miércoles, 18 de febrero de 2015

NO TIENEN NADA MÁS QUE OFRECER QUE ACABAR CON TODO LO INSTITUIDO.

Los males del Mundo son algo anormal; es algo que parece como si al Creador se le hubiera escapado cuando creó al ser humano: la tendencia de la "criaturita" hacia la maldad indiscriminada y su predisposición a la destrucción de cuanto huele, escucha o toca.



Una autentica alhaja.

Claro que, posiblemente cuando Dios comprobó que su obra salía "rara", con la intención de equilibrar, le dio, junto al libre albedrío, la Conciencia, para distinguir el mal del bien. Y como distinción del resto de lo creado, como soplo Divino, el Alma.

La Conciencia, como uno de los "extras post fabricación", es lo que ha servido a través de los siglos, para que los seres humanos, divididos de inicio en mujeres y hombres, también se fueran dividiendo entre "buenos" y "malos". Con la complicación de que, por fallo de fabricación, ni los buenos, salvo excepciones, son cien por cien buenos; ni los malos, también dejando a un lado las excepciones, son absolutamente malos. Por extraño que pudiera parecer Harry Truman,

que tanta muerte y destrucción creó mandando arrojar las bombas atómicas sobre Hiroshima y Nagasaky; Adolf Hitler,

capaz de montar la canallada de los campos de exterminio; quienes atentan gravemente contra el medio ambiente; o quienes son capaces de degollar a sangre fría a unos semejantes, son capaces de ser buenos padres; amorosos maridos; respetuosos hijos; u honrados trabajadores, comerciantes o industriales. 

El Libre Albedrío es la peculiaridad motriz de todas las divisiones en las que incurre la humanidad que va desde lo más sencillo a lo más complicado de su comportamiento. Por poner un ejemplo cercano, yo intento ser honrado, respetuoso, honesto, amable, servicial; y Pablo Iglesias, es el amo de Podemos. Yo a veces digo tacos, y él... me figuro que hará algo bueno alguna vez ¿O no?.

Otra de las divisiones perfectamente contrastable es la que se produce entre la derecha y la izquierda política, en cualquier parte de este perro mundo. La derecha, sin que ello quiera decir que sea impolutamente honrada, y a pesar de los pesares, es capaz de crear riqueza que, más o menos, alcanza a todas las capas sociales; mientras que la izquierda, como única ocupación, se dedica a la demagogia y a la propaganda destructiva. El Comunismo, como fuente de la que bebe toda la izquierda, ha demostrado hasta la saciedad que son incapaces de crear, pero son eficacísimos en la destrucción.

Una prueba más: el comunismo ha parido un nuevo partido que, como sus líderes no se cansan de decir, no tienen nada más que ofrecer que acabar con todo lo instituido, lo típico del comunismo; Iósef Stalin, además, mandó asesinar a varios millones de rusos y asimilados. ¡No! Iglesias, ¿No?

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