domingo, 5 de febrero de 2012

CERTEROS EN LA DESTRUCCIÓN.


Es posible que los problemas que están sufriendo Europa y los Estados Unidos tengan su origen en la ineptitud de las personas que han sido puestas en la máxima responsabilidad de los distintos gobiernos. Ni Obama en Estados Unidos ni los presidentes europeos han sido capaces de frenar y elevarse por encima de la crisis económica, entre otras razones porque fueron ellos los que con su falta de altura intelectual y conocimiento de tan altos quehaceres la propiciaron.

Obama, Zapatero, Berlusconi, Papandreu, Cavaco Silva, Cameron, Michael Higgins, Nicolás Sarkozy etc., menuda camada. ¿Alguna de estas joyas repetirá? Entre lo exótico y lo grotesco ha terminado -¿hasta cuando?- con la economía de un gigante como Estados Unidos, y con un aspirante a gigante, Europa. No es posible encontrar en la vasta Historia del Mundo unos países tan certeros en la destrucción de su propio yo.

A los Estados Unidos solamente les faltaba un presidente negro, y es un presidente negro, gracias a la histeria generalizada, quien con su falta de experiencia y escasez de conocimientos, quien les ha puesto económicamente contra las cuerdas. No soy racista, por lo que no creo que la nefasta actuación de Obama sea por el color de su piel, sino por la escasez de conocimientos. 

A Europa, la llegada de una  grotesca trupe de desecho a las distintas presidencias, sin ningún mérito que les avalara y les distinguiera, siguiendo la estela de los americanos, se han dedicado a hacer el indio, en vez de buscar algún tipo de soluciones. Es de esperar que los europeos hayamos tomado buena nota de esta circunstancia.

La llegada de estos especímenes a los gobiernos europeos, además de la “cagada” económica, ha permitido la desnaturalización continental, después de haber acabado con la nacional: hemos sido colonizados por chinos y árabes que, como los ingleses, holandeses y belgas a sus excolonias, no nos aportan nada como países colonizados.           

El resultado de la elección del secretario general del PSOE, me recuerda lo que pasó en mi pueblo hace algunos años; me invitaron a una boda y después de la comida hubo un músico que tocaba el saxo –sofocón, decían los autóctonos-; el buen músico termino la pieza, El Gato Montés, la gente aplaudió a rabiar y, de entre los asistentes, uno le pidió que tocara otra; toque otra tío Rilo, a lo que el tío Rilo respondió: ahí va la misma, el pobre hombre no daba para más, igual que PSOE con Rubalcaba.

La vista del salón del hotel Renacimiento que ha pasado la tele, me recordaba las tomas que se hacían de los congresos del PCUS, todos, vencedores y vencidos, aplaudían congratulados, como una sola mujer y un solo hombre, haciéndose ver, por lo que pudiera caer; como les ha quedado tan poco… y menos les va a quedar después de las elecciones andaluzas.

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