se puede decir sus esposas; pueden ser sus amantes ¡perdón!, sus compañeras y hasta sus compañeros, que de todo hay en la viña del Señor- de compras, a Carrefour o Mercadona.  En esas grandes superficies, tan protegidas por la señora Aguirre, saben que cuando compran un bote de aceitunas rellenas de anchoa marca "La Española", aunque el bote vaya tapado, 
dentro  hay  aceitunas con relleno de anchoa,  y si  pillan una botella de whisky Ballantine´s -alguno eso lo usa más- saben que dentro del recipiente de cristal -la botella- suele haber tres cuartos de litro de ese "agua de fuego", que diría el apache Cochise.


Pero ni un entrenador ni un futbolista son unos simples botes de aceitunas o unas caras botellas de Whisky. 

Un entrenador de fútbol, que es de lo que estamos hablando, ni más, ni menos, es una persona con unos conocimientos, de difícil evaluación, de esa "ciencia" vaga e imprecisa, tan necesitada de suerte para triunfar en ella, y lo efímero que a veces resulta el triunfo.

Los futbolistas, algo que parece que no se les ha pasado por la cabeza a esos patrones, más que como las aceitunas o al embotellado whisky, son como las plantas que vemos hermosas, brillantes y floridas en los viveros y, sin motivos aparentes, al llegar a casa, no digo todos, se les caen las hojas, pierden el brillo y se les aja la hermosura.

Lo que digo, lo se, es una exageración, como es exagerado el que haya presidentes que se marquen el triunfo en todas las competiciones y durante toda la vida, como única opción, sin dar oportunidad al entrenador para que pueda ahormar al conjunto de jugadores y, sin permitirles a algunos jugadores, poder demostrar su calidad profesional, algunos por falta de adaptación.

Espero que a Carlo Ancelotti la directiva del Real Madrid, le permita hacer el equipo que consiga la "undécima". A regañadientes pero... mi enhorabuena al Barcelona; ya hablaremos la próxima.

Me alegra ver al Real Oviedo encabezando su grupo de la 2ª B, y al Sporting a un paso de retornar a la 1ª división. Astures ¡No me falléis! .

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