jueves, 27 de noviembre de 2014

PRODUCTO INSERVIBLE AL CIENTO POR CIENTO.

La institucionalización del mal, es la negación de su existencia. Eso fue lo que el nefasto expresidente del anterior gobierno, el socialista Zapatero, negando insistentemente la profundísima crisis económica que aún nos está afligiendo; y en esas está el actual presidente del gobierno, don Mariano Rajoy, con sus explicaciones que esta mañana, desde la tribuna del Hemiciclo de las Cortes, ha intentando hacernos creer a todos los españoles que el incesante flujo de corrupción que nos inunda, y que ya nos llega al cuello con seria amenaza de ahogarnos,

-como muestra fielmente el documento gráfico adjunto, en el que se ve claramente a un valiente ser humano, seguido de un político despistado, al que inmerecidamente trata, sin rencor, de ponerle a salvo-, es la minúscula riada que se forma en la tierra reseca, después de una tormentilla de verano; prácticamente la meadita de un bebé.

La alarma ha encendido -Podemos- la luz roja, y lo que se está intentando hacer por todos los partidos, una vez que la mierda

se les escapa por puertas y ventanas de las sedes de todos los partidos, es evacuar responsabilidades propias, sacando a la luz las responsabilidades de los demás; y si la cosa no cuela, entonces unirlas, y desde el totum revolutum, amenazar a la peña con el deterioro de esta Democaca que ellos han creado, y que ahora permite a Rajoy la pantomima presentarse ante el cándido votante como el televisivo héroe Águila Roja,

como el paladín que se fajará en su lucha con el Monstruo de tres cabezas -la corrupción- para salvar a la "doncella", como si  mereciera ser salvada por ser "doncella", cuando es más puta que las clásicas gallinas. En una cadena de fabricación este producto -la vigente Democaca a la española- iría directamente al cajón del reciclaje, por ser un producto, más que defectuoso, inservible al ciento por ciento.

“España no está corrompida, no generalicemos. Se empieza así y se acaba atacando el sistema. Eso beneficia a los salvapatrias de la escoba”.

Nadie en su sano juicio puede pensar que España este corrompida -yo, al menos no lo creo- pero, de lo que no puede caber duda es que quienes están corrompidos, salvo unos pocos, son los políticos. Y, admitiendo que la corrupción hubiera nacido, como ha dicho hoy el señor Rajoy, con el primer humano, lo cierto es que en el mundo civilizado, no se da en cantidad y calidad como se está dando en la "parcela" de España, en la que viven estos democáquitos políticos con que Dios nos ha puesto a prueba a los españoles, para poder estar -a su debido tiempo- a su lado, si es que el cabreo que esta gentuza nos provoca, no nos juega una mala pasada.

Dios es infinitamente sabio, bueno y generoso... Lo mismo acabo por estar junto a estos políticos chorizantes toda la Eternidad ¡Noooooooooooo!

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