miércoles, 14 de febrero de 2018

¿MENTIRAS O ENGAÑOS?.

Que este sistema político necesita un replanteado, no creo que haya nadie, por muy fan que sea de esta Democaca, a quien le quepa la menor duda.

Como la sábana vieja y gastada, se va por las costuras que se le han cosido a las piezas de tela, con las que se les haya remendado los rotos.

Observando sobre una supuesta atalaya desde la que se dominase todo el "panorama", 

no creo que hubiera en el Mundo ninguna persona, o persono (no se enfade la señoría portavoza comunista) súper inteligente o del montón como yo, que pudiera dar crédito a lo que podría estar viendo por sus ojitos, como algo que estuviera ocurriendo en realidad, y no en una "película de chinos" que se estuviera pasando en una macro pantalla de televisión.

Toda la vida oficial de este país vive montada en la mentira y el engaño. Estando todo en precario, como está, cada día aparecen gentes en los medios de comunicación, contándonos las milongas de que estamos viviendo en el idílico país de "las mil maravillas de Alicia". 

Nos mienten con la mayor desvergüenza y nos engañan con el mayor de los descaros.

Parecen sonar al mismo compás, pero no; mentir es una cosa, y engañar otra bastante diferente, como dice la ciencia.

Según estudios muy profundos "mentir es afirmar algo que es falso". Muy distinto es Engañar. "En este acto existe una voluntad, una premeditación, la búsqueda de un beneficio y, por qué no, hasta el perjuicio de otra persona". 

Mentir es afirmar algo que no existe, ni ha existido jamás, es como decir que la noche del 5 de enero, vienen los reyes magos.

Engañar es afirmar que hemos salido de la crisis, aquí en España, cuando lo cierto es que la gran mayoría de los españoles y españolas, seguimos teniendo las mismas dificultades en las que nos metieron hace años, los mismos que afirman habernos liberado, sacando beneficio de ello, sin importarles -conscientes de ello- el daño que nos infligen.

Los políticos -todos- nos mienten de corrido y durante todo el tiempo que duran las campañas, ofreciendo soluciones y mejoras de todo tipo que una vez pasada la "juerga de la papelina", resultan tan falsas como suelen serlo quienes ofrecían esas soluciones y mejoras. 

Pero lo peor es que, a continuación de posar el culo en la canonjía de turno, nos engañan sacándonos los cuatro cuartos que nos quedan, para costear las soluciones y mejoras que jamás aparecen para poder disfrutarlas.

La señora Báñez, ministra de trabajo ha asegurado que, a partir de 2013 la recuperación del empleo nos ha llevado en el último trimestre de 2017, según la Encuesta de Población Activa, a recuperar todo el empleo indefinido que había al inicio de la crisis.

Este tipo de declaraciones en qué apartado las pondremos ¿en mentiras, o en engaños? Pues... Eso mismo.

Eloy R. Mirayo.


martes, 13 de febrero de 2018

CARA FEROZ.

La cara feroz que desde hace algún tiempo presenta el feminismo español -como el del resto del mundo-, es la sucia cara de la homosexualidad beligerante, en la lucha sin cuartel por lograr la hegemonía de la especie. Sucia cara, tan ridícula, despreciable e inaceptable como la sucia cara de la heterosexualidad excluyente. 

En el contexto de lo que quiero decir en esta cuartilla de mi blog, está la intención de dejar claro que es en estos momentos el lesbianismo tozudo, agresivo y faltón, quien ha tomado el gallardete, la pradera y ha cavado las trincheras, desde donde disputar -a cara de "pitbull"- 

al hombre, su específico espacio y, como máximo "competidor", la posibilidad de crear su propia familia, junto a una mujer, cuidado ambos de sus hijos.

El feminismo que tanto prolifera por los medios de comunicación recitando su catecismo de injusticias laborables y económicas (algunas ciertas), como los niños del Colegio de San Ildefonso cantan los números del último sorteo del año, de la Lotería Nacional, 

se le nota a distancia la falsedad, porque no le interesa la mujer como ser humano receptor de mal trato por el hombre ¿en qué país estamos? No se trata de conseguir con sacrificio y altruismo un estatus (50%), en la convivencia con el hombre, de manera total, como un camarada, sino que usan las espaldas femeninas y otras afeminadas, como medio para alcanzar una posición fuerte de poder (existen alcaldesas en lucha contra las expropiaciones, que han perdido la memoria) como arma decisiva de su victoria.

