viernes, 20 de febrero de 2015

FLOR Y NATA.

¡Estamos salvados! El proyecto económico de Podemos, elaborado por los catedráticos Juan Torres y Vicente Navarro, flor y nata -no sé quien de ellos es la flor, ni se quien es la nata- de la ciencia de la economía, han descubierto lo que hasta mi estimado amigo Rosauro Cruz, 

pastor que debajo de una negra boina cuida un rebaño de ovejas allá en la meseta castellana. Él se sabia punto por punto, coma por coma, la receta que nos sacará de estos duros apuros en los que nos hallamos. 

"Nuestro modelo productivo era insostenible", "hay que atajar la deuda, restablecer la financiación e impulsar la demanda". Para decir eso fue necesario que don Juan y don Vicente estudiaran los cuatro años que, bien llevada, son necesarios para sacar adelante la carrera de Económicas.

Piensan que la culpa de esos males, es de los ricos que tienen acaparados la mayor parte de los euros españoles y "como tienen satisfecha prácticamente toda la necesidad de consumo" son los culpables del desinfle de de la actividad económica del país. 

Eso es una verdad a medias porque de la falta de consumo, además de los "satisfechones", están los temerosos que no gastan pensando en que el gasto de hoy pudiera ser el hambre de mañana. Ni todos los euros durmientes, ni todo los euros exiliados son de los ricos. No hace falta perder cuatro años en la universidad para entenderlo, aunque si es una parte muy importante.

Una parte de la receta de los flor y nata, es la creación de una banca ciudadana. Esa medicina no la entiendo por varias razones: banca ciudadana. Si tenemos en cuenta a la RAE (Real Academia de la Lengua Española) "1. adj. Natural o vecino de una ciudad" es que esa receta solamente se aplicará a una de las ciudades españolas y no de forma nacional. Otra de mis extrañezas es si esa banca ciudadana se creará por cuestación ciudadana,

haciendo honor  a su nombre, porque de otra forma, solo quedan dos modelos: el estatal


y el privado ¿?. 

De lo que dicen de subir los sueldos, a eso me apunto y aplaudo enfebrecidamente pues, como pequeña industria-comercio, el que a los posibles clientes les sobre algunos euros de lo estrictamente necesario es algo a lo que se le hará la ola cuando ocurra, si es que alguna vez ocurre.

Que la "única manera de salir de la crisis sea forzar una subida salarial", me parece una estupidez absoluta. Una de las grandes equivocaciones de los teóricos, es que no tienen idea de la práctica. Nadie pone en duda la necesidad de que los sueldos se acomoden lo más cómodamente posible a la exigencia del coste de la vida pero, como van a subir los sueldos si, por culpa de los políticos de esta Democaca, ha fenecido gran parte de la  industria, y se ha perdido prácticamente toda la cuota de mercado exterior.  Eso es "el huevo o la gallina". 

Si, señores flor y nata: hubo un tiempo mejor.

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