En la película, de haber sido posible su rodaje -quizás algún día lo sea- los primeros movimientos deberían encaminarse hacia el acarreo imprescindible, diría yo, de los rollos de celuloide, sabedores de tener que abonar la consabida “mordida”, y también, como tal película merecedora varias subvenciones ministeriales, sería necesario utilizar, pienso por lo que veo que, para conseguir el éxito absoluto, habría que llamar a Almodóvar al tiempo, lo que iría de imprescindible, conseguir la colaboración de uno de esos chulí-chungos profesionales de la escena -alguien parecido a los Bardem…
¡Eh! Alto ahí; dejaos de bromitas. Pienso que caracterizados ¿eh? Caracterizados- uno de esos “cómicos” comunistas que disfrutan de flexibilidad rectal y que sin reparo “de ello” viven como la madre que les parió.
Esa unión; ese emparejamiento científico-colaboracionista, dejaría culminada perfectamente comprensible su ópera prima, el argumento, cual “peli de la Metro”, enseñando a quienes quieran verlo, hasta dónde puede llegar el presidente de gobierno de un país europeo, con la ayuda de las que pudieran ser sus más conocidas virtudes: la trampa y mentira, el engaño sin visillo, totalmente al descubierto y sin un solo gramo de vergüenza, el canallesco y despegado comportamiento ante los derechos y necesidades que se nos quitarían, o no nos los darían, a pesar de haberlos pagado con los cada día más crecidos impuestos.
Vileza, defraudación, traición, egoísmo, embuste… argumento negro, que es el temor que va cuajando con hondura entre tantos millones de españoles.
Si, ese dañino largometraje es el que jamás pudiera haberse llegado a rodar, en toito er mundo, incluidos los estudios de rodaje chinos.
“Las dos legislaturas” seria su título. Ocho añazos de rob… Claro que, lo estoy pensando y… creo que no existen -y si existiesen son pocas- las películas, aun siendo de corte político, sin su música específica (¡ni se te ocurra ponerle a mi espalda!), en este caso creo que le va, como de origen, “Se va el caimán, se va para Barranquilla…”
música que compañera del movimiento humano, y los que se mueven progresivamente son, los progresistos actores y progresistas actrices -que lo son si es que quieren trabajar-, malos de la peor maldad profesional, ni saben hablar, ni saben moverse por el escenario pero, ahí les tenemos cobrando un pastón, disfrazadas ellas y ellos de di putadas, di putados, se nadores, se nadoras y se natrices; los de las autonomías y los municipales- cuya maldad solo es parangonable a la maldad fluyente de los pétalos de la “Rosa Nostra”. De la A, de Ábalos, a la Z, de Zapatero Energía, Pedrisanchizina, de la que se nutren, unos para demostrar su gilipollez, los rojos del PSOE, y los de la más extrema izquierda sin cansarse, como se ve el camino de su voto, cuando llega el momento electoral.. cansarse en absoluto de hacerlo, lejos del ritmo, o mejor explicado, al votar el día acto electoral, al ritmo del tercer esnifazazo de “polvo del infierno.”
Eloy R. Mirayo.
No hay comentarios:
Publicar un comentario