Para esa subespecie el hombre, para lo único que les sirve es como simple surtidor de semen, con el que crear una sociedad, con el aborto legalizado, solamente de "Amazonas", sus "amantas" y el necesario cuerpo de matronas para la procreación. ¡Venga ya!. 


Pero, a estas alturas ¿quiénes son los imbéciles que piensan que el hombre

es más inteligente que la mujer o viceversa? 

Solo la superior fuerza física crea una diferencia, aparte de las diferencias biológicas que no tiene por qué entronar en la superioridad a ninguno de los dos sexos; la inteligencia -yo, que soy creyente- es el maravilloso regalo que Dios repartió por igual.

Las personas normales, mujeres y hombres, vivimos una normalidad evolutiva que poco a poco, a velocidad también normal, va obrando por el equilibrio suave y cómodo, lejos de la traumática revolución, limando diferencias justificadas solo por la antigüedad de su nacimiento pero que hoy, su existencia obsoleta, representan un inaceptable agravio para la mujer y una indignidad para el hombre.

Eloy R. Mirayo.


lunes, 12 de febrero de 2018

"HACER SANGRE".

Ha de ser penoso para unos buenos progenitores (que palabreja tan cursi) invertir tiempo y energías en echar un polvo conyugal y el resultado nueve meses después, es un proyecto de ser humano que deriva en estos especimenes del paleto separatismo. 

No son esa caras caretas sobre rostros para hacer el ridiculizar en el carnaval que se avecina; son sus propias caras, sin retoques malignos. ¿A qué son necesarios los retoques?.

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Pero no es de esta gente de lo que hoy me apetece hablar, sino de terrible feminismo que, con el odio como fuerza motriz, se está introduciendo en la sociedad como el cáncer se introduce y expande en el órgano que se encuentre más débil de nuestro organismo.

La lucha de las personas por sus derechos también tienen sus formas, y no es la mejor manera de usar esas formas insultando a todo el mundo, aunque la gran mayoría del mundo sea inocente. Eso, es atentar contra los derechos de otras personas.

Debe ser terrible la herida psicológica que supongo le deja a la víctima de violación sexual, para toda su vida, un hecho tan abyecto y reprobable; pero yo (Eloy-Rufino Mirayo Torres), no soy un cerdo, sino un hombre que jamás he intervenido en algo tan digno de la más dura de las sentencias, entre las que incluyo la Pena Capital. 

No hay excusa ni para las mujeres que desfilaron por la pasarela, ni para quienes pergeñaron y movieron los hilos propagandísticos del acto absolutamente político, en una dirección y con el destino muy claro de "hacer sangre" contra la otra mitad de la pareja humana, aprovechando la Semana de la Moda de Nueva York.

No es la primera vez que la abogada y empresaria Myriam Chalek, ha montado eventos ridiculizantes (lo hizo usando enanos) de personas e instituciones políticas, internacionales con finalidad política.

Las maneras de hacer de esta mujer, son casi idénticas a las que desde hace ciento y pico de años viene practicando el comunismo por toda la Tierra: no se trata de dialogar y convencer al enemigo de que su propuesta es la mejor para caminar juntos, en paz y armonía, por la buena senda; para ellas y ellos, al enemigo que han elegido -que en este caso no lo es- hay que eliminarle, machacarle, sacarle maltrecho del cuadrilátero, aunque el elegido como enemigo, nunca se haya subido a él. 

Lo que viene a demostrar que personas como la señora Myriam Chalek, abanderadas de una causa a favor de la igualdad entre sexos, es una empecinada militante en pro de la desigualdad, excluyendo todo lo masculino; incluyendo al hombre.

Hay que tener muy presente que lo que ocurre como algo singular, no se le debe presentar como una generalidad, porque ello puede llevarnos a lugares muy peligrosos.

Algo así lo escribió George Orwell, en una novela corta, "Rebelión en la Granja". Los cerdos expulsan a los humanos de la granja, y terminan los cerdos viviendo de la misma manera y con los mismos vicios que los humanos que fueron expulsados.

Eloy R. Mirayo.

viernes, 9 de febrero de 2018

EL MÁS ALTO ESCALÓN DE LA IMBECILIDAD.

