lunes, 5 de enero de 2026

CUANDO LAS BARBAS DE TU VECINO VEAS PELAR...

- Eloy, ¡La que se ha montado en Venezuela! Si, en su mismísima capital, Caracas. Parece que por fin a míster Trump se le han hinchado los co… dillos y ha lanzado unos cuantos juguetitos de esos que vuelan con capacidad de hacer mucha pupita (Dios quiera que no haya víctimas inocentes) y a continuación, con fuerzas de tierra ha pillado maduro a Maduro y ya, a estas horas, lo tienen detenido. A ti ¿Qué te parece? ¿Qué crees tú? 

- Mi abuelete, cuando alguno de mis hermanos, y yo entre ellos, hacíamos una trastada y uno era castigado, nos avisaba al resto con una sana advertencia: “Cuando las barbas de tu vecino veas pelar, pon las tuyas a remojar”.

- ¿Qué me intentas decir con semejante antigualla?

- Pues que, ojo al parche, ya que Pedro Sánchez y Nicolás Maduro se parecen mucho, son como las dos partes horizontales de unas paralelas.


Cuidado debería tener Pedro Sánchez con el día tres de enero, no sea que se le vuelva como ocurre con el once de noviembre, día de san Martín, que tanto asusta a los cerdos.

-¡¡Que grandísima y mal intencionada exageración!! Ah; claro, que ocurrencia la mía, si tu votas a VOX, ¡A ver! ¿Como se te ha ocurrido denunciar esa presunta similitud entre esos dos personajes tan diferentes, no solo en el físico, que es muy notorio, sino que también en la manera de gobernar a los nacionales de países tan diferentes, con el idioma como única nota compartida? Deberás tener razonamientos suficientemente respaldados con datos que puedan valerte para convencernos. No solamente a nosotros, que también “a toito er mundo ¡tacatrá, tacatrá, tacatrá! entero, mi arma!” 

-No hacen falta datos, si cada día y a cualquier hora en cualquiera de los medios de información, te lo sirven de desayuno. Ojalá fuera tan sencillo adivinar, que te los cantaría por rumbas, los números del gordo en el sorteo de la Lotería Nacional del próximo, aún muy lejano, 22 de diciembre. Pues te diré por empezar de alguna manera que… esos dos personajes llegaron a tan altísimo rango político, de manera un tanto… rarita, diría yo, cuando su inteligencia, evaluada con generosidad solamente les daba para coger de los usuarios el precio del viaje en el bus que conducía, uno, y el otro también recogía de los usuarios el precio del “viaje, a empujones” por delante o por detrás, según una parte de la prensa nacional, en las “saunas” de su suegro. Y son tan iguales, sin necesidad de profundos estudios que, si existiera la posibilidad de cambiarles, cada uno de ellos en el sitio del otro, la vida política en España y en Venezuela no experimentaría ni el más mínimo cambio. Todo, absolutamente todo lo malo que viene ocurriendo en ambos países, desde la apropiación indebida, cerrando el menú con los tres poderes del Estado, y utilizando la Constitución de postre. Eso sería así porque la realidad es que ha ambos personajillos les mueve el mismo combustible: el Poder y el dinero. Y con el dinero, comprar la veneración a su persona, a la que tanto aman. Míster Trump nos demostrará en breves momentos que la personalidad de Nicolás Maduro es pura mierda. ¿Y la de Sánchez? Mia tu si en su cuadernico estuviera previsto que el míster viniera a hacernos una visitita. ¿y la caca de Pe…? ¡Vaya por Dios!, ¿Ni para estercolar un campo de boniatos? Que lata ¿no?

Eloy R. Mirayo.