viernes, 17 de marzo de 2017

¿EN DÓNDE NO ESTÁN METIDOS?

¿Alguien está de verdad interesado en acabar con el separatismo catalán?

Pues si es que existe, que me lo presenten, y me dedique una fotografía que la colocare junto a las de mis héroes predilectos: Superman,  Spiderman y Paula Garcés, que ya decoran la pared principal de mi dormitorio.

Diariamente a través de los medios de comunicación nos alborotan con sucesos espectaculares de todo orden, no porque se empeñen con la mejor voluntad personal y profesional de informarnos, como deontológicamente están obligados, sino con el único interés de hacer caja, vía consumo de lector y, en segundo lugar, el medro personal. Y eso por lo visto solo se consigue no siendo molesto a la élite gubernamental presente y futura.

Siempre se ha dicho que la prensa era el cuarto poder, y es cierto que hubo un tiempo aquí, en este país, que si ejerció como tal. Y consiguió, con un buen trajo de investigación, que un ministro y un subsecretario (ambos socialistas) de Interior, ingresaran en presidio. Y no se llegó más arriba porque "había que salvar la Democaca".

Los políticos separatistas (hijoputitas dice mi amigo Amaro; yo, no) que están instalados en la Generalidad de Cataluña, "pringaos hasta el corvejón" en comisiones fraudulentas; en mordidas a cambio de concesiones y licencias de todo tipo, con una prensa ejerciendo de cuarto poder, no sólo estarían inhabilitados, que también serían "premiados" con una larga estancia en uno de los establecimientos penitenciarios del Estado. Muchas celdas de esos establecimientos están ocupadas por delincuentes menos dañinos.

Carcel de Estremera. 
(Jo, Rafael, no me había dicho que eras el dueño de esto)

Es engañoso creer que es una contumaz labor periodística, 

la que ha logrado provocar el constante chaparrón de desvergonzados casos que, como diluvio incesante, nos cae cada día sobre las cansadas espaldas de los sufridos habitantes de esta caricatura de país porque, aunque los de la prensa en papel y la audio visual, lo cierto es que el % de los casos, son filtrados desde los mismísimos podridos intestinos de los partidos políticos de los que son, o han sido militantes los que están resultando imputados, y más de uno reos.

Solo son positivas una pequeña parte de las cosas que cambian en este país y entre ellas no está el periodismo. El cambio negativo en ese gremio es que al periodista de investigación, hoy se le conoce como "camellos de corre ve y dile".

Y es que hay mucho político como fuertes accionistas de empresas periodísticas y de radio y televisión.

Y ¿en dónde no están metidos?

Eloy R. Mirayo.

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