El elegante caballero abrazó con delicadeza la guitarra, puso sobre las cuerdas sus cuidados dedos y al ritmo de rumba gitana, esa que nos ponen en movimiento los pies y nos cimbrea el cuerpo, empezó a cantar… mal, hay que reconocerlo: “tengo un hermano en el Tercio
y otro sirve en Regulares
y el tercero, el más pequeño, comunista nos salió
¡Dime tu Carmelilla, si eso no es una cabroná! Con lo poquito que vale, con lo poquito que vale, no veas, el niño, la guerrita que nos da, la guerrita que nos da, la guerrita que nos da aaa. Tralarín, tralará, tralará”.
No es fácil ni sencillo llegar a ser inteligente. (yo Tengo 88 años, y apenas se decir la palabra… intelitentia… ¿No? Claro; ya me lo figuraba. Seguiré intentando hasta que…)
Ver aparecer cada día a esta manada de politólogos por las distintas pantallas televisivas, ellas -prácticamente todas-, con la faz recién renovada -los cirujanos faciales poniéndose las botas… ¡quien lo pudiera! – y ellos, también ellas, utilizando el más grosero Diccionario de la Lengua ¡Es pa ño la! y, en un número muy alto, escondiendo su escaso conocimiento de lo que dice ese librico, se esconden soltando un ex abrupto, una blasfemia o un faltón ortográfico que te cag…
Son, esta prole, en casi su totalidad, los nuevos trovadores que cantan a la Democaca y el Progreso, aunque ya no se acompañan con el Laúd, la Filuda, o el Salterio. No me hagáis caso. No son Trovadores. La auténtica realidad es que esa turbia turba humana -insisto en que no son todos, sino la mayoría-, es carne comprada, a muy buen precio por el archiconocido bipartidismo nacional y un poco mas barato por la odiosa extrema izquierda. Esa asquerosidad tan bien acogida en el chungo mundo de la política. Parece como si el asesino comunismo extendido por toda la Tierra, fuera para el resto del mundo, como una peli de dibujos animados, un mito mundialmente aceptado como lo es Peter Pan o el selvático Sabu.
Lo que escandaliza es VOX, las propuestas que hace Santiago Abascal, defendiendo los valores y derechos menos discutibles de los españoles que este sucio gobierno, aún no ha terminado de robarnos el poco resto que nos queda, para dárselos a quienes ilegalmente han entrado y reside en nuestra España. Resultaría cómico -¡y de muy agradecer!- que a todos los pedrosanchez que viven del lucro desleal y la rapiña, les cayeran encima todas las malignas consecuencias que ya nos están cayendo sobre las personas decentes… y hasta bastantes de las indecentes. Así es la... Democaca esta.
¿Es que hay otras que lo hacen mejor? Entonces ¿Qué hacemos tú y yo? Fácil, ¡VOX!
Eloy R. Mirayo.
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