miércoles, 22 de marzo de 2017

"POLITOLOGÍA."

Nunca me lo había planteado pero después de haber leído la entrevista que al politólogo indio Pankaj Mishra, 

le ha publicado el periódico El Mundo del pasado domingo, he decidido que en adelante voy a buscar y leer todo cuanto pueda de esa ciencia, Politología, que me parece de lo más divertida, por la cantidad de gilipolleces que se pueden leer.

No tanto por ella -la Ciencia, que mi cabeza no está  hecha para la Ciencia-, sino por lo que dicen quienes son sus difusores, los politólogos científicos profesionales, y también por lo que me pueden aportar los politólogos aficionados con cuajo sólido y criterio. 

Así me he enterado, científicamente, que la Democracia es una contradictoria sustancia pegajosa capaz de mezclarse con cualquier clase de inmundicia (y en algunos casos, poco casos, con algo limpio y decente) sin que por ello cambie mínimamente su peculiar estética de Dueña de la Mayoría, y Protectora de la "minoría".

Esa es la teoría. Sin  embargo, por lo que de sustancia he sacado en limpio de mi primer contacto con la Politología, a través de Mr. Mishra, es que la Democracia ha sido, con su funcionamiento, quien ha creado el aumento de la desigualdad económica y de trato social.

Siendo ella la responsable de haber traído la frustración, la marginalidad y la impotencia de muchísimos millones de personas en todo el Mundo,

que además como bola de nieve, ladera abajo, va creciendo sin parar el peligroso resentimiento. Y el resentimiento es, junto con la dañina demagogia, según los santones y politólogos del sistema, incluido Mr. Mishra ("cuando la gente se siente frustrada, marginada e impotente, lo que más cuenta es el factor emocional. Y eso tal vez explica la victoria en las urnas de opciones "no racionales". Históricamente, el malestar popular siempre ha favorecido a la extrema derecha") los falsos argumentos de los autoritarismos de extrema derecha, para hacerse con el Poder absoluto.

Pero esa afirmación parece merecedora de saltar, rota en cachitos, porque se necesita mucha imaginación, falta de memoria, o falsedad interesada, para pensar que quienes se "revolucionaron" en Francia (1775);
Rusia (1917); 


O Cuba (1959), 

por poner de entre otras muchas revoluciones, únicamente estas tres, fueron representantes de la más "extrema derecha". Y no de la asesina izquierda.

("En Europa la izquierda no tiene nada que ofrecer": Mr Mishra). Sin ánimo de ejercer de "pirata Politólogo", me solidarizo con esta última opinión -que la siento como mía-. Y estoy convencido, además, que jamás, aparte del tiro traicionero, ha tenido otra cosa que ofrecer la izquierda en general, y la nuestra en particular. Y es que...


Eloy R. Mirayo.

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