martes, 4 de octubre de 2016

DRAMATURGIA SOCIALISTA.

La dramaturgia socialista está llenando los embalses del país, alejando el fantasma de las restricciones hidráulicas; venga, podemistas, lavaros los pies y los sobacos.

No se pararán ahí las cosas; los demás partidos políticos, enfermos del mismo mal -la autofagia-, están en puertas del dramón representado por los "cómicos" del PSOE; sobre todo, los rojos "arrejuntados", donde distintos territorios "indios" constantemente se abren grandes bocazas indígenas, con criticonas a la dirección, o exigentes de autonomía, diferenciada del mini Kremlin Podemos.

Estoy seguro que el inventor de la Democracia, tal vez fuera Teseo rey de Atenas, 

no tenía en mente que su gran invento pudiera ser tan malamente interpretado. Dicen que durante el tiempo que duró su gobierno en la ciudad de Atenas, reinó La Paz, al tiempo que, con moderación en las formas de gobierno, trabajó por el bien de la ciudad y de sus habitantes, los atenienses.

La gran diferencia entre Teseo y quienes administraron desde sus gobiernos está Democaca, 

es que mientras en Atenas el sistema fue beneficioso, en este país, el sistema está logrando, erre que erre, el "milagromaligno" 

de transformar a un país que se entregó unido en la difícil labor de reconstrucción del territorio común, después de quedar destruido por la guerra, en un territorio inhóspito dividido en tribus perezosas, cobardes, parlanchinas sin sentido de lo que oyen y sin esencia en lo que dicen y exclusivamente interesados en que el dinero les llegue de limosneo; sin esfuerzo propio para no cansarse, y en la práctica del sexo, en sentido animal, en cualquiera de sus modalidades -en parejas mixtas, con iguales de sexo o en multitud-, sin que queden excluidos los apareamientos contra natura.

Teseo, que fue rey de Atenas se volvería de un salto a la fosa, la que ocupa en solo Dios sabe dónde y desde cuando, pero a.C., si pudiera ocurrir que saliera de ella y contemplara lo que, no sólo este país, han hecho con su hallazgo político.

Que no fue un invento maravilloso no cabe duda pues, después de más de 2.400 años, no ha logrado lo que para ello se inventó, la igualdad de derechos entre los seres humanos.

Eloy R. Mirayo.

lunes, 3 de octubre de 2016

SÉSAMO SOCIALISTA.

Para mucha de la "gente importante" de la intelectualidad nacional, la situación en la que se encuentra el PSOE, tras la "purga" del sábado, es cosa mala, malísima, para el equilibrio político del país. Y sufren como en carne propia el desgarro de ese partido, que les es ajeno, casi, como la defunción de su mascota, la perrita "Fifí", 

una yorkshire terrier de catorce años, que fuera alimentada con filetes de solomillo de vacuno, y jamón de York. Y, aunque lejos de ser socialistas, desean una rápida compostura -aunque sea un remiendo, culo de pollo- que les coloque como cortafuegos ante el podemismo soviético. 

Por lo visto, para esa clase de prójimos timoratos, si no existiera este socialismo pijo, este país tendría que desaparecer, porque no podría vivir sin algo que parece ser tan imprescindible como el agua; oxigeno; la tierra que pisamos; la paella;  el caldo gallego; o el cocido madrileño.

Si seré inculto; resulta que el pasado sábado, desde las nueve de la mañana, ante la pantalla del televisor, cómodamente sentado en el sofá de casa, 

con el receso único -ni pa mea me levanté- de comer, estuve esperando, dándome el corazón saltos de gozo, el momento en el que el "señorito Pepis" presentara la dimisión, que yo tenía en mente desde que hace un par de años; justo desde el día que me enteré de su llegada al cago (no me he confundido).

Es así como son las cosas en este perro mundo; para unos las cosas son de

luto riguroso; lo que para otros representa un alivio de luto.