Hoy un imbécil, en la COPE, en el programa de Carlos Herrera, en una elegía a Mariano José de Larra, ha soltado, intentando hacer comparación entre "la libertad" de este sistema y el anterior régimen de gobierno, haciendo alusión a "unas cadenas franquistas", que habían estado encadenando durante los 40 años que duró, al pueblo español.

Solo desde el tercer y más alto escalón de la imbecilidad, se puede decir, mientras se está loando el indiscutible mérito literario de una persona que se suicidó por motivos del "corazón", cien años antes de que "empezase el calvario de los españoles bajo la terrible bota militar de Francisco Franco", afirmación tan lejos de la realidad.

Existen historiadores interesados asépticos que lo que les guía siempre, es encontrar los hilos sueltos del pasado para retejer con ellos el lienzo que, como una fotografía, se pueda ver y entender la Historia. Y también como la zona oscura de la Luna, existen historicidas que el único interés que les guía, empujado por la envidia que les brota de su escaso valor humano, es desacreditar un modelo superior, usando cualquier medio y cualquier momento.

Mayor libertad personal de quienes no nos metíamos en líos, que componíamos la mayoría del país, en aquel tiempo. Se vivía sintiendo menos el peso de la política sobre las personas y también, el bolsillo recibía menores agresiones impositivas.

Hoy, tanto el ministerio de Interior, como el ministerio de Hacienda, conocen el movimiento y tienen toda clase de datos fiscales y personales y laborales de las personas; de lo más insignificante, a lo más grave. De ella conocen desde la marca del tampax que mensualmente se pone, hasta la talla de las copas del sostén que usa, además del más mínimo movimiento. Y de él, desde la talla los gallumbos, hasta el largo en centímetros de su pene en descaso y en erección, además si juega o no al Mus, a la gallineta ciega. Todas y todos nos tiene en el "bombo" de súper ordenador estatal, siempre a mano de la autoridad.

Cuando alguno de estos imbéciles habla de libertad, nos debería explicar con claridad como es esa libertad que dicen que hemos alcanzado. Porque yo, desde las rejas en las ventanas de mi casa después de haber sufrido dos robos y de haber sufrido un intento (solventado por mi) y un robo en mi establecimiento, además de todos las prohibiciones con los que nos tienen cercados gobiernos y ayuntamientos, he perdido la conciencia de lo que es la libertad.

Eloy R. Mirayo.

jueves, 8 de febrero de 2018

"LA ZOTE" DE LA RAE.

Es fácil la demostración de que los españoles, desde hace mucho tiempo, estamos convencidos, porque la Democaca esta -la que disfrutamos de diario-, nos ha ayudado a evolucionar, rescatándonos de debajo de la boina, que "para ser burro, no es necesario estudios".
 
Esa especie de refrán que a tantos de nosotros nuestras queridas, o no, abuelas nos dijeron en los lejanos tiempos que fuimos escolásticos, bien se les pudiera decir, a la oreja y bien alto para que puedan asimilarlo, a muchos -quizás muchísimos- de los "culos y culas" que se sientan diariamente en los escaños del congreso de los diputados y diputadas -lo encabezo en minúsculas; ahora no se merece mejor trato-. "Para ser diputado o diputada, la Democaca nos demuestra que no es necesario desacemilarse en las aulas," como nos da ejemplo de ello la señoría Irene Montero, "portavoza" de los comunistas de Podemos y sus escurriduras.
La vida me ha enseñado, igual que a todas las personas normales, que la gilipollez, aunque se puede disimular enseñando títulos universitarios -sabe Dios de qué manera conseguidos-,  parafraseando el refrán, "antes se coge a una gilipollas o a un "gilipollos" que a una coja o un cojo". Siempre se muestra.
 
Ha sido suficiente una mini rueda de prensa en los pasillos del congreso de los diputados, para que sea una afirmación absoluta y sin posibilidad de discusión la existencia de la gilipollez. Esta vez como otras ("miembros y miembras" de la ex ministra, Bibiana Aido o "jóvenes y jóvenas" de la ex de Felipe González, Carmen Romero) no lo enseña (la gilipollez, no seáis mal pensados) la "portavoza" de los comunistas y sus escurriduras que, para mejorar la gramática, debería decirse "la voceras", que la gilipollez es infinita en algunos seres humanos. Y algunas personas y "algunos personas", por mucho que usen la gilipollez -barra tontería- siempre le tienen esplendorosa; como en su primera apariencia.
 
