martes, 15 de noviembre de 2016

NI PARA CARGAR UN SIMPLE MECHERO.

"Las cosas son así porque no pueden ser de otra manera".


Esta gilipollez no creo que sea producto de un profundo pensamiento de don José Ortega y Gasset.

Muchos somos los que nos acostamos cada noche esperanzados que al despertar  las cosas hayan cambiado a mejor, no exigimos que la vida nos sonría de oreja a oreja, pero ¿que menos que un mueca de simpatía?. Expectantes nos asomamos por la ventana, aun con la legaña puesta en el ojo, por ver 


si se operado el deseado cambio en el exterior pero no, todo sigue 


igual: han robado al joyero de la esquina; a doña Angustias (una anciana de ochenta y cinco años, medio inválida) unos chorizos le han arrancado la cadena de oro de ley, con una medalla de la virgen del Carmen, de mismo metal; el perro del vecino del 5º, que apenas nos deja dormir por la noche, nada mas sacarle a la calle ha soltado una mierda (con perdón) que ocupa la mitad de la acera; la otra mitad de la acera, esta tomada, con el permiso de la autoridad -todo por el euro- municipal, por la terraza que ha puesto el dueño del bar; en la casa de enfrente han entrado una tribu de ocupas. 

Todo sigue igual; igual para los de arriba e igual para los de abajo. No, no es cierto que todo está igual; los de arriba han subido unos cuantos escalones, mientras los de abajo los hemos descendido.

Ya en nuestro pequeño comercio familiar, aun dando vueltas al asunto de la mierda del perro, he escuchado por la radio (Onda Cero) que en los EEUU, un laboratorio ha experimentando con 


excrementos humanos (mierda en castellano) con el fin de crear un combustible con similares propiedades que el Crudo (petróleo). Y parece que, después de seis años, el laboratorio PNNL, trabajando con las caquitas y cacotas, lo ha conseguido. Solo seis años han necesitados los trabajadores de ese laboratorio para transformar la mierda en oro (euros). 

Al fin se ha realizado el sueño de la vieja Alquimia.

El hallazgo, teniendo en cuenta el coste de la "materia prima" y su rápido crecimiento, es de una importancia extraordinaria porque, una vez comercializado el producto, bajarán todos los fluidos, de lo que además de la Industria, quizás también nos beneficie a los de los bajos escalones.

Se acabaron las prospecciones en el Mediterráneo y en Las islas Canarias. No hay duda que el descubrimiento es cojonudo porque ningún país tendrá que comprar al extranjero la materia prima, ya que todo país, gracias a los culitos de sus habitantes y habitantas, tiene su propia producción, que será recolectada diariamente (¿será necesario otro cubo de reciclaje? La Carmena se estará frotando las manos).

Pero "las cosas son así porque no pueden ser de otra manera".

(El axioma a es inapelable)

Y es que mientras las gentes del primer mundo, porque hacemos tres comidas al día cagamos cantidad (EEUU lograría llegar a los treinta millones de barriles al año),

las gentes de los países pobres, desgraciadamente no alcanzarían combustible ni para cargar un simple mechero. Y seguirán sin interesarles a nadie.

Eloy R. Mirayo.

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