Lo que las distintas emisoras de televisión, al servicio del rojerío nacional, mostraron que estaba sucediendo a la puerta del "Sésamo socialista" de la calle Ferraz, a cualquier persona normal, respetuosa con las opiniones de los otros, le debe asquear hasta la arcada más profunda. Esa gentuza vociferante que amenazante se acercaba a los miembros del partido que se manifestaron en contra del Adonis líder que con solo levantar una de sus cejas 

les hacía humedecer las bragas a las "miembras" de su ejecutiva -y a más de una periodista de la capital- muestran, con claridad cristalina, el bestialismo cavernario que genera esa maldita ideología que es la misma, aunque no la circunstancia, que aquella que mostraron durante la década de los años treinta del siglo pasado, acaudillando la quema de iglesias y dirigiendo "checas". Algunos de los sociatas disidentes que el sábado vivieron esa presión (¡fascistas! ¡golpistas!), y algún que otro golpe, deberían recordar que algunos de sus próximos encabezaban los "escraches" que les montaron a varios representantes de otros partidos.

Yo no tengo pesar alguno porque en el "Sésamo socialista" se haya instalado, desde el pasado sábado, la autofagia de partido. Será un espectáculo cómico -que no pienso perderme- ver, como el "Club de la Comedia", cómo se van engullendo, los recién llegados, uno a uno, y una a una, igual que espárragos, a los "palmeros y palmeras sanchistas" que tanto jaleaban lo del "No; ¿qué es lo que no ha entendido del No?".

La jugada del arribista Sánchez, al tratar de esconder su mala gestión como Secretario General del PSOE, en el "No" a la investidura del señor Rajoy, se le frustró porque esa mentira tenía las orejas y las patas tan largas, que no podía haber un biombo tan grande que la pudiera cubrir. 

Solo los tontos y tontas, más tontos y tontas, pueden llegar a creer que la "carga de los mamelucos del difunto Pablo Iglesias -el bueno, porque está muerto-", se ha llevado a término por entregarle el Gobierno de este país -en el que aún sigo exiliado- al señor Rajoy. Ese será un mal al que deberemos tratar de acostumbramos a sufrir, al menos, durante los próximos cuatro años.

Eloy R. Mirayo.


miércoles, 28 de septiembre de 2016

LEJOS DEL MODELO DE DIGNIDAD.

Me contaron hace unos días que una "Madame", en cuyo prostíbulo las putas hacían lo que les venía en gana, 

sin atenerse a la más mínima disciplina, se acercó a un convento de monjas de clausura, que está en las cercanías, con la embajada de aconsejar a la Madre Superiora, para que el convento con sus propuestas funcionará mejor pues "me han llegado rumores de desórdenes internos".

-¿Desórdenes aquí? ¿qué desórdenes? -preguntó la reverenda Madre.

-Me han contado que algunas de sus monjas se encuentran confinadas en celdas; me figuro que eso habrá sido por mal comportamiento -expuso "la Madame".

-O sea -la reverenda Madre enjarró los brazos- que usted no es capaz de gobernar su lupanar y ¿quiere gobernar aquí, en una casa de Dios?.

Salvando la única distancia que yo vislumbro en este relato, si la trasladáramos a la actualidad de este país, es lo que separa -un insondable océano- el estado lamentable de este país (lo que vendría siendo el prostíbulo) , con la Gloria del Creador (el convento), ya que la necedad de "la Madame", es equiparable a la estupidez de toda la clase política pero, de manera más acentuada la del Adonis

socialista, empeñado en desgraciar, aún más, a este  entristecido país, sentando plaza en La Moncloa.

Lo que está ocurriendo desde el pasado mes de diciembre en el desarrollo político de este país, es como en la corta historieta de la monja y la chef de rameras; alguien que no es capaz de pastorear al  rebaño socialista, pretende gobernar a cuarenta millones de personas, mayoritariamente normales, con un gobierno "Frankenstein", que así lo llamó el "galgo Rubalcaba".