"Irene Montero defiende 'portavoza' para dar visibilidad a la mujer y recomienda más feminismo a Méndez de Vigo" (recogido de la prensa).
 
Y parece que en sus redes sociales, donde compadrea con sus necios votantes, en cuanto a la corrección hecha por la RAE suelta -otra gilipollez- "la RAE también tiene mucho que hacer para defender la igualdad".

Por supuesto ¡faltaría más, señoría! (desde que la señoría cuesta tan poco, he puesto a mi caballo, señor don potro); claro es que todo cuanto existe en el mundo, según ustedes los comunistas, necesita de una reparación a la "staliniana". Que es para lo que ustedes, los de Podemos y escurriduras, ha aparecido como la mierda en un pastel.
 
Otras perlas de la señoría Montero: "a veces desdoblando el lenguaje, aunque no suene muy correcto, se puede avanzar en la igualdad". Cuando alguien se enroca en la gilipollez, no se puede pensar en un lapsus. Lo que usted ha perpetrado contra el diccionario de la lengua española no es un desdoblaje,  sino una puñalá trapera con el mango de un soplillo. La voz -qué gracia- comienza en femenino y, a ninguna persona normal -a la señoría Montero puede ser que sí- se le ocurriría decir "el voz o el tierra" buscando la paridad, porque lo que resultaría, como con sus ocurrencias, sería una parida así, como esas otras: "ya son demasiados los siglos en los que el lenguaje se utiliza como instrumento para perpetuar el machismo en las sociedades", ya que "la mayoría" de los idiomas "usan el masculino para referirse también a la otra mitad de la población". En este sentido, ha recordado que "lo que no se nombra suele no existir".

Irene Montero, "la zote" de la RAE.

Eloy R. Mirayo.

miércoles, 7 de febrero de 2018

EL QUE JODE, SIEMPRE ES EL DELINCUENTE.

Repasando el articulillo que puse ayer en mi blog, he llegado a la conclusión de que no he dejado suficientemente claro que yo, también, estoy en contra de la Cadena Perpetua Revisable. Si, yo también estoy en contra porque tanto a mí, como a varios millones de españoles más, lo que nos apetece es que se aplique la pena de Muerte, (me da igual el sistema) 

cuando la Justicia vea que la gravedad es superlativa como, por ejemplo, atentar contra la unidad territorial de España; el encabezamiento de un "cártel de la droga", responsable de tantísimas muertes; de violadores contumaces, 

que tras su paso varias veces por la cárcel, a su excarcelación, siembran el terror entre las mujeres, volviendo violar tantas veces como quieran, sin ningún interés por regenerarse; a pederastas que tantísimo daño son capaces de sembrar en niñas y niños indefensos, desgraciándoles a muchos para el resto de sus vidas; de terroristas, nacionales o extranjeros, inhumanos asesinos creadores de espeluznantes masacres; 

de políticos que llevándose (robado) a paraísos fiscales el dinero de todos los españoles, han semi arruinado a España. En fin, de todos aquellos delincuentes que con tanta insistencia nos están haciendo la vida muy difícil, y la muerte muy fácil.

Esa es mi posición, no en caliente por el asesinato bestial que sufrió Diana Quer, a manos del asqueroso de la foto; 

es mi idea en cuanto a cierta clase de delincuentes, desde que tengo -o al menos creo tener- uso de razón.

La pena de muerte, en cualquier país civilizado que se atreviera a tenerla prevista en su panoplia de sentencias judiciales, no es algo que como la lotería, toque por sorteo, sino que es algo que personalmente se busca, con un extraordinario maligno proceder.

Y no vale, como decíamos ayer -qué cursilada- utilizar la resobada gilipollez de "no hay que legislar en caliente" 

(como si el suceso fuera un garbanzo en el "arroz con leche"), porque si esa fuera la idea oficial válida, -que eso parece- no existiría jamás el momento de hacerlo, ante el goteo de asesinatos, actos terroristas, sangrientos ajustes de cuenta, y otros graves delitos que, con periodicidad casi  diaria, aparecen sobre nuestra geografía, los legisladores se ganarían el sueldo a traición, ya que no podrían legislar en absoluto, mientras que por falta de sucesos "calentorros" se lograre el más que conveniente enfriamiento delincuencial.

"Aborrece el delito y compadece al delincuente". Pues ¿qué quieren que les diga? El delito no existe, mientras no aparece el delincuente que lo comete. 

