martes, 16 de septiembre de 2014

LA GRAN NOTICIA.

La gran noticia es que el PSOE habrá votado hoy con el PP en apoyo de la monarquía. No cabe la menor duda que "eso" es lo que a todos los españoles nos tenían preocupadísimos porque, qué seria del país, si estas dos entidades políticas no se unieran en favor de la monarquía, esta, que tan buenos resultados ha conseguido para los españoles, desde que, por decisión del Caudillo, se instauró.

Es cierto que los españoles, españolas y también en su precocidad los españolitos y, hasta los bebés, aún instalados en las salas nido de todos los sanatorios y hospitales españoles, andábamos desasosegados arrastrando los pies por el pavimento de oscuros, fríos y sucios callejones, temerosos de que el señor Rajoy y el nuevo patrón del socialismo, el rojo-pijo de las mangas de la camisa "arremangás" hasta el codo, no llegaran a un acuerdo tan necesario para el buen gobierno del país, y para la bajada de la cifra de parados, el aumento del tamaño del busto de las españolas; para la fabricación con pitorro incluido de botijos de barro; y la creación a velocidad turbo, de empresas y puestos de trabajo.

¡Venga ya! A ver si empezamos a ser serios; lo que en estos momentos debería esta más alejado de las preocupaciones de nuestros políticos es precisamente la monarquía. 

En cualesquiera de los países serios del mundo, que anduvieran en nuestras mismas condiciones, sus políticos, seguro que encontrarían miles de cosas susceptibles de que los dos grandes partidos votaran en unidad.

¿Es posible que los dos secretarios generales de sociatas y peperos nos vendan la burra de tenerse que abrazar y besar en los morros para defender a una institución del Estado que, si no estuviera ahí, nadie la echaría de menos?

¿España necesita a la Monarquía? ¡Que va, que va, que va! Ya nadie lo cree. El pensamiento de Franco fue que sería bueno que la Jefatura del Estado, no estuviera al alcance caprichoso de cualquier golfo. Pero eso ya está sobrepasado porque ha quedado demostrado que "cualquiera" puede ser un golfo, por muy alta que haya sido su cuna.  La monarquía, para España, es como en la chabola del pobre la foto de un abuelo con el uniforme del ejercito que luchó en las Filipinas o en Cuba, colgada de la pared de la cocina que, en desuso por faltar el que cocinar, la usa como "cuartito de estar". 

A fuer de ser sinceros, no creo que nadie, en esto que llaman país, que piense que el hecho de que la Jefatura del Estado esté en manos reales, haya supuesto un plus beneficioso para los españoles que necesitan de un Estado que vele por ellos.

Y es que la cacería de osos borrachos y elefantes; revolcones en el "Pikolin" con toda clase de individuas y excesos etílicos, no son la labor que debe marcar el quehacer de un Jefe de Estado, sea o no de sangre azul.

Así que la ¡gran noticia! de los arrumacos entre PSOE y PP, travestidos de paladines reales, a los españolitos nos lleva a pensar que si la monarquía hubiera sido ejercida con rigor, seguro que no sería necesario salir en su defensa.

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