miércoles, 3 de diciembre de 2014

ILUSORIAS SOLUCIONES DE IMPOSIBLE REALIZACIÓN.

Una mentira no se desactiva simplemente al grito de ¡mentira, mentira! O, el más extenso: ¡Eso que dices es mentira cochina!.  Solo esgrimiendo como arma letal de destrucción total la verdad -siempre que se esté total o muy próximo al dominio de ella- inteligentemente explicada; con machaconería debido a la dureza de la corteza cerebral de nuestra sociedad que en el 80% vive, se alegra y sufre sin que le afecten otros problemas que aquellos que sufren los personajes de las telenovelas y los de los/las caras que "ilustran" los espacios televisivos donde se airean los más bajos modos y maneras de comportamiento de esos singulares humanoides, habilísimos hipnotizadores de masas amorfas, 

o de gente hastiada y desmoralizada que defraudadas por los políticos,

por los sindicatos 

y hasta por el mismísimo Estado, es posible que solo tenga ánimo para responder al populismo que, provocado y alentado por la situación económica que los políticos de esta democaca han instituido, la izquierda sovietizada, parida por uno de los más importantes bastiones del bolchevismo, la Facultad de Ciencias Políticas de la Complutense madrileña, expendedora fácil de títulos "Cum Laude", disimulada bajo la piel de Podemos, va sembrando

ilusorias soluciones de imposible realización; pura propaganda para embaucar infelices; tramoya sustentada en el aire, que ahondaría aun más la depresión de los desventurados, que somos la mayor parte de los españoles.

Pero para desactivar a Podemos (su incierta propuesta), no es el uso de la ridiculización la mejor de las propuestas, sino un proyecto inteligente y serio. Un proyecto que priorice el bien general, apoyando nuestras actuales fuentes de riqueza, y buscando, e invirtiendo, los fondos necesarios para crear nuevas fuentes. El gobierno, como la máxima representación del Estado, debería ser el primero que encontrase la forma de reducir gastos, racionalizando su desarrollo; consiguiendo reducir el excesivo numero de cargos de elección personal, no funcionario. Es necesario agilizar la función publica, haciendo desaparecer instituciones del Estado vigente que la única función que desarrolla es la de duplicar las mismas funciones, creando dificultades y confusionismo.

En la actualidad estamos regidos por cuatro instituciones del Estado, y las cosas ni son más rápidas, a pesar de las nuevas tecnologías, ni son más sencillas, ni son más igualitarias. En algunos casos por el uso exclusivo del propio idioma, las dificultades se hacen imposibles de allanar, por la rivalidad que el sistema Autonómico, incomprensiblemente ha sido capaz de fomentar:



cuando

la realidad es que el separatismo catalán, apoyado por unos cuantos apátridas andaluces, gallegos, murcianos, leoneses etc, son los que están robando a manos llenas a los españoles, entre los que se encuentran los catalanes.

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