Por ejemplo; el cristal ¡blindado! del escaparate de mi comercio, estaba en perfectas condiciones, hasta que un delincuente llego armado con un gran mazo de hierro y de dos mazazos lo hizo añicos, metió la mano por el roto y se largo con más o menos 6.000 euros, en mercaderías de mi propiedad. El delincuente, mis muy señores míos, se largó, dejándome con la rabia de no haberle podido pisotear los hígados, y allí quedó su delito. 

Aún sigo esperando la ayuda, económica, o al menos moral, de esos "jesuitas falsos" que acuñan como si fuera su vereda vital, lo que en la práctica resulta un falsísima oración porque, el que jode, siempre es el delincuente.

Eloy R. Mirayo.

martes, 6 de febrero de 2018

CASTIGO AL DELINCUENTE, Y PROTECCIÓN A LAS PERSONAS DECENTES.

El debate, no sólo en la 1 de Televisión Española, en su programa Los Desayunos de TVE -como ha sido esta mañana-, sino en todo el país, sin ningún tipo de discriminación.

Hoy lo que interesa es, por parte de un gran número de personas, prácticamente, los que no han sufrido el delito en sus carnes, dulcificar; quitar incomodidad; en pocas palabras, reconocer al reo el derecho a cumplir una condena más corta que la que en su momento dictó un juez.

Los establecimientos penitenciarios, en primer lugar, algo que parece haberse olvidado, se crearon para castigar al delincuente, porque para educarlo, ya existían los colegios y se tenía claro la separación entre el bien y el mal.

Castigo al delincuente, y protección a las personas decentes, fue la doctrina que impulsó, sin duda, a quienes tuvieron el buen gusto de reconocer el derecho de las personas honorables incapaces de delinquir, en cualquiera de las posibilidades (incluso de hacerse políticos); posibles piezas propiciatorias para el delito.  

Si, la cosa ha cambiado y es, creo yo, porque los cambios están confeccionados, y se siguen confeccionando, por conciencias turbias, temerosas de que en cualquier momento, por sus "enjuagues", pudieran sentir sobre la chepa el frío vaho de la Justicia. Si no es así, para muchos millones de seres humanos, es algo que nos resulta incomprensible.

En estos últimos tiempos, ante la poca atención política, que no policial, a las víctimas y a los derechos de "reposición" de sus familiares, la discusión gira al derredor de la sentencia a Cadena Perpetua Revisable,  a los 25 años.

Poco reconforta 

(Irene Villa)

a la víctima inválida por acto de terrorismo o por ataque de un delincuente simple,

ni para los familiares de las víctimas, el que los responsables de esos hechos, estén 25 años -o más, según la revisión- encerrados en la cárcel, pero mucho menos reconfortante les debe ser ver  que esos "verdugos despiadados" 

(Idoia López de Liaño, 23 asesinatos. Ahora es libre y deja atrás una condena a 2.111 años de cárcel, de los que cumplió 23 años, uno por cada persona asesinada), campean libres por las calles, sin haber cumplido ni la mitad del tiempo de duración de sus condenas.

La coartada 

tras las que se parapetan los memos de siempre, presumiendo de buenísimo, es  la tronera de "que no se debe legislar en caliente".  ¡Claro! ¿Para qué están los siglos?. Eso, sin el menor atisbo de vergüenza, lo vienen diciendo en los medios de difusión, esos mismos memos y memas, que no tienen mejores prendas que aportar.

Lo peor es las opiniones de ciertos juristas de: 
"Cadena perpetua: un castigo inhumano y degradante".Es difícil imaginar un castigo más cruel que la cadena perpetua, que es condenar a alguien a vivir sin horizonte, sin esperanza, sin futuro"

Eso que hemos entrecomillado, entre otras cosas del mismo tonto -perdón, quiero decir tono-, es la opinión que defiende la señora Mercedes Gallizo, quien fuera directora de prisiones con los socialistas. Es estúpido que la señora Gallizo no sea capaz de encontrar un castigo peor que la Condena Perpetua; pues es una verdadera pena que los 823 asesinados por ETA, por motivos obvio, no le puedan dar su opinión al respecto pero, quizás si les preguntara a las mujeres que fueron violadas, su busca por encontrar algo peor, tendría fin.

Yo me encontraba limpiando una bomba del escudo de Artillería que había en la puerta principal del cuartel del 71 de Artillería, cuando sacaron a los artilleros que estaban castigados en los calabozos; uno se me acerco y me dijo "ahí, puede entrar cualquiera" a lo que respondí ¡Yo, no!. Me licencié impoluto. A lo mejor la señora...

