jueves, 10 de marzo de 2016

DESCOMPOSICIÓN.

La nécora es un crustáceo que, si no se trata adecuadamente, aún vivo, empieza su proceso de descomposición.

Algo así es lo que le está sucediendo a Podemos, el juguete de los medios españoles de comunicación, que con tanta fruición han estado jugando, televisiones, radios y prensa escrita, durante unos cuantos -demasiados- meses. Jugando irresponsablemente, y al mismo tiempo, sacaban -aún sigue, aunque en menor medida- beneficio en euros contantes y sonantes, en espacios televisivos, de radio y venta de más periódicos, al tiempo que, como a un globo, iban inflando, inflando, inflando a la banda morada, Podemos, y el ego de sus líderes y lideresas.

Su descomposición soterrada, para mí, comenzó en el mismo día de su aparición en sociedad. Yo siempre he defendido que para que las cosas funcionen positivamente, como premisa, debe funcionar disciplinadamente. Ninguna empresa ha triunfado obviando la Disciplina. Para quien se ha producido siempre dentro de los límites de la auto disciplina, el modelo seudo anarco-comunista Podemos, me  pareció que era una apuesta fallida por su propia filosofía. 

Uno de los puntos de unión de tan heterogénea tropilla, posible que sea el más importante, es el rechazo a la autoridad; a la jerarquía; el todos tenemos el mismo derecho a decidir; todos  ostentamos el mismo grado, con el mismo valor sobre cualquier proposición. La utopía de conjugar un mosaico a base de peces y aves; nubes y sol; fuego y agua es totalmente imposible porque, aunque individualmente cada una de las especies quisiera la fusión, son tan antagónicas que empezarían a separarse antes de empezar a juntarse. El agua y el aceite, por mucho que se bata y parezca haberse logrado algo homogéneo, en el momento que se deja descansar, ambos líquidos se vuelven a separar.

El goteo ya habido, poco a poco se va convirtiendo en chorrillo, con vocación de catarata. Hoy, todos los periódicos del país, en sus portadas, nos dicen del enfrentamiento entre grupos. Podemos no es un partido con una idea monolítica, sino un conglomerado de dispersas ideas, que funciona en familias autónomas, con la única identificación entre sí de la unificación del voto. 

Pero lo "gordo" está por estallar: el choque en la  bicéfala capitanía. De pronto, y desde dentro del grupo, se habla de templanza (Errejón), y de altanera endiosación (Iglesias). 

Recogido del diario El País.
"La crisis de Madrid destapa divisiones en la cúpula de Podemos
La dimisión del 'número tres' refleja un choque por el control del partido entre las distintas familias.
Tras la pugna de poder hay también una disputa ideológica sobre cómo relacionarse con el PSOE."

La cosa como predije hace tiempo empieza a parecerse a la nécora; ese marisco que empieza a empochecerse cuando aún se están moviendo sus patas. 

Por Eloy R. Mirayo.

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