Ni lealtad al país; ni lealtad al partido es el currículo político del actual
líder del PSOE, al que su corte de liliputienses mentales, aupados por él, en el aparato del partido

(roto en mil pedazos ¡gracias a Dios!), tratan de sostenerle en el imposible equilibrio que él se ha buscado, subiéndose a la "cuerda floja". Un sargento, cuando hice la "mili", decía "donde no me han llamado ¿qué me querrán?".

Entre un montón de cosas, la Dignidad es un valor del ser humano que le distingue de manera extraordinaria. Es el motor intelectual que le hace reaccionar contra la injusticia, en cualquiera de las formas y maneras que se presente camuflada. Defiendes a la Patria; defiendes a la familia; se defiende uno de ataques traicioneros; defiendes tus creencias religiosas; defiendes al débil porque, si no lo haces, te conviertes en un ser indigno de pertenecer a la Humanidad.

Lejos del modelo de dignidad está quien, para alzarse a lugares que no le corresponden por incapacidad congénita profunda, como estamos viendo todos los habitantes de este país, es capaz de aliarse con cualquier clase de cabrón;

de robaperas; de golfos; de maleantes; de mangantes; y de gentes de mal vivir, sin tener en cuenta -porque no llega a tanto- que de esa manera se ataca a la Patria; se ataca a la familia; se ataca a las creencias religiosas; no se defiende el mismo del futuro  de sus aliados; y no se defiende al débil.

Eloy R. Mirayo.

lunes, 26 de septiembre de 2016

LOS TOROS DESDE LA BARRERA.

Lo bueno que tiene ser un observador desinteresado es que se ven los toros desde la barrera, en lo que respecta a quienes se presentan a elecciones y son ganadores, aunque la barrera no es precisamente un seguro absoluto, como lo demuestran las dos fotografías. 


De esa estremecedoras manera nos vienen tratando a todos, las "faenas" que se están dando en las "corridas políticas" que se están corriendo en este país.

Y eso es así, en lo que nos concierne a quienes, como yo, estamos exiliados en este extraño país, que poco a poco se va pareciendo al Puerto de Arrebata Capas. 

La cosa es para hablar sobre el tema electoral puntual, de ayer, y de manera general, pero sin pasarme un pelo.

Nos dicen desde los medios de comunicación -sin discriminar entre naturales y asimilados- que el votante empieza a estar hasta

la línea de flotación, del "cuarteto afónico" al que ha de asistirse vía urna transparente de metacrilato, para participar en las distintas convocatorias a las que han sido últimamente llamados (misinos, mininos, y los misinos van), cuando hasta hace poco solo tenían que elegir entre dos de los afónicos "cantantes", que así dicen en Galicia a los no inteligentes.

Claro; con los resultados que se han dado ayer en Galicia, los gallegos tienen todo mi reconocimiento, como doctores en la ciencia de detectar los distintos niveles de inteligencia que se dan en la especie humana. Ellos ya han batido el reto de saber elegir lo mejor entre lo que se da.

Pues a lo que vamos; ahora los distintos medios de comunicación que tanto beneficio han cosechado inventándose el "cuatripartito elegible", mientras a 

puñalada limpia -no; sucia-, sin que a muchos de nosotros nos hiciera daño la argucia, se cargaban el bipartidismo; y ahora esos mismos medios de comunicación que mercantilizaron

su invento, empiezan a tratar de rentabilizar la vuelta al "dañino bipolar" político, mientras se disponen a

cavar la fosa donde enterrar a C,s y al rebautizado comunismo pro soviético, Podemos, junto con "sobacos sudados" Iglesias.