Eloy R. Mirayo.

lunes, 5 de febrero de 2018

ACOJONADORES OFICIOSOS.

El temporal de frío, agua y nieve, está pintando a nuestro país de blanco -todo el, la foto es de Canarias, donde ha nevado en casi todas sus siete islas-; 

parece querer compensarnos de la sequía que hemos sufrido, que ya amenazaba restricciones en muchos de nuestros municipios. Esta nieve es magníficamente saludada porque promete una recuperación de la capacidad de los embalses 

y hará que las aguas de nuestros ríos, con el mayor caudal que lleven, ayuden a la regeneración de sus cauces y la recuperación de sus especies. 

Pero esta circunstancia no afecta solo a España, que también de blanco está parte Europa y los EE.UU., y algún etcétera más.

El frío ha llegado con clara presencia, y los copos de nieve cayendo blandos del Cielo, sobre la Diosa Cibeles y sus leones,

en Madrid, e igual que otras de nuestras capitales, en su centro, a pesar del calor que producen las calefacciones de las viviendas y el tráfico de vehículos, nos dice que la exageración de los "acojonadores oficiosos", asustándonos con los "calores del infierno", al menos por el momento, tendrá que esperar, como poco, hasta que llegue el deshielo por el mes de abril.

Estas cosas, a los "acojonadores oficiosos" yo sé que les fastidia en sus "infalibles" augurios. Ahora tendrán que sacarle el termómetro que le clavaron a la Tierra, como las mamás se lo clavan en el virginal ano a sus hijitos e hijitas, cuando los nenes y nenas son atacados por la fiebre. 

Ahora, recuperado el termómetro, yo les he encontrado es buen lugar donde bien podrían meterlo, en espera de que les surja de nuevo la ocasión de volver a intentar acojonarnos -hay con quienes llegan a cosechar, aunque parezca mentira, buenos resultados para su propósitos. 

Yo no tengo más remedio que ser respetuoso con la ciencia y los científicos, pues no es necesario haber ido a la universidad para reconocer los beneficios que la Ciencia nos ha traído -hasta algunos de esos beneficios los podemos utilizar para proteger la salud,

y llegar a disfrutar el confort todos-; pero creo -perdón por mi ignorancia- que una cosa es el respeto, y otra cosa es aceptar a pies juntillas su infalibilidad, quedando obsoletas muchas de sus creaciones, como el tiempo nos ha venido a mostrar en infinidad de ocasiones. 

Son los mismos científicos -los mejores- quienes menos creen en la infalibilidad e inalterabilidad de la Ciencia. Si ellos aceptan las dudas de su ciencia, imaginemos lo que pensaran de la seudo ciencia que enarbolan unos cuantos gilipollas con ínfulas de autoridad.

El descubrimiento de esta subespecie de científicos, no es óbice para que tengamos en cuenta todos nuestra obligación de, en la medida que cada uno tenga capacidad, cuidar del planeta; ayudar a que se mantenga en las mejores condiciones, aunque solamente sea por egoísmo, ya que su mejor visión nos afecta en positivo, tanto como en lo negativo, si no se impide su degeneración por abusivos ataques a su naturaleza.

Yo por el momento...

Eloy R. Mirayo.


viernes, 2 de febrero de 2018

TUFILLO.

El tufillo empieza a percibirse muy tenue,

pero bastante desagradable porque parecen los primeros pasos de algo realmente malo, escuchando entre líneas las declaraciones de algunos militantes de altos vuelos del PP, respecto a lo que se les puede avecinar, o no, a los gilipollas que declararon la frustrada independencia de Cataluña, y a todos cuantos les ayudaron de alguna manera, a semejante hijoputada. 

La sociedad española, empieza a olfatear un desagradable tufillo muy preocupante y quiere que de manera oficial y por el conducto más documentado -la Presidencia del Gobierno- 

se responda cuanto antes a una sencilla pregunta que urge respuesta antes de que la Justicia haga pública su sentencia. ¿Que es lo que tiene previsto hace el gobierno con lo que la Justicia haya decidido? Si es que el gobierno cree que tuviera que tener algo previsto para el caso, que pudiera ser que no, porque para eso le hizo entrega de toda la responsabilidad a  la Justicia.

