martes, 9 de diciembre de 2014

SE CORTAN, PERO NO SE ARRANCAN.

México para los españoles tiene un plus de acercamiento, quizás sea de los países hispanoamericanos con quien nos sentimos más identificados. Es cierto que el folclore mexicano, desde los tiempos de Jorge Negrete, Pedro Infante

nos suena a los españoles como algo propio en la magnífica voz de la bellísima Rocío Durcal


(desgraciadamente muerta), igual que Mario Moreno "Cantinflas".

En España cantamos sus "rancheras", tanto o más que las canciones de nuestro propio folclore. A los españoles las cosas que suceden en aquella tierra no nos resultan indiferentes. Un poco nos sangra el corazón cuando sufren ellos. La matanza de 43  estudiantes, de Aytzinapa, en la ciudad de Iguala, para la mayoría de los españoles no resultó tan lejana en el ánimo como podría parecer debido a la distancia física. La desgracia de aquellos chavales, inocentes de cualquier culpa, no la entendemos; no podemos entender que haya seres humanos que sean capaces de asesinar como si fueran unos corderos, a esos muchachos entre los que posiblemente habría, de seguir con vida, quienes pudieran llegar a ser alguien importante para aquel país. Aquí, en España, somos muchos los que nos unimos al dolor de aquellas 43 familias.

Entendemos la protesta que se ha suscitado por tan execrable asesinato múltiple y entendemos que se pidan explicaciones al gobierno de Peña Nieto, y se le exija que ponga medios para que algo así no vuelva a suceder. Conviene recordar al presidente Peña Nieto su obligación de gobernar para todos los mexicanos, y que él, es el responsable de lo bueno y de lo malo que en aquel país ocurra. 

El presidente es responsable en su medida, pero también es responsable, y en mayor medida, quien ideo y montó a los 43 estudiante al trágico viaje a un lugar que en todo México se sabe que es altamente peligroso.

La inseguridad en el  Estado de Guerrero es la consecuencia de la desidia de todos los gobiernos del Partido Revolucionario Institucional, que después de tantos años en el Poder no han conseguido hacer la limpieza adecuada. 

"La guerra de cárteles por la plaza ha sido salvaje. Guerreros Unidos está enfrentado por el control de las rutas de trasiego de drogas que conectan los estados de México, Guerrero y Morelos con la Familia y Los Rojos, una célula encabezada por Leonor Nava Romero, El Tigre,

hermano de Jesús Nava Romero, El Rojo,

lugarteniente de Arturo Beltrán Leyva,

abatido en 2009 en Cuernavaca."

Gente así, son los que gobiernan en el estado de Guerrero, sin que el PRI, que forma el gobierno del país, se tome en serio su obligación. Si es cierto que de vez en cuando las fuerzas del Estado, mata o detiene a alguno de estos capos de la droga, pero como pasa con las setas, que se cortan, no se arrancan, para asegurar la siguiente cosecha, las autoridades parece seguir la misma política con esa horda de asesinos y narcotraficantes.

Es lo que tiene la Democracia.


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