viernes, 24 de abril de 2015

HUBO UN TIEMPO EN QUE SER DELINCUENTE ESTABA MUY MAL VISTO.

Lo que no se puede decir de este sistema democáquito es que es aburrido, tedioso y sin ruido, como parece que es lo que esta viendo la criaturita del gorrete rojiblanco. Así también deberán estar los seguidores del Atlético de Madrid hasta el próximo año futbolístico.

Y es que no pasa un solo día en blanco. La panoplia de posibilidades de sorprender a la "peña", es inagotable, como también es inagotable su capacidad de invención delincuencial. A esta Democaca solamente la falta llenarse las paredes de sus despachos oficiales, aulas de universidades y colegios estatales, autonómicos y municipales de litografías de Simón Bolívar, lo que parece probable, para llegar a entrar a bombo y platillo en el libro Guinness, batiendo el récord, de largo, de ser un sistema capaz de crear lo ¡MÁS INCREIBLE!, en el arte de desvalijar las arcas del Estado.

También podría entrar en ese libro gordo, como el único sistema político creado ex profeso como nido de golfos, desvergonzados, malversadores, prevaricadores, corruptos, chorizos de toda denominación de origen, y hasta terroristas.

Los españoles, y pienso que en casi todo el mundo, nos levantamos cada mañana con la seguridad de que los medios de comunicación nos darán la información de alguna golfada que se vapuleará por todos con cínica estandarización -como la fea a la que alguien desesperado le propone echar un polvo-, durante el corto espacio de tiempo que transcurrirá hasta la aparición de otra golfada de las mismas proporciones, si no de más bulto.

El estado de sorpresa, en los españoles decentes, es mercancía fuera de uso, y es cosa buena porque, a falta de trabajo remunerado los parados, y como curiosidad los demás, todos nos estamos haciendo técnicos en valoración de golfería, y en clasificación de golfos.

Algunos, buceando en los nombres que componen las listas de los partidos hemos llegado a encontrar cierta similitud con la "lista Falciani", y hemos llegado a la conclusión, nada caprichosa, que para poder estar en esas listas y alcanzar un buen puesto que garantice un cargo desde el que se pueda "agarra", está mas valorado el numero de imputaciones judiciales en la que se está citado, que un buen currículo académico, obtenido con sacrificio, hincando bien los codos, no como algunos Cum Laude salidos de la covachuela soviética de Ciencias Políticas, alcanzada la alta categoría por el simple hecho de ser el "comisario político" experto en vigilancia y chivateo, de algún catedrático.

Si, Ninchi; hubo un tiempo en que ser delincuente estaba muy mal visto.

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