Ese es el temor que se empieza a percibir entre las gentes sencillas -el españolito de a pie y a más de un de los "súper"-, que una vez hecha pública la adecuada sentencia, el gobierno -carne de la misma política carne- ponga en marcha la maquinaria del "buenismo", y se apresure, después un corto hospedaje a costa del bolsillo del Estado, en residencias carcelarias, a conceder indultos a troche y moche, como ya ocurrió con Barrionuevo y Vera, 

como si lo que se ha perpetrado contra la integridad territorial de España, fuera una chiquillada sin importancia, y no un Golpe de Estado, con toda su gravedad y sus perniciosas consecuencias.

Pudiera pasar como en la historia que mi amigo Pepe me contó que ocurrió en Nicaragua, siendo Presidente del país Anastasio Somoza, y mi amigo secretario personal del Presidente. 

Ocurrió que el matrimonio Somoza, con su hijo y un número importante de invitados, entre los que se encontraba mi buen amigo Pepe, fueron de caza y, El Niño Somoza, el muy cabrón, como una gracia de niño consentido, en vez de abatir una pieza normal, 

(que tampoco me gusta) de las que se cazan por aquellas tierras, disparo y mató a uno de los ojeadores. Todas las personas que asistieron a la cacería, quedaron paralizadas esperando la reacción del Presidente Somoza, lo que no llegó a producirse porque fue la primera dama nicaragüense la que, con cara de aburrimiento, quitó importancia al asesinato: "este nene...", como única reprobación.

Después de lo que ha ocurrido con el separatismo, contra quienes lo hicieron, la obligación del Gobierno, como máxima representación del Estado, está en la obligación de dejar absolutamente claro, que nunca ¡JAMÁS! se va a permitir semejante ataque, y (claro que no me van a hacer el mínimo caso pero, para esta clase de delitos, que enfrentan a españoles contra españoles), harían muy bien estos políticos, desenterrando la Pena Capital, para los máximos responsables del desmán.

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Así, en este modelito de vivienda social se puede vivir si se trabaja en la política separatista catalana. Sí, esta casa es la que se puede pagar alguien que solamente ha trabajado en la política catalana.

¡¡España nos Roba!!

Eloy R. Mirayo.

jueves, 1 de febrero de 2018

NO DES IDEAS...

El presidente de una patronal de vendedores de coches, Jorge Morales, ha hecho la proposición, a quien corresponda, de que a los vehículos con más de quince años de uso, para que puedan seguir circulando, se les obligue a pagar más altos los impuestos con los que las distintas administraciones del Estado cargan (sacrifican y extraen la sangre) a los usuarios de vehículos.

Esa proposición es egoísta y va buscando que los políticos les echen una mano -otra más- para, por la venta así incentivada, sin tener en cuenta encomias ajenas y estado del automóvil, aprovisionar de manera más jugosa y contundente sus bolsillos. 

Egoísmo sin justificación, ya que el pasado año, 2017, ha sido un año récord en la venta de vehículos -a la cabeza Wolkswagen- 

y, para este que acabamos de empezar, las perspectivas son de una subida en las ventas de un 5%. Ya quisiéramos muchos comerciantes tener tan agradable perspectiva.

Todo el mundo tiene pleno derecho a hacer y decir tantas gilipolleces 

como sean capaces de decir durante las veinticuatro horas del día, los 365 del año; derecho que yo, de por mi respetuoso, no voy a poner en duda. 

Pero esa predisposición mía no es óbice para que esa proposición descabellada, seguramente sea una de las gilipolleces mas "Chuli" de cuantas haya podido haber dicho un individuo, haciendo uso de su derecho inalienable.

El problema es que esa clase de proposiciones, soltada así, de cualquier manera, teniendo en cuenta las peligrosas fauces que a la invitación se pueden abrir, es tan arriesgado como ponerse desnudo a tomar el sol, en medio de una reunión-sarao de decenas de cocodrilos hambrientos. 

¡No jodas tío! No des ideas, que ya estamos bien.

Y, pensando, pensando -cosa que me deja mentalmente agotado- puestos a ponerse ¿por qué no cargar de súper impuestos a toda aquella propiedad privada o pública que se considere vieja?. Un traje; un reloj de bolsillo; el colchón Pikolin donde se ha ¿dormido? la luna de miel; la desportillada taza del Water; 

la fregona "Videla" que ya apenas friega; los zapatos con tres años de uso y agujeros en las suelas; paraguas que han perdido impermeabilidad y ya se moja uno más debajo de él que a la intemperie; la pulsera de oro de ley que los años han ajado; 

el solitario de platino con un brillante de 2 quilates que se ha ensuciado algo... Sería conveniente cambiarlo por otro de 3 quilates y medio, que cuesta un "güevo". 

