lunes, 9 de marzo de 2015

SILENCIO Y LABORAR.

¡Dios nos libre de estos políticos, y nos tenga confesados si la desgracia nos hace "topar" con ciertos policías!

Y expresada mi súplica, paso a hacer patente mi extrañeza que, a lo peor, va unida a mi macro ignorancia. 

Parece que la media del alza en el precio de la vivienda de segunda mano

en España se ha acercado al 2%, en el conjunto del año, según el Instituto Nacional de Estadística, según ha recogido el diario El País. 

Mi extrañeza es que parece que dicho dato en alza, es otra "porción" -como los quesitos- de la prueba indiscutible de que las cosas empiezan a ir bien; que la cosa empieza a estar ¡Chupiii! que diría el "pijín" en nómina. 

Pero yo no lo entiendo; no entiendo que la subida del precio de ese tipo de viviendas, como el precio de ningún otro artículo de primera necesidad, se difundan como si fueran puntos que nos alejan de la crisis negativa, camino de la tranquilidad laboral y económica, a quienes de verdad, no a los otros, la estamos padeciendo -con más o menos gravedad-. Personalmente pienso que el dato alcista de las viviendas de segunda postura de nalgas en el "Roca",

solamente muestra que los especuladores, al estar muy restringidas las hipotecas, están logrando mayores beneficios, vendiendo el producto acaparado a bajo precio, por ser más baratos que los nuevos, en manos de los bancos o en las puercas manos de los "fondos buitre".


Tampoco creo que el plan "Renove", que pagamos todos a través del ministerio de Industria sea, como me da la sensación que lo presentan desde el gobierno, como uno de los planes
estrella para la recuperación de puestos de trabajo que alivien nuestro alto porcentaje de paro. Y, como el tema de las viviendas, tampoco es un dato significativo porque, aparte de los narcotraficantes, proxenetas y políticos, solamente quienes por renovación de "herramienta de trabajo", los únicos que pueden comprase un coche, en estos momentos, son unas pocas personas decentes a quien, después de los gastos generales, les sobran unos cuantos euros. 

Los datos fidedignos de que se ha salido de esta crisis, aun siendo un buen dato, no es que las grandes empresas españolas estén ganando cientos, o miles, de millones haciendo obras en el extranjero, ni el que la exportación este creciendo aproximándose al buen ritmo; lo que será absolutamente demostrativo es cuando las cestas de la compra nos diga la cantidad y calidad de la carne que lleva; la cantidad y calidad del pescado que lleva; la cantidad de productos lácteos; la fruta y la verdura; los huevos... 

Solamente cuando el gasto en lo auténticamente necesario -alimentación, vestimenta y vivienda- sea el que debe ser, será cuando la política podrá decir que la crisis ha sido vencida. Mientras tanto, silencio y laborar, aunque vaya en contra de la costumbre. 

Publicar un comentario