Hay que joderse; cómo dos cosas que son iguales, son tan distintas. Las elecciones en Galicia y en las Vascongadas, son dos sucesos que se dan en este país, que afectan de igual modo al Estado, y sin embargo, se hacen tan distintos. El representante del Estado, como presidente del ente autonómico gallego, el señor Feijóo, con toda naturalidad habla de que aquel es un trozo del país, y que él es nacional gallego y del país, de manera indivisible, y quiere gobernar tanto a favor de los gallegos, como, en lo que le es posible, cooperar para, al tiempo, cooperar en la mejoría del resto del conjunto. Eso demuestra Lealtad y Hombría de Bien.

En las Vascongadas, el "tristón" señor Urcullu (k),

que antes del comicio no admitía la posibilidad separatista por no ser viable en el concierto europeo y mundial, con los resultados en el bolsillo, habla de alcanzar un grado superior de auto gobierno, y de un caminar en paralelo con el Estado.

La hipocresía de esta clase de gentes les lleva a soltar gilipolleces enristradas, como si fueran morcillas burgalesas. 

Este país, señor Urcullu, es paralelo con Portugal; con Francia (porque no hay más remedio) y con Marruecos (a pesar de los pesares). Ustedes; vascos y catalanes, como el resto de provincias, están subordinas a la autoridad del Estado, siempre en el dignifico peldaño inferior de aquél en que él se encuentra instalado.

Los cabrones en este país campan por sus putos respetos, diciendo gilipolleces, sin que nadie sea capaz de tomar las merecidas medidas disciplinarias.

Eloy R. Mirayo.


viernes, 23 de septiembre de 2016

SUBSIDIADITOS.

La Robótica, como punta de lanza del Progreso, es un arma más dañina que el más cuantioso Arsenal de ingenios nucleares existente en estos momentos.

La Robótica acabará con el ser humano -me suelta mi amigo Braulio-, quizás, en el plazo de unas pocas generaciones; no más de dos o tres.

Según los estudios realizados por ciertos catedráticos españoles de Economía, en línea a como se viene actuando, en 2050, el 5% de la población laboral, será la que se utilice para crear el 100% de la producción mundial de todo lo que se necesite crear.

Eso para el año 2050, pero la dinámica -digo yo- seguiría su rumbo descendente hasta que, para crear el 100% de la producción mundial, baste simplemente el dedo índice da una mano y, sería de desear que no fuera el dedo de un robot.

Oscuro el futuro del ser humano, si es que no es capaz de buscar una solución a la desleal competencia que el egoísmo aplicado al Progreso, le ha creado.

Las grandes empresas de todo el mundo; el Capitalismo puro y duro, se gastan cantidad de millones de euros; dólares; libras esterlinas; etc,. en Investigación, para llegar a encontrar la fórmula que les facilite la manera de alcanzar mayor beneficio, pagar el menor y más barato número de salarios y evadir en la mayor cantidad posible, su cotización impositiva. 

En este apartado, en colaboración imprescindible e "interesada" con la autoridad gubernativa. Lo que en algunos países hispanoamericanos popularmente se le dice, "mordida".

El Progreso es lo que al ser humano le permitió dejar de caminar a cuatro patas para hacerlo erguido sobre dos piernas, y hasta crear ingenios que le permite volar. 

Y, de uno al otro extremo;

la creación y descubrimiento de infinidad de cosas positivas. No se debe permitir volver atrás.

¿Entonces?. 

Con el Progreso desde hace muchos años se está atacando despiadadamente al normal equilibrio, sin entender que el equilibrio es algo de lo que no se debe prescindir, y menos en lo que afecta a la convivencia humana, pacífica y respetuosa, y a su perdurabilidad en el planeta. 

¿Entonces?. 
El desequilibrio biológico es lo que permite a la enfermedad crecer en el organismo humano, y termina por mandarle a uno a la fosa.

¿Entonces!!!

¡No lo sé! 

Lo que parece ser es que se viene perdiendo el sentido de la pertenencia a esta especie humana, por haber alcanzado el estatus universal de pertenecer a una especie superior; única merecedora de persistir "per sécula seculórum", como dueña y señora del Universo conocido y el por conocer. Y los demás, por mucho que se parezcan físicamente, a lo sumo, mientras las fuerzas les asista, solo servirán como "bestias de carga" para su comodidad y alivio.