La petición más inteligente que es la que se debería hacer, no sólo pidiendo, sino exigiendo con la fuerza de todos los automovilista que somos, es la bajada de todos los impuestos que hieren a la automoción, para que sea más fácil, económicamente hablando, el cambio de coche, pues somos muchos los que ante las dificultades actuales, nuestros bolsillos están absolutamente negados.

Eloy R. Mirayo.

miércoles, 31 de enero de 2018

DISCIPLINA.

Algo se ha hecho mal y lo peor es que, tozudos como leños, se sigue haciendo mal, sin tener en cuenta las consecuencias que por ese motivo se vienen cosechando, desde hace más de cuatro décadas.

Este sistema político, la Democracia y sus administradores, no sólo en España, descansa en el engañosamente cómodo colchón de no vigilar -porque no se siente obligado- adecuadamente la Educación, para la que han creado ministerios, al menos -y es muy poco-, al nivel de la Cultura. 

La controversia es, encontrar a quien tiene la potestad y la obligación de educar a las personas desde la niñez, para dejarles el encargo, quedando los demás con la tarea  de, simplemente, continuar la búsqueda de transitar por la vida lo más cómodo posible; sin nada que les perturbe. 

¿Es únicamente obligación paternal y maternal (que los memos se coman la palabreja progenitores) o, por el contrario, son los centros de enseñanza -colegios, institutos y universidades- quienes deben asumir tan importante tarea?.

Si, por ejemplo en España, existiendo el ministerio de Educación, Cultura y Deporte (y ¿qué?) la Educación, tal y como está funcionando en estos momentos -y no sólo en España, reitero- pues aquí, últimamente no estamos preparados para inventos, nos está dando estos resultados:

("DOBLE ASESINATO EN OTXARKOAGA
Detenidos por el asesinato de los ancianos en Bilbao dos menores de 14 años, vecinos de las víctimas
La Ertzaintza ha arrestado al primero en Balmaseda y a su cómplice en Bilbao"

"Ibon Urrengoetxea: así actuaron los dos menores que mataron al exjugador del Amorebieta en plena Navidad
Falleció el 23 de diciembre tras resistirse a una atraco de dos chicos de 13 y 16 años"). 

Los padres se ven incapaces; los educadores sobrepasados, mientras el gobierno, desde las cristaleras de ministerio mira para otro lado.

La Educación es el primero de los valores, sin duda el más importante, al que debe aspirar el ser humano, y no contentarse con recibir el simple conocimiento cultural; un valor importante, pero no tan imprescindible. Aparte de que una buena Educación, si intervienen todas las partes obligadas ética y moralmente, lleva emparejado el Conocimiento, la Cultura y su proyección. 

El gran problema a resolver es que, quienes en la ultimas fatídicas cuatro décadas tuvieron el encargo de bien gobernarnos -que no cumplieron-, y quienes en estos momentos han heredado esa misma obligación -que ya veremos-, para todo eso que han dado en llamar "el primer Mundo" es, reincorporar el más necesario ingrediente: la disciplina, del que entre todos (gobiernos, educadores y padres) han vaciado a la Educación, convirtiéndola en una "patata caliente" que se tiran los unos a los otros, porque nadie desea tener la en sus manos.

Nada puede funcionar próxima a la perfección -la perfección es solo Divina- sin la obligada participación de la Disciplina. ¿A dónde nos está llevando el desquicio en el que vivimos? Un desquicio indisciplinado capaz de convertir en asesinos crueles a criaturas de 13 y 14 años, capaces de acabar a golpes bestiales, con la vida de unos ancianos, sin capacidad de defenderse, para robarles cuatro cuartos.

Disciplina ¿por qué la temen? Nadie habla de látigos, de hierros candentes o toda suerte de cilicios; 

la Disciplina es algo tan sencillo como es el cumplimiento de las propias obligaciones -quienes de alguna forma  gobiernan-, y hacer que los demás cumplan con la suya (obligación; no seáis mal pensados), inspirados en la Justicia.

Eloy R. Mirayo.