martes, 4 de noviembre de 2014

SISTEMA TRAMPOSO.

Los empresarios españoles suspenden a los políticos españoles de manera general.

Ayer, después de todos estos años de profunda crisis, los empresarios españoles suspenden a los políticos patrios, como si estos hubieran sufrido un mal cambio en sus "peculiares" formas de comportamiento.

Los empresarios suspenden a los políticos y nosotros, el olvidado y sufrido pueblo llano, suspendemos a ambos con un redondo cero, porque entre ambos han creado la ruinosa situación en la que, solamente nosotros, los obligados a pagar, estamos hundidos hasta más allá de la coronilla. Claro que también podría decir que estamos hasta las mismísimas pelotillas; aunque no nos valga de nada.

La desvergüenza de los empresarios españoles, empujando toda responsabilidad hacia la clase política puntuando con 1,08 -en una escala de 9-, como si ellos, con su avaricia nu hubieran contribuido en un alto tanto por ciento, con sus "maneras empresariales" y con su "acercamiento" a los políticos, con quienes han llegado ¿por qué? a incluirles en los Consejos de Administración, algo que escama cantidad porque, ¿qué coño pueden ofrecer más que sus influencias y sus políticamente influyentes amistades?

Alguno de los empresarios asistentes al XVII Congreso Nacional, organizado por el Instituto de la Empresa Familiar, seguro que no suspendería al presidente (político ascendido por su partido) de alguna de las cajas de ahorros puestos y puestas en cuestión, por sus múltiples choriceos, cuando, después de la cacería, a la que intencionadamente el empresario había invitado al "político-cajero", bien comidos, mejor bebidos y, quien sabe cuantas "cosas" más, se le "explicaba" lo conveniente que seria para ambos,

que la institución que presidía le concediera un crédito, preferencial y blando, para una de sus empresas en expansión. Y, como no; el crédito llegaba de manera conveniente para ambas partes. Pero nunca había dinero para las escasas empresas familiares que aún resistimos, después de la traicionera cornada que los políticos, sin ninguna clase escrúpulo nos infirieron

con la flexibilidad de horarios, sin que fuéramos protegidos por ese Instituto de la Empresa Familiar que ayer, como si de verdad les interesáramos, se reunió con el rey, para charlar pomposamente de un tema que a ninguno de los presentes el importaba una "higa".    

Desde un primer momento, lejos de la fiscalización conveniente, allá por 1976, la Política; la Gran Empresa y La Judicatura, con sus honrosas excepciones, han montado un trust, de raíces entrelazadas, germen del actual sistema Democaca-dictatorial. Sistema tramposo, perfectamente elaborado, vencido el tablero, para que los euros, por su propio peso vayan resbalando hacia donde ellos los esperan con los bolsillos abiertos de par en par, para cogerlos y salir por piernas.

Si tuviera ganas de entretenerme haciendo un listado de ex-políticos penetrados... en grandes empresas, necesitaría un mazo de bolígrafos "Bic" y una resma de papel, y aún creo que quedarían algunos golfos por enfilar.

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