jueves, 11 de febrero de 2016

EL DELITO LOS HA UNIDO, PERO EL REPARTO LOS SEPARARÁ.

Simplemente una sucia bola de nieve; eso es lo que en realidad es el partido político Podemos; la pequeña bolita que es el partido comunista (cuatro y el de la hoz y el martillo. Decía mi camarada Martín Jareño que le gustaría con la hoz cortarles el pito a los comunistas, y a martillazos introducírselo por el ano. Martín es muy vehemente), que cuesta abajo iba engordando con toda la suciedad que fue encontrando en su recorrido -vagos y maleantes, sin más ideología que la de vivir del esfuerzo del prójimo- hacia las urnas, con la impagable ayuda de los medios de comunicación y la estupidez congénita de los que con contumacia enfermiza, se dejan timar por toda laya de timadores, y hasta con timos tan conocidos como es el "Toco Mocho o La Estampita ". 

Cantabria, Galicia, La Rioja, Euskadi, Valencia, Cataluña. De momento en estas seis regiones españolas se han abierto, al menos, ciertas desavenencias; crisis de entendimiento con la Dirección Nacional. Y para encarar la crisis que en alguna de estas provinciales tienen abierta, echando mano de la "medicina soviética",  han mandado lo que ellos llaman "equipo técnico", que como todos sabemos son los clásicos Comisarios Políticos, tan temidos en la zona roja durante nuestra Guerra de Liberación; tanto para propios como para extraños. 

La presencia de Podemos (comunista) no es la de un partido político clásico, sino el clásico movimiento soviético; ellos, los comunistas, son la elite que dirige a una amalgama de raras gentes que forma la masa necesaria para hacer presión en la calle y en las nuevas "redes"; la tropa de infantería; los carbones a quemar para que ellos puedan estar confortables en las poltronas.

Pero me da que los tiempos no simplemente pasan sin más -en ello he caído recientemente pues, como ya debéis saber, soy más bien cortito-, sino que lo hacen dejando un poso heterogéneo de donde cada uno puede sacar de su parte positiva o del cajón de lo negativo como experiencia para encarar el presente, o para preparar el futuro.

El que el señor Iglesias y sus compinches hayan abierto el cofre del Soviet Supremo con ánimo de sacar el dogal para echárselo al cuello a la tropilla, como el que saca al perro a hacer "pipi o popo" -¡joder que cursi me ha salido!-, no le asegura obediencia o acatamiento, como empieza a salir a la luz, con los casos de Compromiso, en Valencia y Barcelona en Comú, en Cataluña.

A esta situación mediterránea, se suma la cantábrica, donde el jefe no consigue que dimitan sus subordinados, para eso el comisario político enviado desde Madrid, por quien seguramente serán expulsados, y en Euskadi y Galicia, igual que en La Rioja, porque quienes estaban en aquella provincial, se han marchado.

Si los que estaban estaba elegidos por ser los "mejores", imaginémonos cómo serán los sustitutos.
Cuando la banda de delincuentes aún no han cometido el robo, no existen problemas; los problemas salen a la hora del reparto. Eso es lo que terminará pasando, con tantas partidas dentro de cada partido de los que se cobijan bajo el manto lila de Podemos; el delito los ha unido, pero el reparto los separará. 

Por Eloy R. Mirayo.
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