martes, 24 de marzo de 2015

NO ES MUY EDIFICANTE.

Ellos sabrán lo que les interesa pero, el que una gran parte de los andaluces se hayan volcado en manos de la izquierda corrupta (PSA), del comunismo en proceso de extinción (IU) y del tardo soviet (Podemos), no es muy edificante, ni dice nada bueno de ellos.

No se puede comprender, ni siquiera desde una inteligencia por debajo del minino exigido, que con sus votos den espaldarazo a esas tres criaturitas quienes, al menos dos, son representantes de quienes lograron para Andalucía el estar en cabecera del ranking del paro nacional, y del robo del  Erario Publico, comisiones ilegales y de las ayudas de Europa para la lucha contra el paro, llevados a cabo por individuos desde altos, medios y bajos cargos institucionales de la Junta de Andalucía, en las manos del PSA, que, por raro que pudiera parecernos, ni Chaves, ni Griñan, durante sus... ¿mandatos?, ni Susana Díaz, se hayan percatado de que, con el "producto", los billetes de quinientos, podrían "asá" algunos de ellos, no una vaca, sino un hatajo (ni siquiera el olor del churrasco les llegó al olfato). ¿Raro? ¡Muy raro!

No; yo no creo que, si estamos de acuerdo que la inteligencia está en el Sur, ese apoyo, lo avala la estupidez y la incultura de la mayoría de los andaluces; tiene que haber algo crematísticamente más "cuantificable".

Esta misma mañana, mientras iba al trabajo he escuchado a un tertuliano de Onda Cero decir que, no hace mucho fue a un pueblo -que ha omitido el nombre- y desde la terraza de un piso alto, viendo tantos edificios de nueva planta, en zona deprimida, le preguntó como era posible aquello. "Es que en casi todas esas casa entran tres o cuatros sueldos del PER, y con ello tienen para pagar la hipoteca de la obra, y vivir con desahogo, con algún que otro trabajito de "baracalofi".

No existe un trabajo que por ejercerlo quite la dignidad humana a quienes lo realizan; los que pierden la dignidad humana son aquellos que la entregan a cambio de una limosna, sin entrar en su cuantía.

Una de las muchas cosas importantes que recibí de mi padre, fue el aprendizaje de ganarme el pan que me como, decentemente, y con el esfuerzo de mi trabajo, que desde siempre he intentado realizar de la mejor manera. Ni de Franco, ni del rey; ni del Glorioso Movimiento, ni la Democaca, he recibido nada, que no haya pagado por ello -Carreteras, sanidad, etc.,- a través de los impuestos. 

La única camisa azul Mahon que he usado, la compré con mis pesetas en un comercio de la Plaza Mayor de Madrid. Dentro de ella me sentí muy orgulloso, pensando en todos los camaradas que lucharon, algunos hasta la muerte, por defender a España, ante los antecedentes de estos, que tienen colonizado uno de sus más importantes pedazos, impidiendo el necesario desarrollo industrial que ayude a rebajar la tasa de desempleo.

Que así sea.

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El año pasado nadie bailó unas sevillanas por mi, en el Real de la Feria. ¿Tampoco este año? Ahí dejo el encargo ¡Ea!.

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