Si como dice entre otros grandes economistas, don Fernando Niño, catedrático de esa ciencia, un 95% de la población mundial no tendrá espacio en el mundo laboral ¿de qué coño van a comer? Y se jodieron los negocios, que me corrijan, ya que el dinero estará en los bolsillos, repartido a distintas cantidades, entre ese raquítico 5%. Y parece ser que el subsidio (es de desear que no sea la aniquilación) será lo que remplace al sueldo decente y sudado que algunos siguen ganándose en la actualidad. 

Dicen que para esas fechas cuando en un robotizado hospital nazca una criatura, una voz metálica salida de la profundidad de uno de esos ingenios le dirá: "señor y señora -o viceversa- subsidiados, ha tenido ustedes un sano subsidiadito".  

Eloy R. Mirayo.

miércoles, 21 de septiembre de 2016

EMIGRACIÓN PROPIA.

Los cambios son infinitos y, sin quedarme al margen de los que parecen más importantes, hoy quiero comentar el cambio drástico que se ha dado en lo que conocemos como emigración propia.

Se conoce, unos por haberlo vivido y otros por haberlo estudiado, la angustiosa situación de la economía española después de la Guerra de Liberación del Comunismo.

Todas las fuentes de creación de riqueza estaban habían sido destrozadas por la acción bélica, o por el odio sarraceno de las hordas Rojas, que hasta llegaron a aplicar el "tierras calcinadas" en los campos, cuando huían como perros sarnosos con el rabo entre las patas, ante el avance de los nacionales.

Todo ardió en la retirada de los (hoy vencedores) rojos; frutales y olivos, que necesitaron ser replantados, de manera especial en las tierras jienenses (Andalucía).

El día 2 de abril de 1939, España -mi país de origen- empezó a reinventarse, sobre un lienzo absolutamente blanco y plano.

¿Dificultades? Todas, incluyendo la carencia casi total de todo lo que es considerado de primera necesidad, 

junto a la presencia de muchas enfermedades cultivadas en la miseria.

No descubro un arcano si digo que lo que destruye un proyectil en unos pocos segundos, cuesta un "güeviño de podemista, que son los mas escasos" reconstruirlo; y más, cuando los "posibles" andan escasos.

La velocidad de la reconstrucción, sin ser lenta, ajustándonos a las propias limitaciones, auspició la salida de España de un gran contingente de trabajadores que buscaban mejorar sus vidas en países como Francia, Gran Bretaña o Suiza.

Aquellos españoles fuera de su Patria, con su sacrificio -nadie sabe, si no ha estado allí, cuan grande fue el sacrificio- ayudaron, mandando divisas a sus familiares aquí, a que las cosas fueran poco a poco, haciéndose más soportables.

Este asco de país que es capaz de hacerles un monumentos a las Brigadas Internacionales (una porción de hijos de una puta y de un pirata caribeño, que se vinieron con el propósito de participar en la cacería de seres humanos, infinitamente mejores que ellos), no son capaces de "monumentar" a quienes tanto hicieron por su Patria, malviviendo lejos de sus casas.

El cambio en el talante de los emigrantes lo vi ayer en un espacio televisivo, de la autónoma de Madrid, que se llama "Madrileños por el Mundo". La voz femenina que lleva el programa le preguntó a un madrileño que trabaja en Alemania, si piensa volver a Madrid. La respuesta fue altaneramente negativa, y no es la primera vez que he tenido la oportunidad de escucharlo.

Estos emigrantes, además, no mandan un puto euro a sus familias, que sirvan de ayuda a su terruño.

