jueves, 13 de septiembre de 2012

"SER MALO ES LO MÁS DIVERTIDO."

Hay quienes van diciendo alto y claro, para ser oídos por doquier que “ser malo, es lo más divertido”. Ese, es un pensamiento que solamente se le podría haber ocurrido a un imbécil, con una copa llena de licor hasta el borde en una mano; y en la otra mano, una jeringuilla con un chute de heroína, presta a ser usada, en cualquier lugar de cualquier pueblo; a la puerta de cualquier discoteca; o en el Campus de cualquier universidad.

Esa es la filosofía de los nuevos tiempos; esa es la filosofía que ha calado en los cerebros de la gente de la “modernidad” democrática; esa es la estrategia de la política en curso, para mantener idiotizada y sin poder de decisión al grupo de la población que, tradicionalmente, ha encabezado los movimientos revolucionarios –los buenos y los malos-; esos que tienen la obligación, aunque se confundan, de ser inconformistas; conquistadores del porvenir, aunque sea pisando los juanetes de los viejos; los que habrían de tomar la antorcha del relevo en los asuntos nacionales, seguros de su fuerza; esos siempre fueron los jóvenes. Y, por lo que estamos viendo, no va a ser posible porque, este sistema excluyente ha colocado, por el momento con tendencia alcista, al 24% de los jóvenes entre 16 y 30 años, en la absoluta marginalidad como presente; con la mendicidad como futuro y la nada como horizonte.

Es posible que pasando cien años, aquellas nuevas gentes, curadas de este asqueroso sistema político, recuerden en los libros de texto este periodo, como el hito más negativo de la larguísima historia patria. Si después de tanto tiempo, algo quedara, seguro que lo quemarán en grandes hogueras, y sus cenizas las aventarán, cara al mar, para que no quede ni una microbrizna de él. Nada de lo que haya existido (ninguna de las instituciones), por haber sido impregnado de su fétido aliento; de su intrínseca maldad (divertimento para algunos) será digno de ocupar el más recóndito lugar del más mísero de los museos.

Ser malo, es lo más divertido. Eso habría que preguntárselo a los cinco jueces que han decidido excarcelar al asesino Bolinaga; al mismísimo Bolinaga y a cuantas personas hayan intervenido en tan deleznable asunto. Los políticos usan la mentira como el jockey usa el caballo, para ganar en la meta. Y no les importa que todo el personal estemos al cabo de la calle, del embuste. El gobierno del señor Rajoy, con su mariachi judicial, ha cometido una de las mayores injusticias que se han cometido en este Paísss. Usted, don Mariano, ha lavado el culo al cerdo, y le tirado, en pleno rostro de las victimas -tres guardias civiles y el señor Ortega Lara-, el agua sucia de la palangana. ¿Le ha parecido divertido? No parece que se den cuenta de lo peligroso que puede llegar a ser, para la paz interna de España, la decisión que tanto el PSOE, como el PP, están tomando respecto a los terroristas. De esa manera, están haciendo creer a mucha gente, quizá a algunos millones de españoles, que el asesinato, como exponente del terrorismo, puede ser un camino para llegar a conseguir una quimera. Y, entre las personas que pueden haber llegado a tal conclusión, también puede haber algunos, que se decidan a caminar por esa senda. Que, además parece ser que es de lo más divertido.

No quiero dejar pasar el tiempo sin contestar a todos esos gilis, que ante la petición por parte de lo peor de la sociedad catalana (digamos que son lo único malo), de la segregación de Cataluña, del resto de España, dicen respetarles a ellos y a su petición, siempre que se haga de manera pacifica. Yo no les respeto; no puedo respetar a quienes intentan impedir que me sienta catalán, por ser español, como me siento natural de todas y cada una de las provincias que conforman esta piel de toro, aunque me nacieron en Murcia. He dicho.

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