Ya sé que no es cosa nueva; que desde hace muchos años (cuarenta) el orgullo patrio es una antigualla que solamente se encuentra en unos cuantos nostálgicos. Lo vemos en la cantidad hijos de puta que, emigrando de otras regiones de este país, en Cataluña votan a favor de la fechoría de separar Cataluña del resto de las regiones que conforman el Estado.

Andaluces que, sin caérseles la cara de vergüenza, vuelven a Andalucía para celebrar la "Feria de Abril", o lo hacen en la que se celebra en Barcelona. Murcianos; Castellanos de las dos Castillas; gallegos y extremeños, capaces de, como san Pedro, negar a su patria, tantas veces como se presenten para ganarse las "simpatías" de unos cuantos hijos de puta porque, en Cataluña, también hay especimenes de esa calidad...

Por si alguien lo desconoce, estos son algunos de los lideres del separatismo en Cataluña.

Eloy R. Mirayo.

martes, 20 de septiembre de 2016

LAS DIFERENCIAS LAS QUE CREAN QUIENES DE ELLAS SACAN BENEFICIOS.

La cosa es auto proclamarse Director General de cómo se ha de ser, como se ha de pensar, y que se ha de hacer o no hacer. Se acabó el libre albedrío y el derecho a equivocarse. ¿Por qué salgo hoy por estas? Pues, por algo que he leído en la prensa, lugar donde se ubican y dan las normas a seguir gran cantidad de "esos listillos".

El tema era el que, para el ente plumífero escribiente del periódico El Mundo, hay demasiada gente en este país que remolonea la salida del armario; en masculino y en femenino. 

Para semejante espécimen de la especie, nadie tiene el derecho a vivir su normalidad sexual como la viven millones y millones de seres humanos en el Mundo, sin necesidad de sacar el certificado del tipo de sexualidad de la que disfruta, y sin necesidad de montar el día del "amor entre rubia y rubio"; el día del amor entre pelirroja y pelirrojo; el día del "amor entre tartamuda y tartamudo"; y la interminable cifra de días de gilipollesca posibilidades amorosas, muy fáciles de encontrar. 

Para semejante

gilipollas, por lo que se lee, si no se sale a alborotar hechas unos "tíos machos" ellas y unas "Pepa la algodonera" ellos y todos ellos como auténticos adefesios histéricos refocilándose el morro como perras y perros salidos, es que se es un mariquita reprimido que no se atreve a salir del armario haciendo gala de su "pluma".

Pues mire usted por donde, señor plumífero, eso no es así; lo que usted promueve es lo de los cuatro maricones y las cuatro tortilleras repartidos por las televisiones comerciales, tratando de escandalizar con sus exagerados ademanes a los telespectadores que, con los sesos hechos agua contaminada, aguantan estoicamente sus mariconadas.

¿Qué hay futbolistas; folclóricas; actrices y actores qué lo son y no lo dicen? Pues mira qué bien. Ni a usted, ¡cotilla! ni a mí, tiene por qué preocuparnos el que se acuesten con quien ellos quieran y puedan ¿acaso usted lo hace público?.

Veo cine; fútbol; toros y lo único que me tiene pendiente es que quienes lo están interpretando, lo hagan bien, y a poder ser, sin daño físico. Me encanta la música y, dentro de la música las voces de mérito y, lo único que siento escuchándolas, es un bienestar 
interior y a veces, una gran emoción. ¡Ah! ¿Que quien me emociona usted piensa que es homosexual que sigue sin salir el armario? Ese es su problema de usted, que diría mi abuelo Tomás.

A lo largo, largo, largo de mi existencia, he tenido, tengo y espero poder tener en el futuro, amistades homosexuales de los dos sexos, sin ningún tipo de reticencias, mías hacia ellos por su homosexualidad, ni de ellos hacia mi heterosexualidad. El respeto es mutuo, como debe ser entre personas de bien; educadas y respetuosas. Ellos no ven diferencias en mi, ni yo veo diferencias en ellos, porque no las hay. ¿Hay quienes le pongan un pero a

Leonardo Da Vinci; 

a Michelangelo Buonarroti, 

a Miguel de Cervantes?.

Las diferencias son las que crean quienes de ellas sacan beneficios; bien sean políticos, económicos o comerciales.

El Día del Orgullo Gay. 

Ese es el cliché falso de la homosexualidad. ¿Verdad, Juan?.

Eloy R. Mirayo.

lunes, 19 de septiembre de 2016

DELINCUENTES HABITUALES Y AMATEUR.

El apoyo de los habitantes normales -que suelen ser la mayoría- se gana con facilidad si se promete atacar con firmeza los males que les está causando la situación desgraciada en la que están viviendo.
La droga, la inseguridad, la corrupción política, policial y judicial -que también-; la proliferación de las mafias de toda nacionalidad; el paro; la usura; etc,.

Esas cosas que todas las personas abominan, menos los delincuentes habituales y los amateur que tanto proliferan en cargos oficiales, microbios malignos que de ello sacan pingües beneficios.

¿Qué ocurriría si un aspirante a gobernar este país de verdad, con toda la fuerza de la razón y la Justicia, prometiera enfrentarse con el máximo rigor a esos cánceres?
La respuesta que se me ocurre (cosa rara, yo genero pocas ocurrencias) es, si es que quien promete no está de mierda hasta el cuello, como desgraciadamente les ocurre a la mayoría de los postulados del momento actual, es que se llevaría de calle las elecciones si además fuera capaz de transmitir decencia, valor y decisión por encima de conveniencias de poderes fácticos ocultos e intereses personales, impropios, o de partido.

Lo cierto es que las personas de bien de este país, están atemorizadas; tanto las que viven en grandes ciudades como quienes que lo hacen en pequeños núcleos rurales. 

Ser asaltados en los comercios o en sus domicilio (a pesar de las puertas blindadas, rejas de hierro y alarmas profesionales), y hasta ser asesinado a sangre fría, no son temores vanos o remotos, como diariamente se puede comprobar acudiendo a los medios de comunicación, y no se alcanza a su totalidad (por no acojonar al personal y al gentío).

El actual presidente de Filipinas, don Rodrigo Duterte, un anciano de setenta y un años, con la suficiente energía como para llegar a: "Estaría dispuesto a fijar una recompensa por sus cabezas, las de policías que protegen a sindicatos de la droga". Y, claro, reventó las urnas simplemente por ofrecer eso, enfrentarse al crimen y a la droga. 

Imaginemos aquí, con tantas miserias a las que se puede atacar: crimen organizado interno y de importación; droga en todas sus dañinas versiones; mafias de todas las posibles nacionalidades; el separatismo; y, como decíamos más arriba, corrupción política, policial y, en alguna medida, aparentemente, judicial; etc,. Con la simplicidad de agarrarse a la Constitución vigente (aunque no sea la panacea ideal), para defender los derechos, en estos momentos huérfanos, de los habitantes naturales, sin olvidarse ¡Por Dios! de quienes estamos en este país, que nos repele, mientras no haya quien venga a arreglar a nuestra averiada Patria, España.

El otro día, mientras viajaba en el Metro, oí a alguien, un muchacho, dirigiéndose a otro -aparentemente limpios, bien peinados y nada amanerados- asegurar que el mayor defecto, de los cientos de miles que tiene este sistema, es que los políticos en campaña electoral, se ven obligados a prometer mucho más de lo que es posible hacer, algunas por su propia imposibilidad, y las más de las veces, por la incapacidad de los prometedores que... Hay que joderse.

Calvo Sotelo dijo "prefiero una España roja, a una España rota". Lo dijo antes de que fuera asesinado por los rojos. Casares Quiroga, y La Pasionaria ("Su señoría morirá con los zapatos puestos") anunciando el propósito de asesinarlo que, valiéndose de las fuerzas de seguridad del Estado, cumplieron menos de un mes después (recogido de Falange Española).

Eloy R. Mirayo.